Un directivo de tres puntos

Perfil de un atleta consagrado que, con una labor intachable al frente de Instituto de Recreación y Deporte (IDRD), se trepó a la cima de los más importantes funcionarios del deporte nacional.

Vestido de traje y corbata, José Tapias parece un desconocido. Lo parece porque desde los 12 años, cuando entendió que su vida estaba marcada por el deporte, el traje formal no cabía en su ropero. Cartagenero de nacimiento pero bogotano de profesión, este atleta consagrado es futbolista, basquetbolista, beisbolista y ahora, cuando tiene tiempo, ciclista. Durante años fue uno de los mejores entrenadores de baloncesto del país, y el año pasado asumió el reto más importante de su vida: ser director del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD). El mismo desafío que ahora, con la misión cumplida, le mereció situarse en la cima de los mejores dirigentes deportivos nacionales.

Efusivo en su forma de hablar, una herencia clara de los cartageneros, y agitado con el movimiento constante de sus brazos y manos, costumbre clara de un técnico deportivo, el "profe" Tapias, como lo conoce su gremio, con una sonrisa ilumina su rostro caribeño y saca de su repertorio personal un cúmulo de frases para describir lo que hasta ahora ha sido el primer tiempo de la competencia en la que se la ha pasado toda su vida: "El deporte es la forma de mantenerme activo, mi motivación, mi forma de vivir, de exigirme y de ser perseverante".

Su nombre está impreso en muchos trofeos locales, distritales, departamentales, nacionales o internacionales. Por eso su labor en el Instituto no podía ser la excepción. "Mi reto inmediato es no ser inferior a la responsabilidad que adquirí y a la oportunidad que nos da el alcalde Lucho Garzón a mí y a todos los deportistas", dijo el día que asumió su cargo. Hoy, a menos de un mes de terminar su período, entre sus principales logros como funcionario se cuenta haber conseguido que, con la remodelación del estadio El Campín, Bogotá se quedara con la sede de la selección nacional de fútbol.

A eso, el "profe" le suma que desde 2004, cuando oficiaba como subdirector del Instituto, Bogotá se trepó a la cima deportiva. "Ganamos los Juegos Nacionales y primeros Paraolímpicos; en 2005 obtuvimos el mayor número de medallas en los Juegos Bolivarianos; en 2006 el mayor número de preseas en los Centroamericanos como representación de Colombia, igualamos en medallas en los Panamericanos de Río de Janeiro y, por primera vez, Bogotá ganó los Intercolegiados de 2007 en Cartagena. Están las bases para que Bogotá se quede con el podio en los Juegos Nacionales de 2008", refiere minuciosamente.

Además, los deportistas de la calle, aquellos que no ganan torneos pero le apuestan cada semana al ejercicio, le reconocen que, gracias a sus aportes, en los últimos meses se ha consolidado la práctica de las actividades físicas en las distintas localidades de la ciudad. De hecho, José Tapias logró con éxito la celebración de uno de los mejores Festivales de Verano en sus 10 años de vigencia, la Media Maratón de Bogotá en su versión 2007 fue un modelo de organización, y la entrega de más diez centros de perfeccionamiento deportivo y dos parques zonales complementan una labor encomiable.

Su carrera deportiva la inició en el Liceo Bolívar de Cartagena, cuando alternaba como titular en la selección de fútbol y de baloncesto. Integró ambos combinados departamentales y participó en los Juegos Nacionales en Boyacá en 1973. En 1976 jugó con la selección juvenil de baloncesto porque, por cosas del destino, no pudo asistir al certamen de Pereira con el equipo de fútbol. Un aviso que le permitió concentrarse en el deporte que le daría la gloria.

Con ganas de convertirse en químico, llegó a Bogotá a estudiar en la Universidad Nacional, pero nuevamente su destino le hizo cambiar de frente y entendió que lo suyo era el diseño gráfico. Siendo uno de los jugadores más destacados, disputó los Juegos Centroamericanos y del Caribe Universitarios en Venezuela en 1982 y en Cuba en 1986. Una exitosa carrera que lo llevó en 1988 a dirigir por primera en su deporte favorito: el baloncesto.

Varios empresarios, directivos y jugadores decían que José Tapias era, de lejos, un crack. Entonces Guillermo Moreno, el entonces entrenador de la selección del Valle, lo llevó a Estados Unidos para aprender de Boby Knight, el estratega jefe de la Universidad de Indiana. En 1991, graduado de la universidad, asumió de asistente en el equipo femenino de mayores de Colombia. Fue nombrado entrenador del equipo de Terpel Santander en la Copa Sprite y en 1993 tomó las riendas de los Bravos del Norte.

Con una hoja de vida envidiable, Tapias lideró el proyecto del equipo Piratas, con las escuelas de formación, divisiones juveniles y con el equipo profesional. "En las finales de 1999, cuando celebramos el campeonato nacional, ese hombre de carácter, fuerte y jefe de equipo nato, mostró su lado sensible y lloró sin parar", recuerda César Cassiani, uno de los jugadores de Piratas y hoy uno de sus más entrañables amigos. Como premio, se fue a aprender tácticas a la Universidad de Texas.

Con un receso de medio tiempo, volvió a la academia y una maestría en filosofía le abrió su espectro de conocimientos. "Quería darle un enfoque académico al deporte", admite. Y sostiene que su paso por la Javeriana fue un momentos inolvidable en su vida, porque no sólo compartió la alegría del deporte, sino de la sabiduría del conocimiento entrenado. Así terminó por entender que hacer parte de un equipo era una de las cosas más bellas del ser humano.

Hoy, a sus 50 años, después de triunfar como técnico, saltó a la otra orilla y desde la administración del deporte, sigue jugando de local, esta vez en un campus llamado Bogotá, y con tanto éxito que ya no son los tableros electrónicos del marcador los que le iluminan su mirada, sino las encuestas que señalan de qué manera la evaluación "Bogotá cómo Vamos", en su última versión, mostró al IDRD como la entidad más querida por los bogotanos. Un trofeo más para José Tapias, quien sigue demostrando como se vibra en la vida "cuando esta aparece signada por el deporte".

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