I...ván por la estrella

Iván Vélez es otro de los referentes del América finalista y ya se ve dando la vuelta...

Fueron tantos los frustrados intentos de traspaso, que cuando finalmente dejó el Quindío para firmar con América, José Iván Vélez creyó que más no le podía pedir a la vida.

Sin embargo, ésta le ha multiplicado alegrías. Primero con sus dos clasificaciones consecutivas a cuadrangulares y ahora con la final del Apertura, pero no dudaría en cambiar todas las anteriores por el título que empezará a buscar desde el próximo miércoles.

¿Llegaron más lejos de lo pensado?

No. Después de que el semestre anterior un gol nos separó de la final, sabíamos que, de seguir por el camino de la humildad y el trabajo en equipo, podíamos llegar y este semestre por fortuna nos pudimos seguir consolidando y creo que ésta es la mejor muestra de que cuando se quiere, se puede.

¿Si no se logra el título es fracaso?

No, para nada, pero está claro que este grupo lo único que quiere es ser campeón, ha trabajado para eso con mucho esfuerzo y si bien sabemos que dimos un paso muy importante, todo no termina ahí sino que ahora tenemos una responsabilidad muy grande con nuestra hinchada que es la mejor del país porque nos ha acompañado no sólo en Cali, sino en todos los demás estadios del país.

¿El título es lo que le falta a su carrera?

Seguro, es el sueño de todos, pero también está el de ir a la selección y esperemos que saliendo campeón con América se me pueda dar esa otra opción.

¿Cuando llegó al América pensó que la posibilidad de ser campeón llegaría tan pronto?

A pesar de que se me presentaron otras opciones para comienzo de año, decidí quedarme por el reto importante que era levantar a un grande y qué mejor que hacerlo al lado de una gran persona como el ‘profe’ Diego (Umaña), con el que llevo ya cuatro años y medio trabajando y, sobre todo, aprendiéndole mucho día a día.


¿Qué tanto ha influido él en su carrera?

Mucho, por no decir que todo, ya que él siempre ha creído en mis condiciones, permitió que me afianzara en Primera y, una vez llegó al América, me pidió. Por fortuna, se logró un acuerdo y ahora sería muy lindo que los dos celebráramos el título.

¿La juventud del plantel no es un factor en contra para una instancia tan definitiva?

Es cierto que en este plantel somos varios los jóvenes, pero, a su vez, con un futuro por delante inmenso, y creo que las diferentes circunstancias que hemos afrontado durante el torneo nos han hecho más fuertes y mucho más maduros. Entonces, estamos preparados física, futbolística y mentalmente para lo que se nos viene, que no será nada fácil.

Hablando de fortaleza, ¿cuál es la principal del América para dar la vuelta olímpica?

Que este grupo es tan unido por dentro, que cuando tocan a uno nos tocan a todos y, como tal, vamos a ir a pelear esa estrella con todo, disputaremos esos dos partidos como si fueran los últimos que nos jugaríamos en la vida, porque así hemos enfrentado todos y los resultados hablan por sí solos.

¿Cuál fue el momento más difícil para llegar a la final?

No sé si el más difícil, pero después de perder en Bogotá, un compañero nos dijo que en la vida nada era fácil, que no todo podía ser perfecto, que el camino a la consagración estaba lleno de obstáculos y que todo lo que genera dificultad de igual forma representaba mayor satisfacción.

¿Ya le hablaron de la opción de Santa Fe?

De eso no sé nada, por ahora estoy con América, me encuentro bien acá y me gustaría continuar, porque el otro semestre está el reto de la Suramericana, pero igual sólo puedo hablar del presente.