“La Dimayor nos abandonó”

Entrevista con Juan Guillermo Domínguez, ‘El Carachito’, quien ya se entrena con el Cali.

Tres días después de la agresión infligida por hinchas de Millonarios, a la entrada del estadio El Campín, el defensa Juan Guillermo Domínguez, de 22 años, se recupera satisfactoriamente de sus heridas en la cara y ayer ya se unió a los entrenamientos con el Cali.

¿Cómo se siente físicamente después de la agresión?

Todavía siento, aunque poco, el dolor en la cabeza por la contusión que me causó la piedra que me golpeó, pero después de los exámenes radiológicos, el resultado salió bien. La valoración del oftalmólogo, que me entregan hoy, será la que decidirá si puedo o no jugar este fin de semana.

¿Cómo se siente emocionalmente?

Quedé un poco afectado psicológicamente, pues la hinchada es el elemento más importantes en el fútbol y no logra uno comprender por qué nos tiene que agredir de esa manera tan violenta.

¿Cómo ocurrió el incidente?

A cinco minutos de haber salido del hotel, nos encontramos de manera súbita con los hinchas que agredieron el bus en el que nos transportábamos hacia El Campín y sólo íbamos con un policía de tránsito. Una piedra, de las muchas que le lanzaron al bus, logró atravesar el vidrio protector, golpeándome la cabeza y dejándome inconsciente por unos 20 minutos, hasta llegar a la Clínica Palermo. Después pude acordarme de todo. Las esquirlas entraron en mis ojos y de urgencia me hicieron exámenes oftalmológicos, los que arrojaron el resultado de que estaba bien.

¿Usted sí cree que el partido debió jugarse como ocurrió?

Claro que no. Mis compañeros entraron al campo por coraje, pero siempre estaban acercándose al cuerpo técnico a preguntar por mi estado. Nunca estuvieron concentrados y esa fue una de las razones de la derrota en Bogotá.

¿Cuál fue la actitud de la Dimayor frente a este acontecimiento?

Nos abandonó. Un incidente de estos no se puede pasar por alto, no sólo por mi salud, sino porque se seguirán presentando este tipo de acciones contra los futbolistas. La Dimayor está en la obligación de ponerle freno a esta situación y qué mejor manera que cancelar o aplazar el juego.

¿Cree entonces que Millos no mereció la victoria?

Son tres puntos que ya tienen, nadie se los va a quitar, desde el momento en que se decide realizar el partido. Lo que pasara después, era lo de menos. Mis compañeros tuvieron que jugar en un momento de preocupación y aunque ninguno estuvo de acuerdo, la orden era cumplir.

¿Cómo se dan cuenta sus familiares de la agresión?

Mi hermano Álvaro, que juega en el fútbol de Suiza, se enteró a través de los medios de comunicación. Escuchó la noticia de último minuto y de inmediato llamó a mis familiares en la ciudad de Cali, pero ellos aún no tenían un dato preciso de mi estado de salud. Sin embargo, hubo mucha calma entre ellos cuando les confirmaron que yo estaba fuera de peligro.

De Millonarios, ¿quién ha estado pendiente de su salud?

Óscar Córdoba me ha llamado todos los días, desde el mismo momento en que se dio cuenta de lo que me había pasado, e incluso se mostró inconforme ante la orden de jugar. Somos muy buenos amigos y le agradezco su presencia en todo este problema.

¿Ya está entrenando, a pesar de que no ha salido el resultado oftalmológico?

Sí, pero muy suave, me tengo que poner gorra para que el sol no me caiga en los ojos, aunque el técnico no me obliga a que lo haga. Yo me siento muy bien y quiero jugar nuevamente con mis compañeros, que me han dado mucho ánimo y han estado conmigo todos estos días.

¿Cuál cree usted que debe ser la sanción para el club local?

Millonarios ya ganó en esa fecha, así que creo que debemos continuar. Y en cuanto a los hinchas, creo que deben sancionar a los que me violentaron y no generalizar el castigo a toda la tribuna. No creo que por unos cuantos vándalos tengan que pagar todos y las autoridades sabrán qué sanción deben imponer sobre estas personas.

¿Qué mensaje les manda usted a todos los hinchas del país?

Que tengan en cuenta que el fútbol es el deporte universal y que por esta razón el orden y el respeto deben prevalecer. Afortunadamente estoy vivo y con posibilidades de seguir jugando, pero si hubiera sido peor, la sanción habría sido muy fuerte y para todos.

Medidas contra actos violentos

La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales exigió severas medidas para contener la creciente violencia de las barras bravas, en el caso específico de la agresión al jugador Juan Guillermo Domínguez.

“La situación que se presentó en Bogotá no es un hecho aislado”, consignó la Asociación en un comunicado.

Entre tanto, la Federación Colombiana de Fútbol creó ayer el cargo de Oficial de Seguridad para fortalecer la logística de todos los partidos. Al igual, comparte con la Alcaldía de Bogotá la necesidad de sancionar a los responsables directos y tomar medidas judiciales y penales.