"Por fin fuimos productivos"

El volante barranquillero, de 30 años, ha ganado cuatro títulos en su carrera y confía en sumar uno más con el club embajador. “Si dejan madurar este proceso, el equipo pronto le va a dar grandes satisfacciones a la afición”, dice.

El primer gol de José Antonio Amaya Pardo con la camiseta de Millonarios llegó en el momento en el que su equipo más lo necesitaba. El juego ante América estaba empatado y el conjunto escarlata era el que dominaba. De hecho, el arquero Luis Delgado acababa de atajarle un penalti a Gabriel Fernández.

Apareció entonces el Ringo, para aprovechar un rebote en el centro del área y mandar la pelota al fondo de la red. De ahí en adelante el partido fue todo para los albiazules, que recuperaron la senda ganadora en casa y sumaron su segunda victoria consecutiva, tras la del jueves en Cúcuta, por la Copa Colombia.

Fue un partido más apretado de lo que refleja el marcador, sobre todo en la primera parte”, le dijo Amaya a El Espectador justo después de abandonar la cancha entre aplausos y ovaciones de la hinchada local, una sensación que en El Campín todavía no había experimentado.

Había que ganar o ganar...

Eso lo teníamos claro. Por fin fuimos productivos. Veníamos jugando bien, tocando en la mitad, pero sin crear opciones y con muy poca suerte. No lastimábamos al contrario y ante América, gracias a Dios, sí lo hicimos.

¿Será esta victoria el arranque definitivo del equipo?

Ojalá. El técnico trabaja bien y es claro en sus conceptos. Este plantel se prepara con entusiasmo y fe, por lo que los frutos ya están comenzando a darse.

¿En qué cambió el equipo?

En que se llenó de confianza. La semana pasada hablamos mucho y nos encomendamos al Señor, nos unimos más y le pedimos su ayuda, eso ha sido fundamental. Quiero aprovechar para agradecerle a John Mario Ramírez,  ex jugador de Millos, quien nos invitó a seguir la palabra del Señor, a creer. Su mensaje está calando en el grupo.

¿Y en lo futbolístico en qué se mejoró?

Comenzamos a aprovechar la altura, que es una idea que teníamos desde el comienzo del torneo. En el segundo tiempo manejamos el partido, porque América sintió el cansancio. Tampoco les dimos muchos espacios, fuimos ordenados y, sobre todo, contundentes.

¿Ya está llegando a su nivel?

Acá en Bogotá siempre me he sentido cómodo. Físicamente estoy bien y en lo futbolístico aporto mi experiencia y orden. El gol es una gran motivación para mí, sobre todo porque sirvió para ganar y sumar de a tres puntos.

No fue muy vistoso...

Pero entró. Vi al arquero muy recostado a un palo y le pegué seco abajo, esos balones son complicados de detener.

¿Están preocupados por el descenso?

Hemos hablado para que nuestra prioridad sea el siguiente partido. Tener metas a corto plazo. Si las cumplimos, el descenso no será un tema de preocupación.

¿Le darán prioridad a la Copa o a la Liga?

A las dos. En Millonarios es una obligación pelear todo. Estamos ahí, en la pelea, porque tenemos dos partidos menos, el jueves ante Chicó y después contra Nacional. Si los ganamos, quedamos con opción de clasificar a los cuadrangulares.

¿Van a superar la crisis?

Confiando en Dios seguiremos sumando y si dejan madurar este proceso, el equipo pronto le va a dar grandes satisfacciones a la afición.