“La política no patea”

En pleno Saint Dennis, con la mancha azul regada por todas las tribunas y el eco todavía fresco de la marsellesa, José Amaya no esperó y se le presentó a Frank Ribery con una caricia que le dejó marcados los taches al francés.

El abucheo ensordecedor no se hizo esperar, pero las palmas de Jorge Luis Pinto le resultaron suficientes para seguir respirándole en la nuca al mediocampista del Bayern Munich.

Esa muestra de temple y personalidad se requiere y con urgencia en el Atahualpa de Quito. Por fortuna, ‘El Ringo’ está de vuelta.

¿Es muy difícil sentirse suplente?

Duele no poder jugar, pero esas son las circunstancias del juego que uno debe aceptar y respetar.

¿Cómo se contrarresta el manejo de pelota que caracteriza a los ecuatorianos?

Primero que todo, quitándosela porque ellos saben qué hacer con la pelota y si nosotros se la retenemos, se van a desesperar y nos pueden dar espacios que bien aprovechados, nos permitirán llegar al arco rival.

¿Habrá necesidad de la pierna fuerte?

Esperemos que no, pero si toca, toca.

¿Sin importar que se exponga a otra suspensión?

Uno siempre debe ser responsable, pero sin olvidar que la camiseta de la selección hay que hacerla respetar a como dé lugar.

¿Cree que el juego tendrá un ambiente especial por las relaciones políticas entre los dos países?

No, la política se queda afuera, no patea y en la cancha sólo importa el balón. Ellos querrán recuperarse de ese mal inicio y nosotros iremos a seguir sumando para dar otro paso en firme hacia el objetivo de clasificar.

¿Es cierto que su paso al exterior es un hecho?

Eso dicen (risas). Pues la verdad se están manejando cosas, pero eso ya queda en manos de los empresarios, hay una posibilidad en Francia, otra en México, pero lo mejor es dejar que las conversaciones prosperen.