"Yo imito, no ridiculizo a los personajes": Hugo Patiño

hace 2 horas

Un utilero ‘made in USA’

Fernando Ruiz es otro colombiano de la legión nacional en el Red Bulls de la MLS. Habla inglés e italiano y sirve también de traductor en el equipo neoyorquino.

La cueva, como llama a su oficina, en efecto no está a la vista de todos, es en cierta forma subterránea y su dimensión es considerable, pero a diferencia de muchas, goza de la suficiente luz para recorrerla y aparte del orden que impera en su interior, tiene un sello inconfundible: la salsa que se apodera de hasta el último rincón de ella.

“Acá puede faltar cualquier cosa, menos la musiquita y un buen café colombiano”, es la advertencia que hace Fernando Ruiz sentado cómodamente en su escritorio, el cual está rodeado de un televisor de pantalla gigante y muchos banderines en una oficina como cualquier otra, pero inusual si se trata de la de un utilero de equipo de fútbol.

Como asistente de logística del Red Bulls de Nueva York en la liga estadounidense, este barranquillero de 56 años no se considera un privilegiado por estar en un espacio de tantos metros cuadrados, sólo alguien que “disfruta cada día de una pasión que se lleva en la sangre”.

Con esa misma llegó en 1971 a Estados Unidos, cuando decidió acompañar a un hermano para que se sometiera a un tratamiento médico, sin imaginar que se quedaría para siempre. Tampoco pensó que el fútbol sería su sustento y por eso trabajó durante más de tres décadas con la New Jersey Transit, empresa de transporte público de ese estado.

En medio de trenes y buses, el sueño de dirigir un equipo se aceleraba en el Inter Caggiano, creado por inmigrantes italianos. De todas formas, el idioma era una dura barrera y por eso decidió capacitarse. Aprendió italiano y a la par, adelantó estudios para obtener la licencia de entrenador, que estrenó con “el Jersey Colombia, un club que fundé para formar jugadores”, pero que desapareció una vez nació la liga profesional de los Estados Unidos.

La invitación a trabajar con la franquicia de Nueva York le acaparó por completo el tiempo a Ruiz y “aunque esta es mi primera temporada oficialmente en el cargo, siempre he estado con el equipo desde su fundación, así que ya son 13 años mal contados”.

Pero bien recordados gracias “a tanta gente del fútbol que he podido conocer y tratar, como Bora Milutinovic o Roberto Donadoni, hoy seleccionador italiano”. Con ellos y otras figuras más ha compartido, pero varios colombianos que estuvieron en la franquicia neoyorquina fueron más que simples compañeros, y por eso no olvida “la caballerosidad del Campero Álvarez, la bacanería de Álex Comas, el corazón de Sergio Galván y las anécdotas con Adolfo Valencia”.

De tantas que vivió con El Tren, escogió una: “El iba mucho a mi casa y mi esposa Evelyn le preguntó un día que si quería comer y él le dijo ‘bueno, hágale’, entonces ella ofendida le aclaró que no era su muchacha. Todo pasó así, pero en otra ocasión, él estaba lesionado y se fue a tomar unos whiskies a la casa;  en un descuido mi mujer le tomó una foto con la botella y después se la mostró a alguien del equipo para demostrarle que no estaba tan incapacitado. Esa fue su venganza y desde entonces, Adolfo le empezó a decir ‘Eufemia’ ”.

Una relación estrecha que se esfumó una vez el bonaverense abandonó la Gran Manzana, pero así como un amigo se fue, el fútbol le dio otro: “Sergio Galván, una persona impresionante, como pocas he conocido”.


No hay mes en el que no hable con el colombo-argentino, quien apenas estuvo año y medio en Nueva York, y hasta “en las vacaciones pasadas me invitó a Medellín y estuve colaborándole a los utileros de Nacional unos días. Ahora le debo la visita porque quiero conocer a su hijo”.

El viaje ya está programado para fin de año y aunque cada vez que llega a Colombia siente algo especial, jamás olvidará que cuando volvió por primera vez al país “después de treinta y pico de años de no hacerlo, me pasó algo que sólo ha ocurrido una vez, que se me pierdan los uniformes. Cuando fuimos a jugar contra Millonarios por la Merconorte, en El Dorado me robaron los buzos de los arqueros y duré dos días buscando un sitio donde me estamparan los nombres”.

Finalmente lo consiguió, como también que su hijo menor, Sean, aprecie el valor de su trabajo y en las vacaciones de la universidad sea la mano derecha de este hombre que no pierde el amor de patria, menos el acento costeño y al que nada le satisface más en la vida que sentirse “y serle útil a los demás”. Y él sí que verdaderamente lo es.

Un viejo conocido

Por segunda ocasión, Ruiz trabaja al lado de Juan Carlos Osorio, y aunque pasaron siete años para volver a juntarse, la imagen que tiene del técnico colombiano continúa intacta. Por ejemplo, recuerda que “en el 2000, cuando era asistente de Octavio Zambrano en el entonces MetroStars, siempre se distinguió por su orden y dedicación al fútbol, porque si hay un técnico que no descuida ningún detalle y se entrega por completo a su profesión es el profesor”.  Ahora que otra vez comparten vestuario,  la ilusión es una sola: “ser campeones por primera vez en la liga, porque sería lindo hacer historia en Nueva York”.

En cifras

12

futbolistas colombianos han trabajado con Ruiz en Nueva York. Ángel y Echeverry lo hacen en la actualidad.

1985

año en el que Ruiz fundó el Jersey Colombia, equipo aficionado de Nueva Jersey que durante 10 años disputó torneos en ese estado.