Un triunfo más cerca de la F-1

‘El Tigrillo’ no sueña con otra cosa distinta a la de estar en la máxima categoría del automovilismo mundial.  “El tema económico es importante porque se necesita mucho dinero para llegar”, dice. Es el primer colombiano en ganar en el circuito de Spa-Francorchamps. La historia comenzó a los  siete años.

El pasado domingo, Gustavo Yacamán Jr. se convirtió en el primer piloto colombiano en ganar una competencia en el legendario e imponente circuito de Spa-Francorchamps. Juan Pablo Montoya logró allí su última pole position en la Fórmula Uno, una de dos que consiguió con McLaren. En 2002 se subió al podio, pero nunca logró ganar ni en la máxima categoría, ni en dos competencias de la Fórmula 3000.

“Ganar en Spa Francorchamps no es como ganar en cualquier otro circuito”, lo dice no Juan Pablo Montoya sino el propio Yacamán, en diálogo con El Espectador, tras haber ganado allí en la segunda fecha del campeonato de la Fórmula 3 Española. “La verdad fue muy especial este triunfo porque era la primera vez que corría en esa pista y por ese motivo creo que resalta mi habilidad para adaptarme a nuevos circuitos. Espero que estos resultados sigan hasta el final del campeonato”.

A sus 16 años de edad, Yacamán tiene ya nueve de estar frente al timón. Desde su primera vez a los mandos de un kart, en una escuela de manejo en el kartódromo de Cajicá con siete años, El Tigrillo se ha caracterizado por su velocidad y agresividad, las mismas que lo llevaron a lo más alto del podio en uno de los escenarios más reconocidos del automovilismo mundial y frente a pilotos de España, Italia, Gran Bretaña, Francia y Suiza, entre otros.

Que Gustavo sea piloto es una consecuencia natural de haber visto a su padre  -también Gustavo–, correr una y otra vez, conquistando múltiples títulos nacionales de Rally y triunfos en el automovilismo nacional. Él era conocido como El Tigre, en su época de piloto, así que este es un caso en el que se cumplió al pie de la letra el dicho de “hijo de tigre, sale pintado”.

Con ocho años, Yacamán ya era campeón nacional de karts en la categoría infantil y un año después se consagraba bicampeón. Luego en su debut en la categoría júnior, logró el título, dando un año después su primer paso internacional, corriendo en el competitivo ambiente brasileño, donde logró el tercer lugar en la Copa de Brasil. En 2005 alcanzó su primer título internacional en el campeonato Stars of Karting de  Estados Unidos, en la categoría júnior.

Su debut en la Fórmula 3

En 2006, en su primera temporada en Europa y mientras disputaba el campeonato escuela de la Fórmula Máster Júnior, hizo su debut en la Fórmula 3 Española y se convirtió en el piloto más joven en correr en esa categoría. No solamente compitió, sino que se destacó con un quinto lugar que le abrió las puertas de la categoría en la que el año pasado disputó toda la temporada con un equipo pequeño, pero con el que logró un significativo triunfo en Jerez de la Frontera.


Este año, Yacamán está corriendo con la escuadra campeona de las últimas dos temporadas de la serie, la TEC Auto. Tras un complicado arranque en la primera válida en Jarama, donde no logró marcar ningún punto a pesar de haber liderado la primera vuelta de la temporada, las cosas han ido mucho mejor en la segunda fecha en Spa Francorchamps.

“Para mí la temporada realmente arranca ahora”, dice Yacamán.  “Tenemos que empezar a sumar puntos en cada carrera. La próxima será en Albacete donde en pretemporada fui el más rápido en entrenamientos, así que creo que estamos muy fuertes para esa próxima fecha”, asegura con toda seguridad.

Por eso sueña “cada segundo” de su vida con llegar a la Fórmula Uno. Año tras año siente que está más cerca de ese objetivo que se ha trazado y con en el que su padre está totalmente comprometido. “Es algo progresivo y después de cada paso se ve más cerca. Para eso estoy acá en España. No pienso en otra cosa”, afirma El Tigrillo desde Madrid.

Un momento histórico

El momento en el cual Yacamán está ascendiendo en la pirámide del automovilismo no tiene precedentes en la historia de nuestro automovilismo. Nunca antes Colombia había tenido tantos pilotos en distintas categorías internacionales, algo que supone de por sí una competencia entre todos ellos para conseguir los millonarios presupuestos necesarios para poder llegar al profesionalismo. Todos estos pilotos están de alguna forma pagando la universidad para poder luego aspirar a un buen puesto.

“Juan Pablo Montoya ha dado a conocer el deporte en Colombia y eso nos ha ayudado muchísimo”, dice el piloto caleño. “El tema económico es muy importante porque se necesita mucho dinero para llegar a la Fórmula Uno, pero aparte de eso están los intereses políticos. Para estar en la máxima categoría no solamente tienes que ser bueno, sino tener a alguien muy importante detrás tuyo empujándote. De lo contrario es muy difícil llegar”, explica.

La temporada promete ser muy protagónica para El Tigrillo. En este momento sus dos compañeros de equipo, los españoles Bruno Méndez y Víctor García, le superan en el campeonato, pero apenas se han cumplido dos de las nueve fechas programadas para la categoría, que incluirán una presentación ante los ojos de la Fórmula Uno en el nuevo circuito callejero en Valencia, donde en agosto se disputará el Gran Premio de Europa.

No es un camino fácil el que Yacamán se ha propuesto, pero su victoria en Spa lo pone a un triunfo más cerca de  llegar a la Fórmula Uno.

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