Jorge Valdano: "España es fruto de su generosidad"

El argentino, de 55 años, asegura que la riqueza del fútbol ibérico es la diversidad. Asegura que Mourinho, nuevo técnico del equipo 'merengue', es un hombre de un foco mediático incomparable.

Florentino Pérez sigue girando la rueda del timón del club que preside, el Real Madrid. Por segundo año consecutivo se amontonan altas y bajas, y cambia el responsable de la caseta. Pocas cosas permanecen en la institución. Jorge Valdano, el director general, es uno de los pocos lazos que unen a la casa con su historia.

¿No le parece que la Liga se ha devaluado?

El Mundial puso en valor la Liga. Tenemos 19 campeones del mundo más de los que teníamos la temporada pasada. Hay figuras mundiales que le dan a la Liga un relieve. La Liga es una marca que nos remite al buen fútbol. Así como Italia representa la táctica, Alemania el físico e Inglaterra la intensidad, en España la técnica es el valor más significativo. Hasta el equipo que parte con la sospecha de pelear el descenso es capaz de tener largas posesiones de pelota y de crearte problemas; no porque esperan con 10 de mitad de campo hacia atrás, sino porque saben qué hacer cuando tienen la posesión.

¿Qué consecuencias saca del Mundial?

Que hay una generación de jugadores maravillosa que han contribuido al triunfo de Guardiola, de Del Bosque... Todo ese talento puesto al servicio de un proyecto definido termina dando muchísimos resultados. España lleva muchos años trabajando con muy buenos jugadores. Lo que nunca había hecho es una apuesta tan decidida por este tipo de jugadores. Durante mucho tiempo se ponía a dos que luchaban, a dos que jugaban... Y al final el equipo era un híbrido sin identidad. Ahora el equipo tiene la complicidad de muchos buenos jugadores y una gran confianza en un fútbol muy difícil de imitar.

¿El estilo de España es el del fútbol español o del Barça?

La gran riqueza del fútbol español es la diversidad. Aquí han llegado jugadores y entrenadores de todo el mundo desde hace medio siglo. No ha sido un fútbol endogámico que daba vueltas sólo alrededor de una obsesión. Se ha abierto a muchas posibilidades y eso ha enriquecido desde al primer futbolista al último aficionado. Le ha dado al fútbol una cultura muy amplia. Desde hace años disfrutamos de equipos de diferente tipo. Ahora España está recogiendo el fruto de su generosidad. Se ha aprovechado de todas las influencias para llegar a la cumbre. Tal vez desde Brasil en 1970 el Mundial no lo ganaba un equipo que emocionara tanto.

¿De dónde proviene el estilo español? ¿Cómo lo definiría?

Se define porque se defiende y se ataca con la pelota. Ahí es donde está el fuerte. La inspiración se encontró en personajes salientes: Cruyff fue uno de ellos, la Quinta del Buitre fue otro punto álgido, y se dice poco, pero hubo un buen número de periodistas que supieron ser combativos en la defensa del buen fútbol.

Dijo Bochini que aunque el fútbol moderno ha marginado al diez, hoy se debería jugar por lo menos con dos por equipo.

Eso define al fútbol español. Es un hábitat donde el diez puede sobrevivir. Aquí esa figura se ha potenciado. En el Barcelona, Iniesta y Xavi son diez. En el Madrid, Canales, Özil, Kaká, Van der Vaart... A todos les quedaría bien la camiseta del diez. Y el talento evoluciona en la competencia.

¿La vieja crisis de identidad del fútbol español se instaló ahora en el Real Madrid?

Nunca el Madrid fue definido por un estilo. Las principales referencias del Barcelona son entrenadores. El legado de Cruyff como entrenador ha sido muy superior a su legado como jugador. El legado de jugador de Di Stéfano fue muy superior al que dejó como entrenador. Aquí las referencias son de futbolistas más que de ideas. De ejecutores más que de pensadores. Este es un equipo que tiene pasión por el triunfo, que festeja mucho la entrega y que disfruta del espectáculo, pero antepone el triunfo a todo. En esa búsqueda del triunfo caben todos los estilos, porque este es un juego muy rico.

¿Qué puede aportar Mourinho al estilo del Real Madrid?

Es una persona inteligente que ha entendido inmediatamente a qué país llegó y a qué club. Ahora está en el proceso de la formación del equipo. Ha tenido que trabajar en condiciones difíciles porque hubo incorporaciones muy tardías, la plantilla es muy joven, ha ido buscando distintas soluciones tácticas y ha tenido que adaptar jugadores a determinadas emergencias que sin duda se van a dar a lo largo de la temporada. Vamos a ver cómo cristaliza esa búsqueda.

¿Hasta qué punto es capaz Mourinho de captar la sensibilidad madridista?

Él es un hombre de mundo. Estuvo en Barcelona, Oporto, Londres, Milán... A esas mentalidades la propia experiencia las hace flexibles. Es muy interesante ver cómo se va afianzando una plantilla tan joven y esperemos que a través de ella seamos capaces de encontrar una estabilidad. En estos dos años el vestuario ha sufrido un cambio muy grande: han llegado 15 jugadores y se han ido casi 20. Ha cambiado el liderazgo del grupo con la marcha de Guti y de Raúl. Estamos en medio de cambios muy profundos y hemos puesto el equipo en manos de un entrenador con un fuerte liderazgo que nos va a ayudar a esta transformación.

La identidad y el liderazgo se relacionan. Mourinho no es reconocido como un madridista viejo. Raúl sí lo es, pero ya no está. ¿El club está huérfano de líderes?

Los líderes crean escuela. Es un mal líder aquel que al marcharse deja una sensación de desamparo. El equipo está a buen recaudo teniendo a jugadores de la experiencia de Casillas y Ramos. Son gente de personalidad que quieren al club y que saben a fondo lo que representa el Madrid.

Pero Casillas es un chico. El Milan tiene a Berlusconi, el Barça a Guardiola, el Manchester a Ferguson...

Casillas no es un chico. Es un jugador de 29 años que levantó una Copa de Europa y una Copa del Mundo. Que ha madurado mucho y sabe interpretar maravillosamente su papel. Una manera de compensar la gran juventud de este equipo es la llegada de Mourinho. Si representa algo es liderazgo.

¿En el club se ha trasladado el centro de gravedad del presidente al entrenador?

No. El presidente sigue siendo el que marca la estrategia de arriba abajo y el entrenador tiene el papel relevante que merece en un club de estas características. Mourinho va a tener, como todos los entrenadores, el apoyo total y absoluto.

Pero en la última década los entrenadores que se han sentado en este banquillo no han tenido tanto poder...

La presencia de Mourinho nos ayuda a romper con ese prejuicio, con esa leyenda de que el entrenador no mandaba lo suficiente. Mourinho con su sola presencia ya se asegura la cuota de poder imprescindible de un entrenador. Será sano que a lo largo de la temporada no nos acompañen esas sospechas.

¿Se ficha un entrenador o una marca?

Es un hombre de un foco mediático incomparable. Un personaje que absorbe la presión y que cree en el mérito, que a mí me parece fundamental. Siempre he creído en la meritocracia y en este mes de trabajo me ha dejado la sensación de que es justo en la toma de decisiones. Que aquel que más le da en los entrenamientos y en los partidos es el que más privilegios tiene. En un vestuario la justicia depende de las normas del entrenador. Si las normas son claras, las respeta la mayoría. El mérito de Mourinho consiste en la claridad de su discurso. Es imposible no entenderlo. Los jugadores lo agradecen.

Entonces, ¿Mourinho es un líder o un legislador?

Vamos a ver: en un club como el Madrid el liderazgo no se reduce en llevar un vestuario. Hay que proyectarlo a la sociedad. Hay una demanda tremenda de información y de mensajes, y él se siente cómodo siendo el centro del mundo. Es algo que suele desestabilizar a la gente y, sin embargo, para él la presión es su hábitat ideal. No especula. Se le nota libre cuando habla porque no esconde nada.

¿Cuál es su método?

Se habla de la metodología de Mourinho, que es muy interesante, de los aspectos físicos y tácticos... Pero creo que tiene una enorme influencia en la mentalidad de los jugadores. En cada entrenamiento se trabaja fuertemente la concentración a la tarea y al final el futbolista lo termina expresando en el partido. Pero esto no es un cuento de hadas. No es que venga Mourinho, toque con su varita mágica y se produzca la competitividad. Esto nos llevará un tiempo porque hay jugadores nuevos y el equipo es muy joven. Pero el Madrid está en buenas manos.