Alerta amarilla

Que si finalmente Pinto se decidirá por un enganche, que si Zúñiga será el lateral derecho, que si Rodallega le ganará el pulso a Falcao para estar en el ataque…

En fin, todavía son varios los interrogantes por despejar de cara al juego de mañana contra Perú, pero hay uno más incierto que se ha manejado muy internamente en la concentración nacional en Rionegro: los cinco jugadores que llegarán condicionados a Lima.

De la actual convocatoria, Agustín Julio, Rubén Bustos, Estiven Vélez, Dayro Moreno y Édixon Perea ya vieron la amarilla en la eliminatoria, por lo que de ser amonestados en el Monumental de Ate, se perderían el juego contra Ecuador del miércoles próximo, lo que obligaría al seleccionador nacional a realizar más cambios de los que tiene presupuestados y, lo que es peor, tres de ellos serían en el fondo.

¿Para preocuparse o más bien para manejarlo? En el caso del arquero titular de Colombia en la ronda premundialista, todo pasa por lo mental y en su cabeza “sólo hay espacio para pensar en este primer partido en Lima y entregarlo todo por obtener un buen resultado que necesitamos y estamos mentalizados en conseguir. Ya después sí habrá necesidad o no de manejar esa situación, pues sólo el desarrollo del juego como tal lo dirá, pero soy de los que piensan que eso hay que dejarlo a un lado”.

Estiven Vélez coincide con Julio, pero de igual forma advierte que “en una eliminatoria siempre hay que darlo todo y por ahí muchas veces la intensidad propia de los partidos hace que uno meta más de la cuenta, porque cualquier ventaja que des puede resultar definitiva”.

 Por eso no lo dejará de hacer y lo único que intenta en su regreso a la selección es “no pensar tanto en eso, porque primero es Perú y debemos concentrarnos plenamente en ese juego y, con la ayuda de Dios, sacarlo adelante para luego sí pensar en el otro”.

El otro lateral, Rubén Bustos, reconoce que “ya hemos hablado algo del tema de las amarillas, el ‘profe’ ha hecho sus recomendaciones, pero eso ya va en cada quien y creo que la mejor manera de manejar esa situación es ignorando por completo ese aspecto, porque si sales prevenido a la cancha, es más probable que te muestren la otra tarjeta”.

Igual, el sacrificio nunca hay que descartarlo, porque si falta poco para terminar el juego, se está defendiendo un buen resultado y un rival va en solitario hacia el arco tricolor, el jugador del Inter de Porto Alegre no dudaría “en frenarlo, ojalá


quitándole limpiamente el balón, pero si no, por el bien del equipo uno tiene que impedir como sea que nos llegue y exponerse a la decisión del árbitro en ese momento”.

Pinto prefiere evitar los extremos y remitirse sólo a la realidad, la cual le indica que “ese es un aspecto para tener en cuenta, como lo son los demás, y por eso el cuerpo técnico los analiza y en el momento oportuno los comparte con el grupo, pero créame que no hay detalle que no sea estudiado y valorado”.

Por eso en los apuntes del seleccionador nacional aparece resaltado el nombre de Carlos Manuel Torres. ¿Uno de los nuevos prospectos del fútbol peruano o el as bajo la manga de Del Solar? Para nada, él será el encargado de impartir justicia mañana en el Monumental.

El árbitro paraguayo designado por la Conmebol apenas registra un partido pitado en la presente eliminatoria y casualmente fue en ese mismo escenario, cuando estuvo en el Perú-Brasil de la segunda jornada (noviembre 18 de 2007, 1-1).

En ese juego, el silbato guaraní de 37 años sólo mostró amarillas, cinco en total, de las cuales cuatro fueron para los locales (Solano, Vargas, De la Haza y Mendoza), y una para un visitante (Lúcio).

Dayro Moreno no tiene muchas referencias de él, tampoco le preocupa tenerlas ni mucho menos que le saquen otra tarjeta, “porque si por ahí hago el gol del triunfo en el último minuto, pues la emoción uno muchas veces no la puede controlar y así me pasó contra Argentina, que me quité la camiseta y por eso fui amonestado”.

Una celebración, cualquier reclamo, la demora en reanudar el juego o una falta, pueden ser suficientes para que el árbitro acuda a la tarjeta, pero al atacante del Steaua de Bucarest, como a los demás, no les atemoriza la amenaza de otra amarilla y prefieren más bien pensar únicamente en Perú. Inteligente estrategia para restarle presión a un partido que, como cualquiera de eliminatoria, la incluye, aunque de todas formas, jugador advertido…

En cifras

14 amarillas ha recibido Colombia en la eliminatoria y es la cifra más alta.

84 amonestaciones se han registrado en el torneo pre-mundialista y Brasil  es la que menos ha recibido (5).

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