“Lo mío es más que una revancha”

La contextura gruesa de una figura morena y con el 23 a la espalda, se mantiene en la sede deportiva de Independiente Santa Fe.

No es que Léider Preciado haya decidido rescindir su contrato con el Deportivo Quito, simplemente Javier Arizala, como coterráneo del goleador que marchó, quiso rendirle un homenaje al portar el número que siempre le distinguió. 

Igual, el recuerdo del tumaqueño persiste y esa sombra con nombre propio persigue de paso a Daniel Néculman, el delantero argentino que en el Apertura tuvo que ver la mayoría de las celebraciones de Calimenio desde el banco de suplentes o en las gradas.

Pero ahora que el goleador albirrojo se fue, la responsabilidad anotadora no la evade; por el contrario, estaba ansioso de recibirla porque “lo mío es más que una revancha y así lo asumí desde el primer día que retomamos entrenamientos, porque mi deseo es tratar de cambiar la imagen irreal que se formó el torneo pasado, ya que no jugué mucho”.

Y antes que detenerse a pensar en las razones de la ausencia prolongada el torneo anterior, prefiere pensar en que “esta es una nueva etapa y estoy tranquilo porque confío en mis condiciones, sé lo que le puedo aportar al equipo y en lo que el ‘profe’ me ha dicho que me va a tener en cuenta, así que es hacer un buen campeonato para demostrarle a la gente que si me trajeron, fue por algo.

Fueron sus 17 goles con el Imbabura de Ecuador el año pasado los que le permitieron llegar a Colombia, pero apenas celebró tres veces en el Apertura, por lo que acepta que “fue muy poco la verdad, pero también es cierto que apenas jugué nueve partidos en todo el semestre y eso demuestra que faltó un poco de continuidad. Igual, no son quejas, porque ese no es mi estilo, sólo trato de trabajar para tener un segundo semestre como fue 2007.”

Para lograrlo, motivación le sobra y la alimenta al “tener a un entrenador ganador y de tanto recorrido”, con el que espera “devolverle la ilusión a la  gente que me ha tratado bien; por ahí uno no entendía el semestre pasado que sin jugar, algunos hinchas se metían con uno por la situación del equipo, pero eso quedó atrás y ahora empieza otra historia”. Y Néculman espera empezarla a escribir desde esta noche, con una fórmula tan infalible como su olfato anotador: el gol.