Las amarillas y rojas: tarjetas débito

<p>Así como algunos equipos, atravesado el meridiano del Apertura, empiezan a hacer cuentas para estar en los cuadrangulares semifinales, la Dimayor también hace las propias, pero relacionadas con el considerable ingreso por multas y sanciones.</p>

El comercial de televisión en el que un árbitro en lugar de amonestar o expulsar a un jugador, le muestra una tarjeta de crédito a un futbolista, no es tan ajeno a la realidad como parece. Al menos en el fútbol colombiano, el alto promedio de amarillas y rojas se ha convertido en una fuente considerable de ingresos para la División Mayor del Fútbol Colombiano.

Hasta la décima jornada del presente Apertura de la máxima categoría, la Dimayor ha percibido $57.226.000, sólo por concepto de las 561 amonestaciones y 59 expulsiones. Esta cifra, comparada con el inicio de los dos anteriores torneos, en cierta forma se mantiene –ver recuadro–, aunque en éste, la intemperancia de los entrenadores se ha proliferado y de uno que fue excluido en el Clausura 2007 (Óscar Upegui, del Bucaramanga), ya son nueve los que tuvieron que irse a las gradas en la Mustang I y tres de ellos en dos oportunidades.

“Eso hace parte del presupuesto anual, pero realmente no es tan significativo, a lo mucho representa el 6,5%, no creo que llegue siquiera al 7% porque realmente los ingresos considerables obedecen al tema de patrocinios y televisión principalmente”, explicó Ramón Jesurún, presidente del ente rector del fútbol profesional.

De todas formas, ese porcentaje no sería posible sin los árbitros, quienes no necesitan de boucher ni nada por el estilo. Con sólo sacar la tarjeta, sea cual sea su color, inmediatamente empieza el recaudo que se hace efectivo a través de cada resolución de sanciones de la comisión disciplinaria del campeonato.

Hasta la decena de jornadas iniciales, ningún árbitro había pitado cuatro fechas consecutivas, pero Wílmar Roldán es el que más juegos orientó en dicho lapso y de igual forma, el de mayor número de tarjetas mostradas (53 amonestaciones y 11 expulsiones). De los siete partidos pitados, tres fueron clásicos regionales (Cúcuta-Bucaramanga, Nacional-Medellín y América-Cali), además del Santa Fe-América de la segunda fecha. Por eso el árbitro antioqueño, de 28 años, que estrena en este 2008 su escarapela Fifa, tras seis temporadas de ejercicio profesional, le dijo a El Espectador que “hay juegos que por su trascendencia, obligan al juez a actuar con más rigor del habitual”.


“Para evitar entradas desleales, uno recurre a la amarilla para que el jugador modere su comportamiento, ya que en los clásicos se juegan más que tres puntos y eso hay que saberlo manejar”, agregó Roldán, quien es considerado como el sucesor de Óscar Julián Ruiz y que en tres semestres será licenciado en educación física del Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Medellín.

Los perjudicados con sus decisiones, llámense jugadores o técnicos, pocas veces aceptarán el castigo, pero en realidad son los equipos los que terminan asumiendo las multas. “En la mayoría de los clubes, éstos pagan las sanciones; en otros, evalúan cada caso y determinan si el sancionado debe o no hacerse cargo, pero cuando son cantidades millonarias, producidas por un mal comportamiento individual, por lo general paga el afectado”, dijo Héctor Fabio Báez, gerente deportivo del Júnior.

“Puedo asegurar que en lo financiero no nos afecta, pero sí en lo deportivo, aunque en definitiva, son circunstancias propias del juego”, dijo Clemente Augusto Jaimes, presidente de La Equidad, líder del torneo, que de igual forma encabeza la lista de los equipos más indisciplinados de la Mustang I.

Mucho o poco, el dinero también se mueve en la cancha y lo seguirá haciendo, porque la agresión física o verbal, los roces y hasta la simulación son y serán parte inevitable del fútbol, cuesten lo que cuesten.

Libreta de apuntes

La jornada que mayor número de tarjetas produjo fue la octava, con 69 amarillas, seis rojas y un técnico excluido.

El equipo de mejor comportamiento disciplinario en el presente torneo es el Tolima, con 22 amonestaciones, una expulsión y una exclusión de técnico.

El de peor es La Equidad, con 43 amonestaciones, cinco expulsiones y su técnico ha sido excluido en dos oportunidades.

Los árbitros que más amarillas han mostrado en un juego son José Luis Niño y Henry Varón.

Ambos sacaron 11 en los juegos Envigado-Nacional (cuarta fecha) y Medellín-Chicó (octava jornada), respectivamente.

Tres técnicos han sido excluidos en dos oportunidades: Jesús Barrios (Envigado F.C.), Alexis García (La Equidad) y Daniel Carreño (Cali).

Clásicos ‘taquilleros’

Dos partidos de confrontaciones regionales son los que más dinero han producido en el presente Apertura, por cuestión de sanciones económicas. El América-Cali, de la séptima fecha, arrojó $20.329.074, mientras el Santa Fe-Millonarios, de la novena, dejó $14.961.100. En ambos casos, las multas más altas fueron para entrenadores. Umaña, técnico americano, por ingreso irreglamentario a la cancha y conducta violenta contra un miembro de cuerpo técnico, tuvo que pagar $5.076.500, mientras Vanemerak, estratega albiazul, deberá pagar $9.700.000 pesos por conducta incorrecta contra el árbitro, contra el público y declaraciones irrespetuosas.

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