Baltazar Medina: una vida dedicada al deporte

Asegura que la entidad debe darle continuidad al proceso de los últimos 10 años.

Baltazar Medina conoce tan bien la dinámica del deporte, que sabe que los proceso exitosos no se pueden suspender. Hace exactamente dos meses el dirigente antioqueño asumió la presidencia del Comité Olímpico Colombiano (COC) y en vez de cambiar todo y criticar la manera como se hacían las cosas, que es lo que generalmente hacen quienes llegan a este tipo de entidades, se propuso continuar con la tarea de su antecesor, Andrés Botero, eso sí, mejorando algunas cosas y poniéndoles su sello personal.

Medina nació el 30 de octubre de 1947 en Sopetrán, un municipio que queda a una hora de Medellín y es famoso por ser uno de los mayores productores de frutas del país. Muy niño se fue con su familia a la capital antioqueña, en donde se convirtió en un precoz dirigente y organizador de eventos deportivos en la preparatoria Luciano Pulgar y en la Escuela Normal de Varones, en donde fundó el club Esnova.

“Eso fue por allá a finales de los 50 y comienzos de los 60, luego se puede decir que llevo más de 40 años dedicado al deporte”, dice el hoy máximo dirigente del alto rendimiento en Colombia, quien afirma, después de una minuciosa evaluación, que “el Comité Olímpico Colombiano es una entidad demasiado sólida, organizada y planificada, que tiene muy claros los objetivos y definidos los medios para lograrlos. En ese sentido es entendible que quien asuma una responsabilidad como la mía debe darle continuidad a ese proceso y preocuparse por cómo lo mejora y lo complementa. En el deporte no se puede improvisar, no hay que  cambiar por cambiar. Al contrario, aquí hay que felicitar a quienes estaban por el trabajo que han hecho”.

Medina, sin embargo, sabe que existen fallas, entre ellas la excesiva presencia de atletas de Antioquia, Valle y Bogotá en las delegaciones deportivas nacionales. “Falta integración y apoyo a las otras regiones, que también tienen talento, hay que trabajar más en llave con los entes territoriales para que haya un desarrollo parejo”.

“El deporte me ha dado todo”

En su adolescencia, Medina practicó gimnasia y baloncesto, aunque reconoce que “era más bien normalito, jugaba como armador. Y no seguí porque en esa época realmente el deporte no era una opción de vida como lo es ahora, ni la sociedad ni el Estado lo habían entendido”.

Comenzó a estudiar Biología en la Universidad de Antioquia, pero apenas abrieron la licenciatura en Educación Física, se cambió. Luego fue docente e incursionó en la vida pública. Ha pasado por Coldeportes Antioquia, la Secretaría de Educación Departamental, la caja de compensación familiar Comfama, Indeportes y la Lotería de Medellín.

“Hice una especialización y un diplomado en Gestión y gerencia deportiva y varios cursos de administración pública y he pertenecido a los órganos directivos de las ligas de gimnasia, judo y baloncesto de Antioquia, la Federación Colombiana de Ciclismo, la Comisión Arbitral de la Dimayor y la Corporación Los Paisitas. También fui entrenador de baloncesto,  juez de voleibol y fundador del Colegio de Árbitros de Antioquia”, explica Medina, quien se pensionó en 2001 y desde entonces alterna su labor dirigencial con las asesorías que le brinda al gremio de los dueños de juegos de azar.

Ahora, a sus 61 años, emprende un nuevo proyecto, con el cual espera cerrar con broche dorado su carrera en el deporte. “Lamentablemente a los dirigentes, como a los entrenadores, les mides sus resultados por medallas, pero mi idea es proyectar


internacionalmente nuestro deporte de alto rendimiento y seguir consolidando infraestructura para el futuro”, dice el antioqueño, quien aspira igualmente a acabar con la incompatibilidad que hay en nuestro medio entre el deporte y la academia, pues “en los países desarrollados los colegios y las universidades son los semilleros de atletas”.

Medina, separado y con dos hijos ya adultos, se considera un hombre sencillo y servicial, que siempre trata de cultivar la tolerancia y que gracias al deporte hoy tiene tranquilidad económica y de conciencia. “Defectos tengo, con seguridad, pero trato de no desnudarlos”.

En su tiempo libre hace ejercicio y cada que puede viaja a Sopetrán, en donde tiene una casa de campo. Allí se desconecta del mundo y disfruta de la naturaleza, poda, fumiga, monta a caballo, deshierva, cuida los animales y, sobre todo, recuerda sus orígenes y vuelve a ser el niño que soñaba con ser alguien importante. Ahora lo es, pues tiene el futuro del deporte de alto rendimiento en sus manos.

Sus principales tareas por cumplir

1. Revisar la conformación, reglamentación y funcionamiento de las comisiones de apoyo del Comité. Desde unas que son muy protocolarias hasta otras como la administrativa, la financiara, la de mercadeo y la médica. Lograr integrar los esfuerzos, talentos y experiencias de toda la gente que ha estado ligada al deporte durante varios años.

2. Desarrollar el plan de preparación y participación en los eventos del nuevo ciclo olímpico con base en los recursos disponibles y la  evaluación de los resultados anteriores. Dice que: “Tenemos la necesidad de replantear los Juegos Bolivarianos, por ejemplo, que a Colombia le cuestan mínimo $2.200 millones y no le reportan mucho”.

3. Lograr, lo más pronto posible, la construcción de una moderna y adecuada sede para las federaciones deportivas; es una vieja aspiración del deporte asociado. “El terreno ya está, detrás del edificio de Coldeportes, y esa entidad nos dio esperanza de que próximamente habrá algunos recursos para iniciar las obras”, explica Baltazar Medina.

4. Institucionalizar la realización anual de un Congreso Nacional de Deporte, en el que participen todos los sectores vinculados a la actividad física. La idea es que sea un espacio de reflexión, análisis y evaluación, que dure dos o tres días y que sirva para unificar criterios acerca de cómo se debe manejar el deporte en todas las entidades del país.

5. Promover una relación más estrecha y articulada con los entes deportivos territoriales y las federaciones deportivas. Promover, con Solidaridad Olímpica, la formación y capacitación del talento humano deportivo, administrativo, técnico y de juzgamiento. Promover la participación de colombianos en organizaciones internacionales.

Colombia, epicentro deportivo

Uno de los retos de Baltazar Medina al frente del Comité Olímpico Colombiano es apoyar a Medellín en la realización de los Juegos Suramericanos, en 2010, y a Bogotá en su intención de ser sede de los Panamericanos en 2015.

“La capital antioqueña va muy bien, va a hacer unos juegos muy buenos. Hay compromiso y están metidos de lleno en eso, se está cumpliendo el cronograma y las obras estarán listas con anticipación. Lo de Bogotá no es fácil, porque se está peleando con Toronto y Lima, pero sinceramente es la mejor candidatura. Sus fortalezas son tener todos los escenarios en un radio menor a tres kilómetros,  contar incondicionalmente con la ayuda de los gobiernos Distrital y Nacional, además de su ubicación en el continente. En octubre se tomará la decisión”, dice el dirigente al respecto.