Un León herido es aún más peligroso

Nacional estuvo cerca de llevarse la victoria de Bogotá, pero un ex jugador verde, León Darío Muñoz, evitó otra caída albiazul en la capital y de a poco el delantero antioqueño empieza a ganarse a la afición embajadora.

Justo una semana atrás, con motivo del juego contra el Medellín en El Campín, las directivas de Santa Fe habían decidido relanzar su mascota, el emblemático ‘Monaguillo’, que a diferencia del primero y real que desfilaba enjaulado por la desaparecida pista atlética, apareció del camerino sur con melena renovada y figura de cómic.

Pero lo que parecía ser símbolo exclusivo, no fue tal el sábado pasado en el Nemesio, donde el eterno rival albirrojo se valió de un León para rescatar al menos un punto frente a otro enconado adversario que estuvo cerca de cantar victoria en Bogotá, hasta que se vio atacado por esa fiera que en su momento tuvo y dejó ir el torneo anterior.

Señalado como uno de los responsables de la crisis de Nacional en el último tiempo, León Darío Muñoz llegó a Bogotá para el Clausura, donde encontró resistencia en la hinchada de Millonarios por su pasado verde, situación que aceptó de una forma madura, al saber que el semestre pasado había jugado muy poco; “ese era un motivo para que no existiese tanta credibilidad y supe aceptarlo, porque uno no puede ser ajeno a la realidad, pero vine con la convicción de hacer un buen trabajo”.

Y poco a poco ha empezado a cambiar los signos de interrogación por los de exclamación, como ocurrió al convertir el uno a uno que sentenció el juego más importante de la sexta fecha del Clausura. Tan emocionado como cuando venció a Pezzuti, el delantero azul le confesó este domingo a El Espectador que “nunca antes me había pasado en mi carrera que la primera pelota que tocara fuera gol, entonces la alegría fue doble, porque además se evitó la derrota en un clásico y ante tanta gente que no se merecía una desilusión”.

La eufórica celebración, que incluyó beso a la camiseta, podría advertir cierta dosis de revancha, pero Muñoz no se considera “rencoroso ni nada por el estilo, sólo le marqué a mi ex club, donde no tuve mucha oportunidad el torneo pasado y celebré porque debía agradecerle a la gente de Millonarios que confió en mí y que no soporta perder ante su eterno rival”.

Más que dos simples festejos

En una semana, o mejor en cuestión de días, el antioqueño hizo lo que cualquier jugador albiazul soñaría: el miércoles había marcado el empate ante Santa Fe, que les permitió a los embajadores avanzar como primeros de grupo a la segunda fase de la Copa Colombia y tres días después impidió que Nacional se llevara los tres puntos de la capital.

Suficiente para empezar a ganarle el pulso a la incredulidad, porque “había mucha gente que estaba dudando del fútbol de uno, pero poco a poco se va conquistando a la hinchada, el cuerpo técnico y la prensa”. Igual no se confía, al entender que “esos goles pueden dar un poquito más de confianza, pero en Bogotá la gente es exigente y más con un equipo tan grande como Millonarios que necesita reencontrarse con los triunfos y quiero ayudar a construir esa historia cada vez que juegue”.


Por ahora lo hace a cuentagotas, pero el siguiente objetivo es ser titular, ya que “entre más tiempo se esté en cancha, mayor es la oportunidad de mostrar condiciones, aunque respeto mucho las decisiones de los técnicos, y si debo estar afuera, desde ahí haré fuerza para que el equipo gane y esté arriba, que es lo más importante”.

Todavía no ve al azul donde desea, en especial porque en la capital se siguen escapando puntos —siete en el presente torneo—, a lo que le encuentra una explicación: “Por la cuestión de la altura, los equipos vienen a esperar, se agrupan en el fondo e incluso Nacional tácticamente lo aguantó atrás y como todos, le apostó mucho al contragolpe”.

Pero de igual forma la autocrítica de Muñoz le indica que “creamos opciones y no concretamos, por lo que hemos hablado mucho esa parte dentro del grupo para mejorar en la efectividad, porque tanto en casa como en los partidos que hemos jugado afuera, hemos perdonado demasiado”.

De Bogotá no pueden irse más los visitantes con saldo a favor ni Muñoz sin triunfar, porque “esta es una ciudad muy buena en todo el sentido de la palabra, me ha gustado mucho y el ambiente que encontré no pudo ser mejor, sobre todo porque me junté de nuevo con ex compañeros como Carmelo (Valencia), Gerardo (Bedoya) y Milton (Patiño). Al principio costó el tema de la altura, pero ya estoy adaptado y las cosas deben mejorar”.

Millonarios también estará en la obligación de hacerlo, porque el sábado al menos con el rugido de su León evitó un nuevo revés, pero no siempre con la garra, tradicional más en su vecino de patio, alcanzará.

Bucaramanga cedió liderato

Disputada la octava jornada del segundo torneo de la Copa Premier, se presentó nuevo líder en el nonagonal A. Itagüí, con su triunfo 3-2 sobre el Bucaramanga en el estadio de Ditaires, desplazó al equipo canario del primer lugar.

Los antioqueños, con anotaciones de Mauricio González (min 5 p.t.), Yessy Mena (min. 42 p.t.) y Óscar Londoño (min 32 s.t.) superaron a los dirigidos por Jesús Kiko Barrios que descontaron a través de Santiago Silvera (min. 34 s.t.) y Marlon Díaz (min. 45 s.t.), para sumar 18 puntos, dos más que los leopardos.

 

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