“La táctica me resulta extraña”

El jugador del Inter Zlatan Ibrahimovic, con 1,92 metros de estatura, quería ser basquetbolista, pero el destino lo llevó al fútbol.

Zlatan Ibrahimovic es el arquetipo del gigante balcánico metido a jugador de baloncesto. Por su virtuosismo aventurero, pudo ser el heredero de Dalipagic. Por sus movimientos majestuosos, pudo emular a Delibašic. Por sus tiros imposibles, pudo parecerse a Bodiroga. Sin embargo, un detalle sociopolítico lo llevó por otros derroteros. Sus padres emigraron a Suecia. El chico nació en Malmö en 1981. Allí nadie jugaba al baloncesto. Sólo al fútbol. El resultado es accidental: un delantero de 1,92, que no se asemeja a nadie más en sus equipos, es la bandera de la selección sueca. Ninguno de sus compañeros lo duda: Ibra es el más particular. El más raro y el más determinante. El Inter le debe dos scudetti.

Sea realista, ¿cuál es el objetivo de Suecia en la Eurocopa?

Nosotros estamos felices de habernos clasificado para la fase final. Una vez en el torneo, iremos partido por partido. Veremos si pasamos la fase de grupos.

¿En qué se parece el juego de Suecia al del Inter?

Son similares tácticamente. En Suecia jugamos con un esquema parecido: 4-4-2. Es muy importante para el equipo tener las líneas juntas y jugar pensando en el compañero.

¿Qué le piden Mancini y el seleccionador sueco, tácticamente?

En Suecia, como en el Inter, el entrenador me da una gran responsabilidad: cargar con el peso ofensivo del equipo.

Muchas veces se le ve solo, en el sentido de que los equipos para los que juega lo emplean como único elemento desequilibrante, sin más alternativas. ¿No se siente demasiado aislado cumpliendo una función que no comparte con nadie más?

Esa responsabilidad me gusta, porque me hace sentir importante y de esa forma desarrollo mi juego más fácilmente.

¿Cuál es la orden táctica más extraña que le han dado en su vida?

Para mí, todo lo que tiene que ver con la táctica es un poco extraño. Me gusta salir a la cancha y divertirme jugando al fútbol. Lo veo de esa manera.

¿Su soledad es producto de la decisión de los entrenadores, o es también una elección personal, su forma de ver el juego, como una aventura solitaria?

Algunas veces puedo sentirme solo si juego como único atacante, pero entiendo que es parte de la táctica de determinados partidos. Si puedo elegir, prefiero jugar con un compañero de ataque que me apoye, me abra los espacios y me lo haga más fácil. Cuando juego solo arriba es porque me lo piden. A mí me gusta apoyarme y tener cerca a otros jugadores.

¿Cuál es la selección, o el equipo que más le gusta?

Por estilo me gustan los equipos técnicos. Me encanta Brasil. Y de los europeos, Portugal y España. Los clubes que hacen ese fútbol, o lo intentan, son Arsenal, Barcelona y Real Madrid.

¿Cuál es el jugador con el que mejor se ha entendido?

Me gusta que el juego sea rápido, con el balón al pie, a un ritmo alto. Patrick Vieira juega de esta forma. Con él me entiendo.

¿Se siente realizado en el Inter o busca nuevas experiencias?

En el futuro no se puede saber.

A usted siempre le sedujo el Madrid. ¿Qué cree que podría hacer en ese club que en el Inter sería imposible?

Si miramos la historia, el Madrid es el mejor club del mundo. El que ha conseguido mayores logros.

Capello decía que era un niño mimado...

Cada jugador tiene sus características y yo respeto la opinión que Capello pueda tener de mí. De él sólo tengo cosas positivas que decir.

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