Dayro Moreno: "En Colombia no tengo ni tendré ídolos"

El artillero, presente en todas las convocatorias de 'Bolillo' Gómez, está concentrado con la selección en Bogotá.

Siempre se ha distinguido por estar de buen humor. En todos los vestuarios por donde ha pasado, se le recuerda por su chispa y espontaneidad, las mismas con las que resuelve a placer en las áreas, pero a Dayro Mauricio Moreno se le refundió la sonrisa en Rumania porque una vez recuerda su paso por el Steaua de Bucarest, resulta inevitable que frunza el ceño y pida cambiar de tema.

Por eso, al volver a Manizales y vestir de nuevo la camiseta del Once Caldas, el delantero de Chicoral sintió que su “vida tomaba el rumbo normal porque no hay nada como estar donde uno se sienta a gusto”. Así lo demuestra en la cancha y es tal su nivel, que el técnico de la selección de Colombia, Hernán Darío Gómez, lo tiene hasta el momento en la lista de inamovibles.

¿Cómo es Dayro Moreno fuera de las canchas?

Soy siempre alegre. Me gusta escuchar música y salir con mis amigos en los ratos libres. También disfruto mucho estar con mi familia, en especial con Paola, mi esposa, y con Salomé, mi hija.

¿Qué representan ellas para usted?

Son todo para mí. Son mi inspiración y mi motivo de vivir. Por eso sus nombres están tatuados en mis brazos. Mi bebé es la que me hace levantar todos los días con el propósito de ir a entrenar con la mayor responsabilidad para que vea en mí un ejemplo y crezca en medio de buenos modales.

¿Por qué el fútbol?

Desde muy pequeño me ha gustado el balón. Practico fútbol desde los cinco años, fui adquiriendo experiencia con el paso de los años, pero desde chico me di cuenta de lo que podía llegar a ser y hoy me doy cuenta de que tomé el camino correcto.

¿Siempre delantero?

Siempre. Desde que empecé a pegarle a la pelota he jugado adelante. Me gusta el arco contrario.

¿Cuál ha sido su mejor gol?

Por la emoción, recuerdo mucho el que le hice a Argentina con la selección en la eliminatoria pasada. Ese triunfo en Bogotá me marcó, pero el mejor  fue el que le marqué a São Paulo en Manizales, en la última edición de la Copa Libertadores.

¿Es hincha de qué equipo?

Del Once Caldas. Es un equipo que ha sido todo para mí. Crecí allí como persona y como futbolista. Acá he conseguido todo. Por eso es el de mis amores.

¿Nunca siguió al Tolima por haber nacido en Chicoral?

Sí, claro. El ‘tolimita’ es el equipo de la tierra, el que uno siempre lleva en la sangre y, a veces, también le hago fuerza. Aunque, claro, prima el Once. Cada vez que enfrento al Tolima ya toca hacerlo de manera muy profesional y hacer respetar la camiseta que llevo puesta.

¿A qué jugador trataba de imitar cuando jugaba fútbol desde pequeño?

A Ronaldo. Me gustaba como definía. Crecí viéndolo jugar. Por eso desde chiquito quise ser delantero. En Colombia, en cambio, no tengo ningún ídolo, ni lo tendré.

¿Por qué el número 17 en su espalda?

Ese fue el número que me dieron cuando llegué a Manizales. Con ese fui goleador con las reservas y con el equipo de la C. Por eso le guardo un gran cariño. Incluso cuando volví de Rumania ya me lo tenía guardado el utilero, quien es muy amigo mío.

¿Cómo se es el más regular en un equipo que aún no se consolida?

Hemos tenido unos altibajos que no nos han convenido, sólo hay que pensar en mejorar.

¿A qué se debe el presente del Caldas?

Sé que no es excusa, pero al Once Caldas lo que más le ha faltado es suerte. En los partidos damos todo de nosotros, pero la desconcentración y la mala suerte han marcado diferencia.

Por nómina están obligados a pelear...

Sí. El equipo está mentalizado a conseguirlo. Hemos venido trabajando con ese objetivo, y claro, para después conseguir el título. Por eso desde ya tenemos que trabajar en la ansiedad y en la concentración. Porque materia prima hay y la tenemos que aprovechar.

¿Fernando Uribe es el completo ideal en el ataque?

Sí, nos hemos entendido muy bien. Él es un goleador de peso y lo demostró en el primer semestre, al igual que en el presente, por eso fue llamado a la selección. Es fácil entenderse con un jugador así.

¿Siente que se ganó la confianza de ‘Bolillo’ en la selección?

No sé, pero es un orgullo y representa muchísimo. El llamado es todo un logro. Se debe al trabajo que he venido mostrando en el equipo. Ahora falta ratificar el buen momento para que me sigan llamando.

¿Qué piensa sobre este nuevo proceso tricolor?

Es muy positivo el cambio. Falta afianzar el equipo y los jugadores para poder empezar a forjar el camino de la victoria.

¿Brasil 2014 es un sueño o una obsesión?

Ambas cosas. Todos queremos eso y en las concentraciones sólo pensamos en conseguirlo. Hay jugadores y cuerpo técnico para lograrlo.

¿Usted se incluye en este proceso?

Sí, claro. Ahí estaré. El ‘profe’ lo tendrá a uno en cuenta en la medida en que uno trabaje bien en el club y creo que lo estoy haciendo. Estoy metiendo goles y siendo importante en el equipo.

¿Qué le dejó su paso por el Steaua?

Muy poco. Pasé ratos muy amargos allá. No me gusta hablar de ese equipo porque no son recuerdos gratos.

¿Ni siquiera haber jugado la Liga de Campeones?

Eso sí. Es una experiencia muy linda. Es de lo poco que voy a recordar del paso por ese club. Fue todo un aprendizaje en lo futbolístico y en lo profesional porque enfrenté a los mejores jugadores del mundo.

¿Intercambió camisetas con algún jugador?

Sí, tengo la de todos los equipos a los que enfrenté. Cuando uno se retire, quedarán como un recuerdo bonito.

¿Cuál es la más importante?

La del holandés Mark Van Bommel, del Bayern Munich, el equipo que jugó la final de esa edición. Por eso le tengo tanto aprecio. Ojalá él también la tenga presente porque yo también le di la mía.

Al menos tuvo compañeros colombianos...

Gracias a Dios ellos estaban allí. Nos ayudábamos mucho con Róbinson Zapata y con Juan Carlos Toja. Además nos exigíamos mucho, generábamos mucha competencia entre nosotros.

¿Volvería a Rumania?

No. El fútbol de Rumania no es para mí, creo que no me pude acoplar en el año que estuve. Salí muy aburrido de allá.

Se habla de Boca, del Cruz Azul de México, ¿quiere volver a salir?

Ahora lo importante es el Caldas, terminar muy bien el año. Ojalá con los objetivos cumplidos. Después estudiar otras opciones de otros equipos en el exterior en los que me gustaría jugar, como en España o en México.

¿En qué equipos soñó en jugar desde pequeño?

De Colombia, en Nacional, pero ya después cuando llegué al Once eso cambió. Y en el exterior siempre he sido hincha del Real Madrid.

¿Ya declinó la ilusión de vestir la camiseta del club merengue?

Para nada, la ilusión está. Por eso hay que seguir trabajando, para que un día de estos se pueda cumplir mi sueño.