Nadal descubre un cañón

El español avanza con paso firme por la conquista del US Open. El saque, su arma.

La estadística es escandalosa: el único tenista que aún no ha perdido el servicio en el Abierto de Estados Unidos es Rafael Nadal. Un hombre que pasa por todo, menos por sacador. Un jugador que este domingo se clasificó para octavos tras vencer al francés Gilles Simon por 6-4, 6-4 y 6-2. Y un tenista, en definitiva, que ha hecho de un minúsculo movimiento, de un cambio de grip, pequeñísima variación de la posición de la mano en el agarre de la raqueta, un seguro de vida: Nadal llegó a sacar a 217 kilómetros por hora, récord absoluto en su carrera, y sirvió a una media de 195. Para él eso son dos cifras que hace unos días parecían impensables. Para cualquier otro, un grandísimo día al saque.

En medio del viento y el frío del domingo neoyorquino, Nadal aprovechó su derecha para imponer la lógica. El español necesitaba, quería con toda su alma, estar en octavos de final del torneo. El francés necesitaba, quería con toda su alma, marcharse a París a conocer a su hijo recién nacido. Conclusión: Simon, un tenista de toque exquisito, dejó un racimo de jugadas bien enhebradas, pero sucumbió frente a la actuación todoterreno de su rival, un tenista mercurial, hercúleo a ratos, que afina aún algún que otro detalle para asaltar el título.

Al calor del triunfo de Nadal se sumó el de su compatriota Fernando Verdasco, quien este domingo eliminó al argentino David Nalbandián por 6-2, 3-6, 6-3, 6-2. También festejó el ibérico David Ferrer, quien eliminó a su compatriota Daniel Gimeno-Traver por 7-6, 6-2 y 6-2.

En damas, la estadounidense Venus Williams venció a la israelita Sahar Peer por 7-6 y 6-3, mientras que la campeona vigente, la belga Kim Clijsters, fulminó a la serbia Ana Ivanovic 6-2 y 6-1.