¡Vamos Rafa!

El número dos barrió a Murray por un contundente 6-3, 6-2 y 6-4.

El español Rafael Nadal hizo  trizas las esperanzas del tenis británico depositadas en el escocés Andy Murray, al que barrió en la ‘Catedral’ por un demoledor 6-3, 6-2 y 6-4 en 115 minutos y alcanzó por tercer año consecutivo las semifinales de Wimbledon.

En esa ronda se encuentra ya Roger Federer, quien anteriormente se impuso al croata Mario Ancic 6-1, 7-5 y 6-4, y cuyo siguiente rival será el ruso Marat Safin, tras vencer al español Feliciano López 3-6, 7-5, 7-6 y 6-3.

Nadal se medirá en la otra semifinal al vencedor del duelo que libran el alemán Rainer Schuettler y el francés Arnaud Clement, que se jugará el jueves.

“Probablemente he jugado mi mejor partido”, dijo el mallorquín. Analizando su juego, Nadal comentó que trató de jugar agresivo y, entre otras cosas, atacar su segundo saque. “Una victoria así siempre te sorprende ante un jugador como él, y más tras su increíble remontada con Gasquet”.

Nadal, con un total de 98 puntos ganados, no tuvo piedad. Sin vestigios de molestias en la pierna, el español dictó las reglas, marcó las pautas, llevó la batuta y apenas cometió errores no forzados (9, frente a los 20 de Murray).

Con un saque prodigioso, el segundo favorito se movió en otra Liga. De eso no hubo dudas y dominó desde el fondo. Murray se hizo pequeño ante la fortaleza física y mental de su rival.

En el primer set, Nadal dispuso de dos bolas de rotura y quebró al sucesor del idolatrado Tim Henman en el octavo juego para ponerse 5-3. A partir de ahí todo fue pan comido. La diferencia cualitativa resultó abismal y la expresión angustiada del británico era todo un poema. Los gritos de ánimo de la Central apoyando, ayer sí, en su mayoría al británico, podían amedrentar a un jugador emocionalmente frágil como Gasquet.

Con Nadal no surtieron efecto alguno. Sí se oyó el ocasional “come on Rafa”, pero el tetracampeón de Roland Garros, que logró 65 puntos desde la línea de fondo (el escocés, apenas 24) , no bajó los niveles de concentración. El segundo parcial no varió el guión. Murray, el hombre que remontó dos sets en su contra en los octavos de final, vio cómo su pase a las semifinales se le escapaba.

El balear volvió a romperle el servicio en el tercer juego de este set, en el que con 5-2 con ventaja para el español, ya había conseguido hacerle al británico seis juegos en blanco. El segundo favorito remató otro imponente 6-2 que no daba lugar a ningún equívoco.

Murray quiso despertar en la tercera manga. El británico no dejaba de dar muestras de angustia, pero consiguió salvar dos bolas de rotura en el 2-2 aunque el partido ya lo tenía ganado Nadal, que cerró el set por 6-4 para meterse en el bolsillo su tercer billete consecutivo a las semifinales.

 

 

 

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