“A Pinto no le gustó que no fuera”

El centrocampista bogotano dice que habló con el técnico nacional para explicarle que no podía estar con la selección en la gira europea.

Casa Amarilla se llama el predio donde se entrena Boca Juniors y el origen de su nombre está vinculado con una casona de dos plantas erguida detrás del polideportivo. Es una réplica del hogar de Guillermo Brown, un almirante que llegó desde Irlanda al Río de La Plata en 1810. Este marino británico le hizo frente a la flota de Brasil una década después de su arribo a la costa argentina. Pasaron dos siglos, claro. Pero un colombiano, con el espíritu de ese guerrero de alta mar, también tendrá que luchar contra los brasileños. Se trata de Fabián Vargas, el bogotano que volverá a ser titular con la camiseta azul y oro ante Fluminense, mañana en la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores.

“No será sencillo en Brasil, pero el objetivo, la mentalidad de este grupo es ganar. Nos han tocado rivales complicados y Fluminense no será la excepción. Ahora tenemos que jugar con ellos en Río de Janeiro, en el Maracaná, pero mientras dependa de nosotros, seguro que vamos a dejar todo para poder llegar al partido decisivo”, le dice Vargas a El Espectador, durante una charla exclusiva en el frío mediodía de Buenos Aires.

Sabe qué significa jugar partidos de este calibre. Al cabo, este mediocampista de 28 años es el futbolista colombiano con mayor cantidad de títulos a nivel de clubes. “Para mí es un motivo de orgullo todo lo que conseguí internacionalmente. Desde que me vine de Colombia trabajé para lograr eso y mostrar la cara amable de lo que somos los colombianos, de lo que podemos conseguir y de la calidad de gente que hay en nuestro país”, cuenta.

La meta del Mundial

No viajó a la gira con la selección por Europa, pero Vargas observó un rato del partido con Irlanda, ese que se definió temprano con un gol de Robbie Keane. “Sólo miré 15 minutos. Pero me contaron que Colombia mereció más y que el arquero irlandés fue la figura. Y eso no me sorprende, porque tenemos buenos jugadores. Estos partidos son súper importantes para encarar las eliminatorias”, puntualiza. Y remarca el valor que tiene salir bien parados en los duelos ante Perú y Ecuador. “Son dos partidos complicados, las dos fechas se disputan fuera de casa y va a ser importante conseguir buenos resultados para seguir bien posicionados”, afirma.

¿Qué es lo mejor que tiene Perú y cuál es la virtud de Ecuador?

Los peruanos no están haciendo una buena eliminatoria, no están pasando por su mejor momento, pero igualmente será difícil en Perú, más allá de que la última vez que jugamos en Lima conseguimos un triunfo importante. Ecuador se hizo fuerte de local, tiene a su favor la altura, aunque en esta competencia no le ha ido bien. Va a ser un rival difícil, que nos va a presionar porque tienen jugadores de mucha experiencia.

Así como hubo selecciones a las que no les fue bien en el arranque, lo de Colombia fue en el sentido inverso. ¿Creé que esta pausa perjudicará al equipo nacional?


Creo que sí. A nivel de selección estábamos bien. Jugar pocos partidos durante tanto tiempo hace que los jugadores que estaban en un gran momento estén en una etapa diferente, que haya algunos cambios. Si bien se perdió algún amistoso, siempre sirven para tener buena preparación.

Su última oportunidad

Cerca de los 30 años, el bogotano es consciente de que para él será una de las últimas posibilidades de poder disputar un Mundial.

¿Qué opina del proceso de Pinto?

Es un gran técnico, está tratando de poner a los que están en su mejor momento, me identifico con lo que pide en la cancha, me gusta mucho su idea, la de presionar, la de ir para adelante. Con Pinto aprovechamos el manejo de la pelota y siempre pensamos en jugar en el campo del rival. Eso es importante. Lo que hizo hasta el momento ha sido bueno y esperemos que siga así por el bien de todos, porque queremos ir al Mundial.

Guarín, su sucesor

Compartió una temporada junto a Freddy Guarín en Boca. Y a pesar de la diferencia de edad, Vargas hizo buenas migas con su compatriota. El chico, nacido en 1986 en Puerto  Boyacá, vivió al lado del mediocampista bogotano una de sus mejores etapas. Al cabo, la que le permitió ganar un campeonato de la mano de Alfio Basile, ahora entrenador de la selección celeste y blanca. Para Fabián, el integrante del Saint Etienne de Francia es uno de los jugadores con mayor futuro. Por eso no duda en nombrarlo cuando se le pregunta cuál es el futbolista que juega en su puesto que más le gusta. Y no ahorra elogios: “Freddy me parece un jugador interesante. Creo que le sirvió mucho su paso por Argentina y lo ha hecho mejorar de forma notable su transferencia a Europa. Tiene un gran potencial y con el correr de los años, sumado a la experiencia que está consiguiendo en el fútbol francés, va a transformarse en un jugador de categoría”.

Vargas no siente, más allá de no haber podido viajar a la gira europea, que vaya a perder lugar entre los habituales convocados por el profesor Pinto a las eliminatorias. “Es algo que se había arreglado entre los dirigentes de Colombia y de mi club. Hablé con él antes del partido que Boca jugó en México contra Atlas. Yo le dije que no dependía de mí, que había hecho todo lo posible para poder estar con la selección, pero el equipo me necesitaba para la Libertadores. Lógicamente, no le gustó. Pero los dos sabemos que nadie tiene la culpa, que por una cuestión de calendarios no pude ir. Él me dijo que me quedara tranquilo, que siguiera trabajando en Boca como siempre y que me iba a volver a llamar”, explica.

Saluda con un apretón de manos Vargas. Se va con su hija Camila, que lo vino a visitar al entrenamiento. Es feliz este bogotano que saltó a la fama en América, con la camiseta roja. El mismo que dejó su huella en el fútbol de Argentina, la meca de Suramérica. Y va por más, porque el hambre de gloria no se detiene. Ni en Boca ni en la selección.

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