“Siempre admiré a El Pibe”

Entrevista con Thierry Henry, figura de la selección de Francia y del Barcelona español. El delantero fue campeón mundial con 18 años y tiene más de 100 juegos con los galos.

Estar sentado frente a una megaestrella del fútbol mundial no es un hecho de todos los días. Y mucho más sorprendente puede resultar el encuentro si aparece despojada de los aires de vedette que suelen tener este tipo de personalidades. Pero, claro, Thierry Henry está de promoción por Argentina. Llegó aquí para mostrar los nuevos guayos de Reebok, los Sprintfit Life PRO.

Entonces, sonríe y no deja de hacerlo ante cada medio que tiene la posibilidad de escuchar sus palabras en un perfecto castellano, un idioma algo distinto al de su tierra natal, pero que no le costó aprender durante el año que lleva en Barcelona. El francés, durante su escala en esta ciudad, habló de todo un poco. Y hasta dejó una breve impresión sobre el fútbol colombiano.

La charla con El Espectador, realizada en un mediodía que engañó al invierno de estas latitudes por su alta temperatura, duró una decena de minutos. Los suficientes para que el delantero de 30 años y más de dos centenares de goles en toda su carrera hablara de Colombia, de Valderrama y dejara claro que, según su punto de vista, Lionel Messi, compañero suyo en el equipo catalán, es el mejor futbolista del planeta.

En un hotel ubicado en el corazón de Puerto Madero, zona portuaria y turística por excelencia, y rodeado por fotografías gigantescas de su rostro, el atacante desnudó sus sensaciones en una tarde que lo tuvo a mil kilómetros por hora. Es que no es fácil para él atender la apretada agenda periodística.

¿No se cansa de hablar?

No, para nada. El día es largo, cierto. Pero a esto me dedico, es lo que siempre quise hacer en mi carrera y estoy contento.

Thierry siempre quiso ser futbolista, está claro. Desde sus tiempos de la infancia, allá en Les Ulis, donde su padre Antoine, uno de los responsables de que Tití jugara al fútbol, era zaguero.

¿Qué sabe del fútbol colombiano?

Tiene grandes jugadores, sin duda. Tuve la oportunidad de enfrentarlos a principios del mes pasado, en París, antes de que jugáramos la Eurocopa. Su defensa es sólida. Por un penalti que me hicieron a mí pudimos ganar gracias al gol de Ribery.

Aquel partido no fue uno más. Al cabo, para Henry se trató de su centésima presentación con la camiseta de Les Bleus.

¿Cree que Colombia tiene posibilidades de clasificarse al Mundial, después de su larga ausencia?

Sería muy prematuro hablar de las posibilidades de Colombia por haber visto apenas un partido. Creo que es una selección fuerte, con una buena defensa. Aquel amistoso no fue fácil para nosotros.


¿Cuál es el jugador  colombiano que más le gustó?

Yo siempre admiré al hombre de la cabeza rubia y enrulada, él estuvo en el Mundial de 1998, que nosotros ganamos en casa.

A Carlos Valderrama…

Exacto. El Pibe, le dicen, ¿no? Sé que jugó en Francia, yo era muy chico, pero lo recuerdo bien. Siempre me gustó su juego pausado, inteligente.

Henry hace una pausa, casualmente, para tomar un sorbo de agua. Entonces, reflexiona sobre Messi, su socio en Barcelona.

¿Jugar con un futbolista de la talla de él es más fácil para usted?

Leo hace todo fácil. Está haciendo cosas increíbles. Puedo verlo cada mañana, en los entrenamientos, y no deja de asombrarme. En la actualidad, es el mejor jugador del mundo. Para mí es muy placentero tener la posibilidad de jugar con él, de compartir un vestuario, una práctica. Yo nunca vi a alguien pasar la pelota con la simpleza que lo hace él.

¿Messi es un líder, a pesar de su juventud?

Es el líder de Barcelona por su juego, no tengo dudas. Por su edad tal vez haya que protegerlo. Y aunque es una gran referencia del equipo, también tenemos mucha gente de experiencia, tal cual son los casos de Puyol, Xavi o Gabriel Milito.


¿Se le puede comparar con Diego Maradona? Muchos argentinos creen que están ante su sucesor.

No son buenas las comparaciones. Leo tiene un estilo propio. Es, como se dice mundialmente, un jugador diferente.

De los jugadores internacionales, ¿cuáles son los que más le gustan?

Yo soy fanático de los holandeses. Mi ídolo era Marco van Basten, que ahora es el técnico de la selección de Holanda. También me siento identificado con los brasileños.

¿Le gusta el estilo de los brasileños porque es diferente a lo que se ve en Europa?

A mí me encanta que siempre buscan algo de fantasía. En otra entrevista, por ejemplo, me preguntaban por Riquelme. Y para mí es un crack, porque juega como en la calle, sin ataduras. A mí me gustan los caños y en Europa es difícil hacerlos porque la gente puede pensar que uno está jugando en broma. Por acá parece que es mejor tirar un caño o meter un sombrero.

¿Francia ya extraña a Zinedine Zidane?

Claro. La gente lo adoraba porque tenía un pincel en su pie. Lo que hacía con la pelota era una obra de arte. Cada vez que juegue la selección, nos van a hacer recordar que falta él. Zizou es Zizou. En Francia, Zidane es como el presidente. Y por eso brilla tanto su ausencia con la camiseta azul.

Dice que le gustó mucho Buenos Aires, que David Trezeguet, el jugador franco argentino, le recomendó algunos lugares donde podía ir a cenar. Y justamente hablando de Trezeguet, el propio Henry mostró su sorpresa por la ausencia de su amigo en las últimas convocatorias del equipo galo. “Es rara una selección sin David. Prácticamente, los dos empezamos juntos el camino en la nacional.

Es un jugador fantástico, puede inventar un gol en cualquier momento, casi sin que uno pueda darse cuenta. No sé por qué no lo llaman. Si existe algún problema entre él y el entrenador, eso habría que preguntárselo a monsieur Doménech. El creyó que su ciclo estaba finalizado porque no jugaba y es comprensible. Yo tengo la esperanza de que algún día vuelva”, reflexiona.

¿Por qué no le fue bien a Francia en la Eurocopa?

La verdad, no nos fue cómo queríamos. No tuvimos una buena actuación. A ver, cada persona puede observar las cosas con su mirada. Lo cierto es que presentamos casi el mismo equipo que en el Mundial de Alemania, donde llegamos a la final, pero esta vez no tuvimos un alto rendimiento.


¿Lo sorprendió que el campeón haya sido España, una selección que hacía casi medio siglo no ganaba una competencia importante?

Para mí España no fue una sorpresa. Es un equipo que siempre se ha caracterizado por jugar bien, tiene excelentes futbolistas, a la mayoría los enfrento en la Liga, que es muy competitiva. Fue un justo campeón, sin ninguna duda.

Mencionó la Liga española. ¿Cree que todavía no colmó las expectativas que había por usted cuando llegó?

Cuando llegué a Barcelona, jugué aproximadamente medio año con una lesión. Y esa fue una grave equivocación. Porque el ambiente se puso pesado. Lógicamente, no ganamos el título y encima ese privilegio fue de Real Madrid, nuestro rival.

Se habló mucho de ‘Los Cuatro Fantásticos’ en Barcelona por la posibilidad de verlo jugar junto a Eto’o, Ronaldinho y Messi. ¿Quizá por eso fue tanta la decepción?

Lo dije apenas pisé España y lo repito: si querían ver a Los Cuatro Fantásticos, mejor tendrían que haber comprado una entrada para ir al cine. Juntar buenos futbolistas no asegura nada, lo importante es el juego en equipo. Pero creo que todos vamos a andar mejor en esta temporada.

Más allá del fastidio de la gente por la campaña del equipo, ¿se adaptó rápidamente a Barcelona?

Oh, sí. La ciudad es maravillosa, un lugar increíble para vivir. Estoy muy cómodo allí y aprendí rápido el idioma.

Todavía le queda mucho hilo en el carrete. Pero, ¿ya pensó en la posibilidad de dedicarse a la dirección técnica?

Ahora mismo no tengo idea qué voy a hacer, aunque es probable que me dedique a ser entrenador.  De todas maneras, yo soy de la idea de tratar de disfrutar día a día, cada momento. Pienso que voy a jugar unos años más y cuando ya no sienta deseos de jugar, analizaré qué hago de mi vida. Quizá sea entrenador o no. Eso sí, de lo que estoy seguro es que seguiré ligado al fútbol.

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