Un nuevo salto hacia la gloria

<p>Diana Pineda aspira a estar entre las 15 mejores en la prueba de trampolín tres metros. “Ese sería buen resultado”, dice.</p>

La clavadista antioqueña Diana Pineda apenas tenía 15 años cuando participó por primera vez en unos Juegos Olímpicos. Fueron los de Sydney 2000, en los que aprendió el significado de enfrentar a los mejores deportistas del mundo. Esa vez ocupó el puesto 34 en la prueba de trampolín tres metros, pero más allá del resultado, vivió la experiencia más enriquecedora de su vida.

Ahora, “no ocho años más vieja, sino más madura”, como ella dice, espera mejorar esa actuación y clasificarse al menos a la semifinal de esa misma competencia.

“En la Copa Mundo, que se realizó en Beijing en febrero pasado, me di cuenta de que puedo estar entre las mejores 15 y que mi nivel está subiendo”, explica la paisa, completamente convencida de que lo que aprendió en Australia le servirá para afrontar mejor la prueba.

Diana comenzó a entrenar desde muy niña, cuando sus padres la matricularon en la Liga de Natación de Antioquia. “Pero la verdad es que no me gustaba nadar”, reconoce, “entonces me metieron en nado sincronizado, aunque eso tampoco me llamó mucho la atención. Pero en la misma piscina practicaban clavados, disciplina que sí me impactó”, explica la múltiple campeona departamental, nacional y bolivariana.

Y como tenía talento, rápidamente se destacó, al punto de que logró clasificarse para los Juegos de Sydney. Sin embargo, su carrera sufrió un grave revés, pues una delicada lesión crónica en la espalda por poco la saca de las piletas.

“Tuve muchas dificultades en el ciclo olímpico anterior, no puede clasificarme a Atenas e incluso estuve un año retirada”, señala Pineda, quien regresó triunfal en los Juegos Bolivarianos del Eje Cafetero, en 2005.

“Ese éxito fue el que definitivamente me motivó. Superar las lesiones y tener más competencias internacionales, más roce, me han dado mucha madurez, en lo personal y en lo deportivo”, acepta la paisa, quien durante sus primeros años como clavadista fue orientada por el estratega chino Fu Quian, pero ahora trabaja con Óscar Alberto Urrea.

Después de los Olímpicos de Beijing, Diana quiere iniciar sus estudios de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Medellín, que le ha reservado el cupo. Pero tiene claro que no dejará el deporte e incluso podría iniciar un nuevo proceso hacia Londres 2012. “Yo creía que no, pero mi nivel ha subido y ahora pienso que puedo competir al máximo algunos años más. De todas maneras seguiré trabajando duro para estar en Juegos Nacionales, porque debo darle medallas a mi departamento”, comenta.

A diferencia de hace cuatro años, cuando en las justas nacionales de Bogotá no se realizaron pruebas de clavados por falta de competidores, la Federación Colombiana de Natación confirmó que en la cita de Cali y San Andrés, en diciembre, esta especialidad sí estará.

“Todo ha mejorado”

Así como en ocho años creció, Diana afirma que el deporte colombiano también. “No hay punto de comparación con lo que


había en 2000. El apoyo es mucho mayor, así como la planificación, los implementos para entrenar son mejores y tenemos mucho más fogueo”, explica la deportista paisa, a quien Indeportes Antioquia siempre ha patrocinado. “Sin embargo, uno aquí no vive del deporte. Digamos que puede sobrevivir, pero no soñar con recibir grandes sumas. La recompensa a tanto esfuerzo y sacrificio es conocer muchos países y culturas, viajar. Sobre todo para mí, pues me gusta investigar y leer sobre historia y geografía”.

Pineda, al igual que los otros dos clavadistas colombianos que estarán en los Olímpicos, Juan Guillermo Urán y Víctor Ortega, han realizado buena parte de su preparación en Canadá, en donde gracias a un convenio con la Federación de Natación de ese país, pueden utilizar una espectacular piscina a doble jornada todos los días. “Aquí, en cambio, el clima a veces obliga a suspender las prácticas o los escenarios están ocupados para otros eventos”, argumenta antes de confesar que está muy contenta por haber estrenado el complejo acuático en el que se realizarán las competencias en Beijing, conocido como Cubo de Agua. “Es maravilloso, lo conocí en la Copa Mundo, en febrero, y es una ventaja saber cómo es. Es superbonito y confortable”.

Diana, quien ya sabe lo que es codearse con las mejores del mundo, acepta que pensar en subir al podio es casi una utopía, pero con realismo advierte que meterse entre las 10 mejores sería un buen resultado. A ella la experiencia le ha enseñado que en el deporte olímpico no solamente los medallistas son ganadores.

Colombia ya arrancó rumbo a Beijing

Esta semana fue presentada oficialmente la delegación  que estará en los Juegos Olímpicos de Beijing.

El equipo nacional, que hasta el momento tiene 58 deportistas confirmados, es patrocinado por Coldeportes, el Comité Olímpico Colombiano, Samsung y Totto.

El Gobierno premiará con 150, 100 y 50 millones de pesos a quienes ganen medallas de oro, plata o bronce, respectivamente.

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