Los secretos del éxito del deporte cubano

Con uno de los presupuestos más bajos de América Latina, tiene los mejores resultados.

Cuba está de moda. Además de ser el tema central de la Cumbre de las Américas, que reúne en Trinidad y Tobago a los dirigentes políticos del continente, sus deportistas dominan ampliamente la tabla de medallería de los Juegos del Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas), en los que participan cerca de 1.300 deportistas de 26 países, en 30 disciplinas oficiales y cuatro de exhibición.

Y es que mientras en la mayoría de las naciones latinoamericanas el deporte se maneja de acuerdo con los gustos y conveniencias de los directivos de turno, en Cuba es una política de Estado con leyes, programas y proyectos de obligatorio cumplimiento que tienen recursos garantizados.

Eso, lógicamente, ha convertido a la mayor de las Antillas en la principal potencia deportiva del área a pesar de sus múltiples problemas económicos.

“El gran éxito de nuestro modelo radica en que los 11 millones de cubanos creen en él, porque la actividad física es la mayor forma de recreación que tenemos”, explica Armando Rivero Fuxa, director del Instituto Nacional de Deportes.

El dirigente señala que su entidad tiene cinco áreas específicas: recreación y salud, formación deportiva, competencia, alto rendimiento y economía.

“La clase de educación física es obligatoria hasta el segundo año de universidad y es dictada por profesores especializados. Tenemos eventos todo el año (juegos escolares, infantiles, juveniles, de trabajadores, de Fuerzas Armadas, de primera y segunda categorías) y cumplimos con los cronogramas”, agrega.

Un niño al que se le detecte talento, el Gobierno lo adopta en un programa de formación en una escuela deportiva, con educación, alimentación, vivienda y preparación específica. Después pasa a la etapa de perfeccionamiento y más adelante a la de rendimiento. Así, durante muchos años, vivirá por y para el deporte, sin tener otro tipo de preocupación.

Pero entrenadores y dirigentes también tienen una preparación exigente. En Cuba hay 76 mil profesores de educación física y técnicos de diferentes disciplinas que durante al menos cinco años dedicaron a los estudios y a la práctica deportiva un promedio de 16 horas al día.

“Para nosotros, lo primero es el recurso humano. Tenemos falencias en infraestructura y logística, pero éstas se superan con trabajo, solidaridad, estrategia y talento”, dice Rivero Fuxa, quien cuenta que actualmente hay cerca de seis mil entrenadores cubanos en más de 50 países que “nos están quitando medallas, porque reproducen allá nuestro modelo”.

En Cuba los deportistas destacados reciben un salario mayor al del resto de los trabajadores y generalmente algunos privilegios extras, por lo que se explica la inmensa cantidad de niños que quieren triunfar en este campo y los buenos resultados en los eventos del ciclo olímpico, especialmente entre 1968 y 1992, cuando el apoyo económico del bloque soviético fortaleció el sistema.

“Después tuvimos una enorme crisis, entre 1993 y 1997, pero llevamos 10 años en franca recuperación. Y tenemos un plan ya trazado hasta los olímpicos de 2018, que se evalúa año a año para ver si se están cumpliendo los objetivos o no”, comenta el ex nadador Rodolfo Falcón, medallista de plata en Atlanta 1996, hoy convertido en Comisionado Nacional de Natación.

Pare él, a Cuba le faltan muchas cosas, “pero el deporte es bastante sólido y tiene excelente relación y apoyo incondicional de los ministerios de Educación, Cultura, Seguridad y Bienestar Social, Salud y Ciencias. Además, se promueve en los 169 municipios de las 15 provincias del país, porque según nuestra Constitución, es un derecho del pueblo y genera solidaridad y amistad”.

Otra razón del éxito del deporte cubano es que ha se diversificado. Hace 60 años, en la isla solamente se practicaban el béisbol y el boxeo. Pero después de la revolución sus entrenadores fueron a Europa a capacitarse, para regresar y enseñar. Ahora, a su mentalidad y talento le están implementando sus conocimientos en ciencia y tecnología, porque saben que cada vez más países los están imitando y será más duro mantener el liderazgo deportivo en el continente.

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