“Estamos lejos, pero vamos a pelear”

El ciclista cundinamarqués acepta que la posibilidad de una medalla en Beijing es remota, pero asegura que la motivación y la ilusión no se pueden perder.

Juan Pablo Forero va rápido en la vida. Así lo decidió hace 10 años, cuando escuchó los consejos de su padre Efraín y cambió el balón de fútbol por una bicicleta. Sin embargo, en ese entonces no pensó que tendría tanto éxito montado en un caballito de acero, pues hoy, con apenas 24 años de edad, está entre los pedalistas más importantes del país y es uno de los pocos que se destacan tanto en las pruebas de pista como en las de ruta.

Al lado de Carlos Alzate, Juan Esteban Arango, Arles Castro y Jairo Pérez, este cundinamarqués, nacido en Tabio el 3 de agosto de 1983, integra el equipo de persecución que la semana pasada, en Manchester, Inglaterra, se clasificó para correr esa prueba en los Juegos Olímpicos de Beijing.

“Para todos nosotros es un enorme privilegio haber logrado un cupo. Definitivamente valió la pena todo el sacrificio que hicimos para prepararnos y competir en las cuatro paradas de la Copa Mundo, pero no había excusa, pues tuvimos todas las facilidades para hacerlo”, dice Forero, quien además corre las pruebas americana, por puntos y scratch.

Juan Pablo comenzó a competir en las carreras que organizaban en su pueblo y luego se vinculó a una escuela de ciclismo en Cota, en donde el técnico José Antonio Binello lo descubrió. “Mi papá, que es un homónimo del famoso Efraín Zipa Forero, campeón de la primera Vuelta a Colombia, fue quien me motivó para que fuera ciclista, pero José Antonio fue el que se dio cuenta de que yo tenía condiciones para triunfar”, explica el corredor, de 1,74 metros de estatura y 70 kilogramos de peso.

En apenas tres temporadas como profesional, Forero ya ha conseguido victorias importantes. Además de ser campeón suramericano, centroamericano y panamericano en pista, ganó tres etapas de la Vuelta a Colombia 2006, en la que además se llevó el título de las metas volantes. Este año se impuso en la Prueba Inaugural de la temporada española, en Madrid.

Un ciclista completo

Forero es un especialista en el terreno llano y los embalajes, condición que, según sus entrenadores, es la que le permite combinar la pista y la ruta. “En la primera se mejora mucho la técnica sobre la bicicleta. Al principio no corría mucho en velódromo, pero me di cuenta de que era un buen complemento para lo que hacía en la carretera”, señala.

Para Jairo Monroy, el técnico que lo vinculó hace dos temporadas al equipo Colombia es Pasión, “pocos pedalistas tienen el privilegio de rendir en ambas modalidades, él es un hombre con excelentes condiciones físicas, una buena mentalidad y, sobre todo, inteligencia para saber cómo manejar las condiciones de carrera”.


Otros estrategas que lo conocen y lo han dirigido, como Elio Celi, Danilo Alvis y Oliverio Cárdenas, también reconocen que es un ciclista especial. Pero tal vez quienes más lo elogian son sus actuales manejadores: Luis Fernando Saldarriaga, en ruta, y José Julián Velásquez, el técnico de la selección colombiana de pista, quienes aseguran que “a diferencia de otros ciclistas, Juan Pablo no le tiene miedo a probar, a aprender y buscar nuevas posibilidades”. Esa, tal vez, sea la razón para que confíen tanto en sus capacidades.

Antes de los Olímpicos, Forero participará en la Vuelta a Colombia, del 10 al 25 de mayo próximo, y luego viajará a Estados Unidos para afrontar la última etapa de preparación con el equipo de persecución sobre 4.000 metros, conformado por cinco pedalistas. “Todos entrenamos igual, trabajamos lo mismo, pero en la competencia participan apenas cuatro. El otro siempre está disponible por si hay alguna lesión o enfermedad y además corre la prueba individual o alguna otra”, explica el corredor.

Sin embargo, con realismo y sinceridad, Juan Pablo acepta que pensar en una medalla en Beijing es casi una utopía. “Hemos mejorado mucho, pero todavía estamos lejos. Los tiempos que están haciendo los otros países son impresionantes, aunque eso no quiere decir que no vayamos a pelear”, señala.

En la Copa Mundo de Manchester, el equipo del Reino Unido ganó la medalla de oro con un tiempo de tres minutos, 56 segundos y 32 centésimas (nuevo récord mundial). La plata fue para Dinamarca (3:59:40) y el bronce para Australia (4:00:10). Colombia finalizó en el puesto once, con 4:09:96.

“Nos falta dar más en el último kilómetro, esa es nuestra falencia. En esa prueba se necesita mucha concentración, coordinación y fondo, que todos estén en su día, pero hemos aflojado en el final, se nos ha desarmado el equipo”, reconoce sin descartar que mejorando eso y con un poco de suerte, la cuarteta pueda finalizar entre las cinco primeras en China. El equipo también espera una invitación para que algunos de sus integrantes puedan participar en la prueba americana, la de puntos y el scratch.

Después de los Olímpicos, Juan Pablo se unirá de nuevo al Colombia es Pasión para participar en el Clásico RCN y luego representar a Cundinamarca en los Juegos Nacionales de Cali. En la capital vallecaucana también correrá una de las paradas de la Copa Mundo, en diciembre. Dice que  a mediano plazo la meta es ir a Europa, a un equipo importante, pues sueña con estar en las grandes carreras del mundo.

Eso sí, Forero acepta que hay muchas cosas que debe mejorar: “En la subida, por ejemplo. Yo soy bueno en los remates planos, en los embalajes, pero muchas etapas tienen pequeños premios de montaña cerca de la llegada. También me falta más experiencia, más kilómetros de competencia”.

Con respecto al futuro del ciclismo nacional, Juan Pablo es enfático al asegurar que nuestros corredores están a la altura de los mejores del mundo, pero que necesitan foguearse más, participar constantemente en competencias internacionales.

“En la nueva generación hay corredores muy buenos, como Mauricio Soler, que ya se ha mostrado en Europa, Fabio Duarte o Sergio Luis Henao, de quienes muy seguramente escucharemos hablar durante los próximos años”, dice Forero, quien igualmente acepta que él puede vivir del ciclismo porque ha contado con la suerte de pasar por equipos que han tenido el apoyo económico de empresas importantes (Ron Añejo, Gripofen y Postal Express), pero que ese no es el común denominador en el pelotón.

“La verdad es que uno ve a muchos compañeros que aún teniendo grandes condiciones, no pueden dedicarse a entrenar con juicio, pues deben trabajar para sostener a sus familias, así se pierden muchos ciclistas de calidad”, agrega Forero, cuya mayor satisfacción fue escuchar el Himno de Colombia tras ganar una parada de la Copa Mundo en Ciudad de México, hace cuatro años. “Eso fue lo máximo, lloré de alegría porque me sentí muy orgulloso de mi tierra y de lo que había hecho”, acepta.

Ahora, con el equipo de la persecución, espera repetir la hazaña en Beijing. Para eso, intentará correr lo más rápido posible, como lo ha hecho durante casi toda la vida, desde que escuchó el sabio consejo de su padre.