“No estoy arrepentida”

La atleta mexicana no estará en los Olímpicos porque prefirió retirarse antes que seguir viendo la corrupción en su país.

En los primeros días de este año, Ana Gabriela Guevara conmovió al mundo del atletismo al anunciar su retiro definitivo de la actividad. Una decisión sorpresiva ya que esta mujer, considerada como la mejor velocista mexicana de todos los tiempos, era firme candidata al oro olímpico en los juegos de Beijing.

“La verdad es que hoy, seis meses después, siento algo de nostalgia porque no era ni el momento ni el modo como me quería despedir, pero no estoy arrepentida, ya es demasiado tarde para dar marcha atrás”, aseguró.

Con palabras precisas y un tono firme en su voz, la ex campeona mundial de los 400 metros planos, reafirma, en la entrevista exclusiva con El Espectador, los motivos que la llevaron a tomar tan drástica decisión, en la que la dirigencia del deporte mexicano tuvo especial influencia.

“Me fui porque me asqueó la forma en que se maneja el deporte en mi país. El sistema no está hecho para que el atleta pueda alcanzar sus metas. El dinero que aportan las empresas nunca se aplica como corresponde, nunca llega al deportista. Por ejemplo, mientras los dirigentes viajan a todo lujo, con pasajes de primera clase y se hospedan en hoteles cinco estrellas, los atletas pasan penurias cada vez que representan a México. Parece que entre quienes ocupan altos cargos existe una consigna de encubrirse, de negociar en lo oscurito y yo no quería ser parte de eso”, explica.

¿Siente que su retiro sirvió para cambiar algo?

Lamentablemente todo sigue igual. No hay crecimiento. Siempre se me pregunta, ¿cuántas ‘Anas Guevaras’ vienen atrás de ti? No tengo respuesta, porque no hay un programa que esté trabajando para eso. Pero el proceso olímpico ya está en marcha, no hay tiempo para modificar nada. Sólo es cuestión de esperar unos días para saber si los resultados  de estos juegos reflejan todo lo que tantas veces dije: que las autoridades están atentando contra el mismo deporte.

¿Cuál es su expectativa respecto de la actuación de México en estos olímpicos?

Yo veo una participación muy cargada hacia tres atletas que tienen posibilidades de pelear por las medallas que son Paola Espinoza, en clavados; Heber Sánchez, en caminata, y María Espinoza, en taekwondo. El resto de la delegación podrá tener varios finalistas pero no creo que haya grandes resultados.

Teniendo en cuenta el panorama poco alentador que plantea, ¿no se le cruzó por la mente volver a competir en Beijing?

No, aunque me dolió mucho abandonar la actividad de esa forma, a destiempo, no era el momento en el que lo


hubiera deseado. Ahora pienso en el nerviosismo y la tensión que se vive antes de unos olímpicos y me da un poco de tristeza. Pero bueno, estaré como periodista, comentando algunas pruebas de atletismo para Espn.

¿Es difícil asumir un retiro siendo una deportista tan joven?

Dejar de hacer lo que a uno le gusta a los 31 años deprime un poco. Sobre todo los dos primeros meses en los que, por suerte, mi familia estuvo muy cerca apoyándome y eso ayudó a que no sea un proceso tan largo y pesado. Seguí corriendo aunque ya no la cantidad de tiempo ni de carga como lo hacía antes. Además, busqué la diversión en otros deportes como el golf, la bicicleta y el baloncesto, tratando de no descuidar mi aspecto físico.

¿Cuál momento nunca olvidará?

Sin dudas cuando quedé campeona del mundo y bajé los 49 segundos. Esa fue la cúspide de mi vida deportiva. En ese momento me encontraba en excelente forma y estaban todas las condiciones dadas para conseguir una buena marca. Además, la pista del estadio Saint Denis de París era muy rápida, con muy poco viento en contra y eso ayudó.

¿Alguna vez se sintió invencible en una pista de atletismo?

No, porque como seres humanos todos tenemos altos y bajos y de la misma manera que llega el triunfo, pues algún día viene la derrota. Ni siquiera me sentí imbatible en esa etapa en la que logré ganar 28 carreras en forma consecutiva. Fueron dos años y medio maravillosos pero esa racha no fue planeada sino que se fue dando de manera espontánea. Tú ganas una carrera y te vas llenando de confianza. El resto lo aporta el trabajo día a día que te empuja a ser mejor y alcanzar mejores tiempos.

¿Qué ocurrió en los Juegos Olímpicos de Atenas en los que usted era la  favorita para obtener la victoria y no la consiguió?

Duré dos meses con una lesión que casi me deja fuera de esos juegos y hubo que empezar a entrenar desde cero. Por eso esa medalla de plata que logré me supo a gloria por todo lo que tuve que hacer para alcanzar esa final. Subirme a ese podio fue un sueño que tuve desde niña y que pude hacer realidad.

¿Qué sensación recorre su cuerpo cada vez que la mencionan como la mejor atleta mexicana de todos los tiempos?

Es algo increíble, me hace sentir orgullosa de todo lo que hice durante mis años en el atletismo. Creo que marqué una división de aguas en el deporte nacional y ahora, que me consideren un ícono, un ejemplo a seguir, significa que mis opiniones y críticas no son tan erradas.

¿Quiénes cree que serán las máximas figuras de los juegos?

El nadador Michael Phelps va a ser un personaje fuerte. Tengo la certeza de que ahora sí va a lograr las siete


medallas. En atletismo, vislumbro una victoria de Tyson Gay, en los 100 metros; la jamaiquina Sania Richards podría romper la barrera de los 49 segundos en los 400 metros, y por supuesto, Yelena Isinbayeva, en garrocha.

¿Cómo analiza las posibilidades de los países suramericanos?

Argentina y Brasil son los que tienen más chance de medalla sobre todo en deportes de conjunto. Me sorprende el crecimiento que ha tenido Colombia en los últimos años. Se nota que incrementaron bastante el apoyo hacia los atletas, han trabajado con las federaciones y eso ayudó para que suba su nivel deportivo.

En su papel de dirigente

El presente laboral de Ana Gabriela Guevara está ligado a la actividad que la hizo famosa. Desde mayo trabaja como responsable de la coordinación de cultura deportiva, física y salud del Distrito Federal.

“Estoy dirigiendo el deporte de la capital y con muchos programas de trabajo. El que más me interesa es el que promueve la actividad física en la gente del común, que todos dediquen un poco de tiempo al bienestar de su cuerpo”, cuenta.

¿Estará interesada en detectar nuevos talentos dentro del atletismo?

Si bien apuntamos a todos los deportes, estamos desarrollando el programa “niños en movimiento”, que está correlacionado con uno que aplica la Federación Internacional de Atletismo y que apunta al descubrimiento temprano de niños con aptitudes para el deporte.

En su nueva faceta laboral, ¿tiene algún tipo de contacto con los dirigentes de la federación y la comisión nacional del deporte, a quienes tanto critica?

Afortunadamente no, ya que mi proyecto está enfocado sólo a la Ciudad de México, pero yo creo que hay que dejar las cosas personales detrás de la puerta y trabajar en pro del crecimiento del deporte.

¿Le gustaría asumir en un futuro el control de la Federación Mexicana?

Me encantaría, porque desde esa posición se pueden hacer muchas cosas a favor de los atletas. En estos momentos dependo de los resultados que obtenga en este nuevo desafío que emprendí hace dos meses.

En Cifras

2003 fue el año en el que logró el título mundial de los 400 metros. En los Olímpicos de Atenas 2004 fue plata.

3 títulos panamericanos consecutivos sumó la mexicana. En Winnipeg 1999, Santo Domingo 2003 y Río de Janeiro 2007.