El superclásico de colosos

El empate ante Ecuador generó tantas dudas en los argentinos como provocó frustración en los brasileños la derrota frente a Paraguay.

Los dos colosos del continente, entonces, llegan con urgencia al choque de esta noche, en Belo Horizonte, escenario del clásico por excelencia de estas eliminatorias. Se espera un estadio Mineirao tapizado de verdeamarelho. El árbitro será Óscar Julián Ruiz.

Los resultados de este fin de semana, más allá de no poner en peligro el pasaje a la máxima competencia a nivel internacional, dejaron expuestos a los dos entrenadores. Especialmente, a Dunga. La afición de Brasil no lo puede ni ver. Es más, por las calles de todo el país se califica de “burro” al técnico. Muchos recuerdan que en el pasado fue un mediocampista vigoroso, con predilección por la marca antes que un pie talentoso.

Tampoco Basile está exento de la mirada torva de los argentinos. La igualdad con los ecuatorianos, en el Monumental a tan pocos segundos del final, generó inquietud en el público. Pero, de todos modos, al que más se apuntó fue a Juan Román Riquelme, el crack de Boca. La gente está dividida. Al margen de vestir los colores azul y oro, camiseta con la que parece indiscutible, Román no rindió en celeste y blanco. A muchos les molesta su indulgencia para jugar. Otros valoran sus dotes técnicas con la pelota.

En el medio del malestar que existe de uno y otro lado, opacados por la gran producción de la selección de Paraguay, brasileños y argentinos se cruzarán con la meta de ganar o ganar. Dunga haría modificaciones respecto al equipo que cayó en Asunción. Hay posibilidades de que jueguen Anderson y Adriano. Aunque, por ahora, el entrenador mantuvo el misterio.

De lo que no quedan dudas, más allá de los apellidos que vayan a mostrarse en la planilla de los titulares, es que el scratch está sufriendo horrores las ausencias de dos de sus máximas figuras, Ronaldinho y Kaká. El delantero no tiene continuidad en Barcelona y el mediocampista del Milán se está recuperando de una lesión en su rodilla. Por eso ambos quedaron afuera.

En Argentina no podrá estar Martín Demichelis, amonestado ante Ecuador. Por eso Basile convocó de urgencia a Jonathan Bottinelli, zaguero de San Lorenzo. Igualmente, el lugar que dejó vacante el defensor del Bayern Munich será ocupado por Fabricio Coloccini. En la mitad, Javier Mascherano está en condiciones después de haber sufrido un traumatismo el domingo.

 El que no podrá jugar es Juan S. Verón, tras padecer una contractura. Por eso tendría una posibilidad de ingresar Fernando Gago. Y adelante El Coco tiene otra duda: apostar por los centímetros de Julio Cruz o continuar con la sociedad de bajitos que forman Sergio Agüero y Messi. Teniendo en cuenta que los centrales de Brasil son Lucio y Juan, dos gigantes, Basile podría inclinarse por el atacante del Inter.

 

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