Ahora sí comenzó el Tour de Francia

Este sábado y domingo habrá más montaña. Leonardo Duque cedió mucho tiempo y Rigoberto Urán asciende en la general.

Llegó la montaña y con ella las verdaderas emociones en la versión 96 del Tour de Francia, cuya séptima fracción comenzó a seleccionar definitivamente el grupo de ciclistas que disputarán el título final.

Luego de una semana por la Costa Mediterránea, la carrera afrontó el viernes su etapa más larga, sobre 224 kilómetros, en la que por fin aparecieron las grandes exigencias. Y, como estaba previsto, el suizo Fabián Cancellara se desplomó y cedió la camiseta amarilla.

Lo curioso es que no fue ante Lance Armstrong o Alberto Contador, los líderes del poderoso equipo Astana, sino al italiano Rinaldo Nocentini, del equipo AG2R, quien aprovechó una larga fuga con ocho corredores más para sacarle diferencia al lote de los favoritos y asumir el liderato.

“Que nadie se equivoque, no estoy aquí para ganar el Tour”, afirmó en broma luego de bajarse del podio ya vestido de amarillo. “Vine a buscar un triunfo de etapa, pero por casualidad o accidente me tocó ser líder, es una alegría tremenda”, agregó el primer italiano en llegar al primer lugar de la clasificación general desde Alberto Elli, en 2000.

La fracción fue ganada por el francés Brice Feillu, del equipo Agritubel, quien atacó a ocho kilómetros del puerto montañoso de Arcalís y superó en la meta a su compatriota Christophe Kern, por cinco segundos.

Entre los aspirantes al título de la carrera por etapas más importante del mundo, el mejor fue el español Alberto Contador, del equipo Astana, quien a tres kilómetros del final decidió atacar.

El campeón del Tour de 2007 aprovechó que ninguno de sus rivales tuvo fuerzas para seguirlo y les sacó 20 segundos más. Aunque por seis segundos Contador no alcanzó el liderato, se dio el lujo de superar en la general a su compañero, Lance Armstrong, a quien ahora le lleva dos segundos.

A pesar de la demostración de Contador, a la que no respondieron ni los hermanos Schleck, ni Carlos Sastre, Cadel Evans, Óscar Pereiro y Denis Menchov, nadie se atreve aún a señalarlo como el verdadero patrón del equipo Astana, pues Armstrong lució en buena forma en el ascenso.

Claro que con toda seguridad esa incógnita se resolverá este fin de semana, pues el sábado y el domingo se disputarán dos duras fracciones en las que seguramente las diferencias se ampliarán y los roles de cada quien quedarán definidos.

“La subida no era realmente dura, pero me sirvió para probar fuerzas. He notado algo de debilidad en los rivales y por eso había que atacar”, señaló Contador al final de la etapa, antes de anunciar que “no haber asumido el liderato nos da mayor tranquilidad, pero seguramente lo alcanzaremos pronto, así que habrá que defenderlo con todo”.

Hoy la caravana irá desde Andorra hasta Saint-Girons, una fracción ideal para corredores que se adapten bien a la montaña, aunque el último puerto se encuentra a 44 kilómetros de la línea de llegada.

Será el Col d'Agnès, de primera categoría, en donde seguramente no se ganará el Tour de Francia de 2009, pero quien llegue descolgado sí podría perder definitivamente todas sus opciones de conquistarlo.

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