Luis Bedoya: "No nos va a quedar grande el Mundial"

Presidente de Colfútbol hace balance de la organización del evento, que se presentará el 28 de este mes. Habla de la crisis de los equipos.

A menos de un año de la realización del Mundial Sub 20 y a 22 días de su lanzamiento oficial en Bogotá, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya, aseguró tajantemente que la organización marcha en los tiempos establecidos con la Fifa y que no es cierto, como algunos afirman, que están dormidos con el tema.

¿Qué balance general hace de la organización?, porque en el ambiente hay la sensación de que la Federación no está al día.

Siempre hay que repetir algunas cosas que parece que no se entienden o tal vez no las expresamos bien. El Mundial es de la Fifa y nosotros como Federación somos un administrador. Pero quiero aclarar que los tiempos se están cumpliendo. En cuanto a las obras de los estadios, en términos generales van muy bien; hay un par de casos que nos preocupan, como el de Cartagena, porque tienen una obra muy grande y comenzaron dentro de los últimos momentos. Pero estamos cumpliendo al pie de la letra con el cronograma.

¿O sea que para el 28 de septiembre, que es el lanzamiento oficial, podremos conocer todo en detalle?

Sí, claro. Ese día haremos la presentación con la asistencia del presidente Juan Manuel Santos y posiblemente con la del presidente de la Fifa, Joseph Blatter, quien aunque no ha confirmado, por esos días estará cerca de Colombia. Sobre los días previos a ese 28, vendrá una visita muy intensa de la Fifa, con los especialistas en televisión, medios, hotelería y obras, que culminará con el lanzamiento. Ese día presentaremos el logo y la mascota del Mundial, que fueron creados por el departamento de mercadeo de la Fifa. Todavía no puedo dar detalles, pero sí puedo decir que tienen que ver con Colombia y que a mí me gustaron mucho.

¿En la repartición de gastos cuál fue el aporte del Gobierno para la remodelación de los ocho estadios que serán sedes?

Fue en total de 100 mil millones de pesos, de los cuales el 50% los puso el Gobierno Nacional y el restante, los gobiernos locales.

¿Cuánto cuesta en total hacer el Mundial?

El presupuesto está sobre un poco más de ocho millones de dólares. La Fifa les da a todas las delegaciones participantes su hotel y transporte, mientras que a Colombia le corresponden los desplazamientos internos, el montaje de todo como tal, las oficinas de prensa...

¿Y la Federación sí tiene para gastar ocho millones de dólares y no quedar en la quiebra?

El Mundial no va a generar grandes recursos. Lo usual es que quedemos con una mejor Federación desde el punto de vista de su nivel, conocimiento e imagen. En cuanto a Colombia como país, es casi que imposible calcular cuánta inversión tendría que hacer para lograr la imagen que puede alcanzar si hace un buen Mundial. La marca que se está vendiendo aquí es la marca Colombia. Esa inversión económica tenemos que mirar cómo se va a manejar correctamente, para que la Federación no vaya a quedar embarcada en sumas grandes. Es posible que la Fifa nos subsidie con un 20%.

¿Y entonces qué gana en dinero la Federación con este Mundial?

El único ingreso que tiene es la boletería, más la aprobación que recibimos por parte de la Fifa para comercializar seis patrocinadores, porque el tema de la televisión es exclusivo de ellos.

Y hablando de la boletería, ¿cómo van a manejar ese tema para no cometer los mismos errores de la Copa América 2001 en Colombia?

En noviembre anunciaremos todo lo referente a las boletas porque ese es el tiempo acordado con la Fifa. Desde hace ya algún tiempo están los expertos de la empresa Ticketing trabajando en ello. Queremos contar con una empresa que nos soporte en ese sentido y la idea es tratar de poner invitaciones a contratar bajo la figura de licitación. Yo en lo personal mantengo mucho temor, porque quien maneja esta clase de eventos casi siempre sale con problemas y me quiero cuidar en este sentido.

Hay que organizar un gran Mundial, pero también hay que ganarlo...

Esa es la otra responsabilidad. Esta es una selección en la que estamos invirtiendo muchísimo, todos sus jugadores tienen fútbol internacional. Yo diría que, mínimo, tenemos que ser finalistas, además porque los dos primeros ganan cupo para los Olímpicos. Yo estoy convencido de que esa selección no puede salir prematuramente eliminada.

¿A Colombia no le va a quedar grande organizar este Mundial?

No, estoy seguro de que no. Sabemos de lo que es capaz nuestra gente. El país responderá bien.

La pobreza del fútbol ¿No es paradójico que mientras la Federación habla de que el Mundial le vale ocho millones de dólares, los equipos profesionales se estén muriendo de hambre?

Tenemos que pensar en cómo solucionar los problemas, pero no hay que hacer lo que algunas personas han salido a decir, que mejor la Federación no haga el Mundial. Yo sí creo que hoy hay un problema desde el punto de vista estructural y que se ha venido acumulando. No podemos ahora decir que porque se está haciendo un Mundial, porque se han cerrado parcialmente algunos estadios, se ha desatado esta crisis. Pienso que el problema viene de atrás y que en un momento clave, coyuntural, en el que no pudieron tener habilitada la totalidad de sus estadios, todo colapsó. En eso estoy de acuerdo, pero entonces tenemos que mirar por qué eso viene mal desde atrás y para ello, en los próximos días se realizará la asamblea de la Dimayor que tocará estos aspectos.

¿Qué hacer ante la crisis?

Por una parte, está el mejoramiento de los estadios, que eso permitirá que mejore el nivel del fútbol. Por otro, está la infraestructura de los clubes. Tenemos que mejorar nuestros administradores y su capacidad de dirección, pero pensar también que esa crisis es responsabilidad de los equipos. ¿En qué sentido?: Tenemos que entrar en unos mecanismos donde los presupuestos de ingresos estén ajustados con los presupuestos de gastos, porque si cada vez que tenemos inconvenientes el club gasta más de lo que recibe, pues al final eso se acumula y se revienta.

Pero los equipos se quejan de no recibir ninguna ayuda...

Aquí hay una responsabilidad que se desvía. No es posible que hoy algunos piensen que es que hay que mirar cómo la Dimayor o la Federación sostienen los equipos, eso no existe en ninguna parte del mundo. El fútbol colombiano, inclusive, es el más subsidiado de América. En todos los países, los clubes tienen que pagar un porcentaje de sus taquillas para el sostenimiento de la Federación. Aquí les pagamos el transporte, reciben dinero del patrocinio y además no se les cobra porcentaje por la transferencia de jugadores. Esas son maneras de subsidios. No estoy diciendo que esa sea la solución absoluta, pero tampoco las responsabilidades pueden trasladarse.

“Los equipos tienen déficit acumulado grande”

“Los clubes profesionales no pueden trasladar su responsabilidad porque están recibiendo ayudas permanentes de nosotros. Hoy, la Federación les apoya con lo que recibe de la Fifa. Hay ayudas que hay que ver cómo se mejoran, claro, pero la responsabilidad de sus empresas, del manejo de ellas frente a sus presupuestos y gastos, sí tiene que ver directamente con el club. Estamos en un momento muy difícil, porque hay muchos equipos con un déficit acumulado grande.

Para el futuro tenemos qué pensar en sus pasivos, porque es donde debe haber un control frente a los salarios, presupuestos y un control frente al volumen de los contratos. Es por eso que en otros países, donde los presupuestos de los clubes deben ser presentados oportunamente, no se les da la oportunidad de arrancar el campeonato si están completamente desfasados”, es la reflexión de Luis Bedoya sobre la actual crisis de los equipos profesionales del país.


Las sociedades anónimas

Una opción, a largo plazo, a las crisis económica de los equipos colombianos es que se transformen de sociedades sin ánimo de lucro a sociedades anónimas.

“Estuvimos hablando con el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, y ya nos confirmó que quedó radicado el proyecto de ley con el que los equipos se pueden democratizar y permitir el ingreso de dineros frescos”, explicó Luis Bedoya, quien agregó que el cambio no será de carácter obligatorio.

Otra opción, dice, es “mirar si a través del Gobierno o de entidades bancarias podemos coger esas sumas que deben los clubes y financiarlas a futuro y que eso tenga determinadas garantías, mediante contratos de mercadeo o del patrocinio para que el fútbol pueda tener una descarga”.