Julio César Galofre, figura de la selección de Colombia de Natación

El barranquillero, de 22 años, ha participado en cuatro mundiales de natación además del de Roma, en el que ya compitió en dos pruebas. Le faltan los 100 libres y el relevo combinado.

Julio César Galofre Montes pudo haber sido un futbolista o beisbolista, pues esos dos deportes eran los que practicaban todos sus amigos del barrio Lucero, de Barranquilla. Y aunque creció rodeado de bates, manillas, guayos y pelotas, él prefirió seguir el camino de su hermana Melisa, su gran motivación para dedicarse a la natación.

“Yo iba a sus entrenamientos y campeonatos. Veía las competencias y soñaba con seguir su rumbo”, recuerda el atlanticense, convertido hoy en uno de los mejores nadadores del país.

De hecho, el domingo tuvo una brillante actuación en la prueba de los 400 metros libres del Mundial de Roma, con un tiempo de 3:54:24, mucho mejor que el 3:57:40 que impuso hace muchos años el antioqueño Alejandro Bermúdez.

Galofre, quien precisamente el lunes cumplió 22 años de edad, dice que “ese es el objetivo de los nueve deportistas que vinimos a Italia, mejorar nuestras marcas personales y tratar de imponer nuevos récords nacionales”.

En realidad, Julio César pertenece a una generación privilegiada que seguramente batirá todas las marcas existentes. Sin embargo, el nivel de nuestros nadadores aún está muy lejos del de los mejores del mundo, por lo que pensar en llegar al menos a una final es casi una utopía.

“Hemos progresado mucho, eso está claro. A nivel suramericano ya somos potencia y tenemos con qué pelear medallas en eventos internacionales, pero en los mundiales y los Olímpicos es muy difícil”, reconoce Galofre, quien ayer quedó en el puesto 68 en la prueba de los 200 metros libres en Roma.

El atlanticense, quien desde hace tres temporadas está radicado en  Medellín, asegura, sin embargo, que “esto es un proceso y con el apoyo que nos están brindando la Federación Colombiana de Natación, Indeportes Antioquia y Coomeva, esta vez vamos a estar más cerca”.

Galofre y varios de sus compañeros de selección se prepararon para el Mundial en Estados Unidos. “Competimos con nadadores de gran nivel y entrenamos cada uno por aparte, con gente especializada en cada estilo y cada distancia. Esa es la manera de mejorar la técnica en cada detalle”, explica.

El nadador, que mide 1,83 metros y pesa 75 kilogramos, ha sido campeón nacional 25 veces y ha logrado medallas en torneos bolivarianos, del Pacífico, Odesur, del Alba y Centroamericanos y del Caribe.

En Roma participa en su quinto mundial y afirma que uno de los grandes logros de la selección nacional es haber logrado conformar un equipo para participar en los relevos. “Estamos aprendiendo, pero por primera vez Colombia hace los 4x100 libres y combinados, eso es muy bueno”.

Con respecto al nivel de los campeonatos, Julio César explica que “el dominio de China en clavados no tiene discusión. En el nado sincronizado hubo unas pruebas muy bonitas, pues es un espectáculo para disfrutar, y en la natación de carreras, pues todo ha ido más o menos de acuerdo con lo esperado, sin grandes sorpresas y con muchos nuevos récords porque, sin lugar a dudas, los nuevos trajes ayudan mucho a mejorar las marcas”.

Mientras espera con ansiedad su prueba de este miércoles, la de los 100 metros libres, Galofre recuerda a toda la gente que lo ha llevado a estar en la élite mundial de la natación. A su familia, obviamente, sobre todo a su madre, Maritza, quien ha sido su gran apoyo. Pero también a los entrenadores que ha tenido: Nidia Rodríguez, Eduardo Movilla, Sergio Valiente y Néver Arias, entre otros. “Uno no llega solo hasta acá, es una satisfacción personal, pero fruto del trabajo de mucha gente”.