David Villa nunca olvida un gol

El delantero quiere ganarlo todo con los azulgranas y asegura que con Xavi o Iniesta se hace fácil anotar.

Dicen que de puertas adentro sus entrenamientos dejan la sensación de que lleva mucho tiempo en el Barça. Ni siquiera el catalán, el idioma más usado en el camerino, le resulta un problema. Después de cinco temporadas en el Valencia entiende la lengua a la perfección.

Pero David Villa también habla con goles y en su estreno azulgrana en El Sardinero de Santander ya dejó en claro que en esa máquina de hacer fútbol el asturiano de 28 años puede ser el indicado para terminar todas las jugadas con ese sello que marca cuanta red se le atraviesa.

¿Villa, David o Guaje?

Guaje. Es niño, en bable y en las zonas mineras reconoce al ayudante de minero, el joven que empieza. Me gusta que me conozcan con ese apodo. La tierra tira.

¿Lleva la cuenta de los goles que ha marcado?

Más o menos. Si me pongo a pensar, en una tarde los saco todos. El gol no se olvida. Por lo menos yo nunca lo hago.

¿Todos son iguales?

No, hay más bonitos, más o menos difíciles, con mayor repercusión... Pero no he marcado uno que reúna todas las cosas. De momento no he logrado el gol perfecto. Creo que el más difícil es uno que metí con el Zaragoza desde el medio campo al Deportivo. Los más importantes llegaron en el Mundial y en la Eurocopa, por su trascendencia. Por ejemplo, el gol a Paraguay fue de carambola, pero por el momento en que se produjo, por lo mucho que se necesitaba, lo recuerdo con agrado.

¿Le molesta más fallar una ocasión de lo que le alegra meter un gol?

Acabado el partido, sí; en el campo, el subidón de un gol es incomparable con nada. El fallo hace daño después del partido, sobre todo si ha sido decisivo.

¿Se plantea cuántos goles va a marcar esta temporada?

No, no lo he hecho nunca y me ha ido bien. Prometer, prometo trabajo para cumplir con la exigencia que implica ser jugador del Barça, eso sí. Tengo la sensación de que lo voy a pasar bien. Cuando más disfruto es trabajando y tengo la sensación de que voy a disfrutar mucho trabajando. Pero sé lo que hay: llegué al mejor equipo del mundo, no lo digo yo, lo dice la evidencia. Y no es fácil ganarte el sitio en un colectivo de tanto nivel. Pero precisamente por lo difícil que es jugar aquí, es una motivación enorme afrontar cada entrenamiento al ciento por ciento con la idea de ser mejor cada día.

¿La exigencia se impone en el día a día?

Claro, se nota desde afuera, así que imagínate cuando estás adentro. Este club lo ha ganado todo y alguien podría pensar, “bueno, si no ganas este año no pasa nada”. Pero no es así. Aquí eso no vale; se ha ganado todo y queremos volver a ganarlo todo.

En ese sentido, ¿usted aporta hambre?

No creo que se necesite. Han ganado todo y quieren seguir ganando. Más allá de la calidad, la suerte del Barça es la mentalidad ganadora de los jugadores.

Tiene fama de ser muy exigente.

Lo soy, creo que es importante. El día que no tenga ganas de afrontar nuevos retos lo dejo, no tiene sentido estar por estar. Pero antes me fallarán las piernas que la ambición. Me conozco, no me cansaré del fútbol.

Hablaba de la exigencia de ser jugador del Barça. ¿Asusta?

No, tengo mucha confianza en mí y en lo que me rodea. No tengo una especial inquietud en ese sentido. Este es un equipo fantástico, lleno de jugadores espectaculares.

Hablando de compañeros, Xavi e Iniesta le buscan de forma clara...

Es que son buena gente, ¿lo ves? Para ellos también hubo un debut y saben que para mí era importante. Además, nos conocemos mucho. En el campo sé lo que piensan y ellos lo que pueden esperar de mí. Es evidente que llego con esa ventaja. Aunque con gente como ellos sea muy fácil jugar, les pillas rápido. La capacidad que tiene Xavi para buscar la espalda del defensa, para encontrarte en largo o buscar un apoyo corto, para un delantero es un lujo. Xavi engaña, le ves con la pelota y piensas: no me ve, es imposible, pero te ve, siempre te ve y sabe perfectamente dónde la quieres, y te la pone. Con gente como Xavi o Iniesta es imposible que un delantero no tenga ocasiones.

¿Le ha sorprendido Guardiola en algo?

No he visto a nadie tan convencido de lo que pide ni que lo explique tan claro. Se le nota que cree al doscientos por ciento en lo que dice. Hablar es fácil, pero convencer desde el convencimiento, no. Con él notas que si haces lo que te dice saldrá bien. Contagia seguridad.

¿Es mejor jugar en el Barça que enfrentarle?

Estoy muy contento de no tener que jugar más ni contra el Barça ni contra Puyol, porque tiene unas características que cortan las mías, somos antagónicos. Es rápido, no te deja un metro, agarra, no te deja desmarcar.

Medirse al Madrid de Mourinho, ¿hasta qué punto le motiva?

El Madrid es el rival más allá de Mourinho, eso da igual. Puede que para la afición tenga morbo, pero la Liga es dura porque el nivel es muy alto. Para ser campeones hay que sufrir y ganar muchos partidos. Contra el Madrid sólo juegas dos veces y seguro que es especial, tengo ganas de vivirlo, pero por encima de todo, el objetivo es ganar cada domingo.

 

últimas noticias

Juan Pablo Nieto y las segundas oportunidades

La resiliencia de Tiger Woods