Todavía estamos lejos

La selección tuvo una actuación discreta y cayó 1-0. Pinto tendrá que corregir muchas cosas para los duelos contra Perú y Ecuador.

Dicen que en el fútbol no hay lógica. Pero es apenas normal que Francia, la selección subcampeona mundial y una de las favoritas para ganar la próxima Eurocopa, le gane como local a Colombia.

Eso fue lo que ocurrió ayer en el estadio Saint-Denis, en donde el equipo galo no necesitó emplearse a fondo para vencer a la tricolor, que tuvo voluntad, ganas, entrega, pero pocos argumentos futbolísticos.

Claro, del partido lo que menos hay que analizar es el resultado. Pues el 1-0, con gol de Frank Ribery a los 23 minutos de juego, no reflejó lo sucedido en la cancha. Entre los dos equipos hubo más de un tanto de diferencia.

Pero lo realmente importante para el técnico Jorge Luis Pinto era seguir conformando el grupo que afrontará los dos próximos choques por la eliminatoria mundialista contra Perú, el 14 de junio en Lima, y frente a Ecuador, en Quito, cuatro días después.

Seguramente el estratega santandereano quedó preocupado porque en el Stade de France hubo muy pocas cosas para destacar y bastantes que es necesario corregir de inmediato.

A diferencia del juego ante Irlanda, en el cual los jugadores entraron desconcentrados, ayer lo hicieron con buena actitud, metidos en el compromiso, sin miedo. Pero eso duró un cuarto de hora, porque de la mano de Ribery, los locales se apoderaron paulatinamente de la pelota y comenzaron a llegar con facilidad al arco de Agustín Julio.

La única jugada de peligro que generó el conjunto nacional en la primera parte fue un remate de Juan Carlos Escobar que se estrelló en el vertical, tras una excelente habilitación de Falcao García.

Pero de ahí en adelante todo el partido lo manejaron los franceses, con el siempre peligroso Thierry Henry y un potente y atrevido Karim Benzema.

El gol de Francia se veía venir, pero llegó en una jugada en la que Henry se tiró en el área y confundió al árbitro inglés Dean Mike, quien asumió que Christian Zapata había sujetado al delantero del Barcelona. Cobró Ribery y concretó el 1-0.

Después Colombia no tuvo cómo reaccionar, porque ni Carlos Sánchez, ni Giovanni Hernández, ni Juan Carlos Escobar pudieron llevarle el balón a Edixon Perea y Falcao García, quienes naufragaron ante la marca de los defensas galos, Willy Sagnol, Lilian Thuram, William Gallas y Eric Abidal.

Francia, en cambio, siguió manejando la pelota y llegando por los costados. Florent Malouda, por la izquierda, y Jeremy


Toulalan, por la derecha, volvieron a desnudar las deficiencias en marca de Rubén Darío Bustos y Pablo Armero, creando no menos de cuatro llegadas de gol, bien controladas por el arquero Agustín Julio, quien otra vez fue la figura de Colombia.

En los primeros minutos de la segunda parte, el conjunto tricolor reaccionó levemente. Giovanni Hernández se juntó con Edixon Perea y Colombia se aproximó en dos ocasiones. Pero pasaron los minutos y el número 10 amarillo volvió a desaparecer.

Entonces, Pinto mandó a la cancha a Macnelly Torres y Roberto Polo, quienes no pudieron cambiar la historia de un partido donde, a esa altura, los cuerpos de los jugadores franceses estaban en la cancha, pero sus mentes ya puestas en lo que será la Eurocopa, que comienza el próximo sábado.

Colombia tuvo un poco más la pelota, pero no generó peligro. Francia se conformó con el 1-0 y no se preocupó por atacar. Aún así, pudo aumentar la ventaja con llegadas de Benzema, Ribery y Nicolás Anelka, nuevamente bien conjuradas por Julio.

Y es que Colombia no da miedo, no tiene un delantero de potencia, de presencia, de temple. Uno de esos que inspiran respeto ante sus rivales, porque Edixon y Falcao son buenos jugadores, se mueven bien, son inteligentes para desmarcarse, pero físicamente siempre perdieron en el mano a mano. Y en la mitad tampoco hubo con qué pelear. José Amaya trató de imponer su temperamento y pegó demasiado, mientras que Carlos Sánchez no brilló como en otros juegos.

Tampoco funcionaron los centrales, Zapata y Walter Moreno, quienes sin embargo tendrán dos semanas más para acoplarse. Sin embargo, Colombia no hizo un papelón ni el ridículo. Jugó contra el subcampeón mundial y perdió un juego en el que no importaba el resultado, pues el objetivo era preparar los partidos contra Perú y Ecuador. Esos sí son los que valen, los que hay que ganar para seguir soñando con ir al Mundial y de pronto enfrentar a Francia nuevamente, así ayer en París haya quedado claro que nuestra Selección, como nuestro país, todavía está muy lejos de las grandes potencias.