El andar de Luis Bedoya

El dirigente tiene permiso para viajar a juego de Medellín. La autorización para Uruguay es negociada.

No han pasado más de 20 días del accidente que le dejó una fractura en la cadera y un esguince en la mano izquierda y el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol ya está en la oficina. Su andar es lento, muy lento. De hecho lo hace ayudado de un caminador. El traje y la corbata se quedaron en casa. Luis Bedoya llega sonriente, eso sí, vestido de sudadera y acompañado por un especialista que cada tanto le guía las dolorosas terapias.

Y aunque preferiría no recordar ese dramático domingo y mejor hablar de fútbol, Bedoya reconstruye para El Espectador la caída que sufrió en Sopó, en la finca del presidente de Santa Fe, Armando Farfán, cuando se subió a un juego conocido con el nombre de tarabita, en el que —a una altura de cuatro metros— se lanzan por una cuerda sin ningún tipo de protección, no más que con la fuerza de sus brazos.

“No es mi costumbre subirme en esos juegos, yo tengo una hernia discal, así que  procuro cuidarme mucho de cualquier actividad que genere riesgo. Sólo fue un mal momento. Acababa de llegar a la casa de Armando, saludé y luego pasé a conocer el parque. No sé por qué razón, aún me lo pregunto, se me ocurrió lanzarme de ese juego. A los 15 minutos ya les había dañado el almuerzo. Fue un rato desagradable, porque la caída fue muy fuerte y mientras llegó la ambulancia y recibí los resultados de los exámenes, pasé un mal rato que, sin duda, me sirvió para reflexionar que uno debe pensar primero en su edad y en su peso antes de aventurarse a hacer cosas que a los 49 años no se deben realizar”, recuerda.

“El susto fue terrible —prosigue Bedoya— porque nunca me había fracturado y jamás había tenido la sensación de una caída tan fuerte, tanto que quedé sin aire y me desmayé por unos segundos. Mientras llegué al hospital de Sopó y luego fui trasladado a la clínica El Country pasé momentos tristes y soporté dolores muy fuertes, pero además sentí preocupación en pensar en cómo iba a ser mi recuperación. Muchas veces me recriminé por haberme subido en ese aparato, pero luego entendí que debía superarlo y que no podía quedarme renegando”.

Dos días después de estar hospitalizado, Bedoya se fue para la casa. El esguince de la mano es un problema superado, pero la lesión de su cadera apenas ha avanzado en un 30%. Así que debe tener mucho reposo. Sólo dos semanas soportó estar por fuera de la oficina, aunque en casa, cuenta él, nunca descuidó sus funciones como presidente. “Desde allí estaba conectado al computador, al celular y recibía por turnos a la gente que trabaja conmigo en la federación para revisar y firmar documentos”.

Se perdió, eso sí, el viaje a Nueva York para el juego amistoso de la selección ante Venezuela y la visita a Colombia de una comisión técnica de la Fifa para revisar el estado de los estadios para el Mundial Juvenil del próximo año (ver recuadro). Pero de lo que no se privará por nada del mundo es del partido por las eliminatorias que el combinado nacional jugará este sábado ante Ecuador, en Medellín. “Ese permiso ya está habilitado, aunque todavía me falta convencer al médico de que me deje viajar a Montevideo”, confiesa.

Llegó la hora

El tema del fútbol, claro, fue inevitable conversarlo con Bedoya, pues Colombia está a pocos días de afrontar un partido crucial en sus aspiraciones de clasificar al Mundial de Suráfrica. “Llegó la hora definitiva, tenemos que ganar, no hay nada más que decir. Así que durante mi convalecencia en casa tuve largas horas de charla con el técnico Eduardo Lara, quien debe tener todas las precauciones, llevar su conocimiento y su concentración dedicada a ese resultado, que nos puede proyectar hacia la clasificación o dejar por fuera. Es el partido de la vida, así que jugadores, cuerpo técnico, hinchas y el país en general debe armar un frente común, cargado de energía positiva, para rodear a la selección y superar este escollo”.

Pero, ¿está preparado el presidente para un resultado adverso?: “Yo no sé si uno está listo para enfrentar las cosas malas, porque uno no sabe cómo puede reaccionar. Para lo que yo sí estoy mentalizado es para que todo salga bien”.

Y, ¿sí hay fútbol para lograrlo? Bedoya dice que sí. “Estoy convencido de que con el grupo de muchachos que tenemos podemos llegar. Es importante el hecho de que hoy, a diferencia de las dos últimas eliminatorias, está en nuestras manos que podamos clasificar, no dependemos de otros: ganamos o nos hundimos solos”.

Bedoya quiere aprovechar esta oportunidad para agradecerle a toda la gente que se preocupó por su salud. “Mi celular y el teléfono de la casa nunca dejaron de sonar. Gracias a todos”, se despide el presidente porque llegó la hora de la próxima terapia, pero antes deja el legado que este accidente le dejó: “Debemos tener la responsabilidad con nosotros mismos de no subirse a cosas que uno no sabe manejar”.

Calificación excelente

Luis Bedoya, quien no pudo acompañar a los miembros de una comisión técnica de la Fifa, que visitó la semana pasada Colombia para verificar los estadios en los que se van a jugar los partidos del Mundial Juvenil 2011, confirmó que recibió una carta de la máxima rectora del fútbol mundial en la que calificaron el recorrido como excelente.

“En la carta agradecían que se hubiera hecho algo tan técnico, organizado y  profesional. Ellos encontraron que hay estadios en los cuales trabajar con unos proyectos que recibieron algunas solicitudes de modificación y con una constancia de las inversiones que tienen las ciudades y el Gobierno Nacional. Hay un aspecto fundamental que a nosotros nos dio mucho gusto y es que parte de lo que ellos querían revisar era qué tipo de ciudades son las que vamos a utilizar, con sus problemas de movilidad solucionados, con buenos servicios públicos, de comunicaciones, y alojamiento”, contó.

El presidente de la Fedefútbol dio un parte de tranquilidad, al señalar que los $100 mil millones que se necesitan para su realización están debidamente aprobados dentro del presupuesto nacional.

Este martes, segundo día de entrenamiento de Colombia

Con la llegada este martes a la concentración, en el Hotel San Fernando, de los jugadores Hugo Rodallega, Pablo Armero, Vladimir Marín, Camilo Zúñiga, Fabián Vargas, Mario Alberto Yepes, Cristian Zapata y Amaranto Perea, la selección de Colombia quedará lista para afinar sus armas con miras al juego eliminatorio de este sábado ante Ecuador, en la ciudad de Medellín, a partir de las 3:30 de la tarde.

El lunes, con varios de los futbolistas que actúan en el rentado colombiano, se hizo en la mañana una sesión de recuperación y en la tarde la primera prática de fútbol en el estadio Atanasio Giradot.

Adrián Ramos sólo se incorporará al equipo el jueves, pues se encuentra ultimando detalles de su traspaso al Hertha Berlín de Alemania.

“Tenemos que optimizar cada sesión de prácticas que podamos desarrollar con el equipo completo, pues todo nuestro futuro depende del partido ante Ecuador”, aseguró el técnico Eduardo Lara.

Ecuador llega al país el viernes

El seleccionador de Ecuador, Sixto Vizuete, y los 23 jugadores que convocó para el compromiso ante Colombia, se preparan para su viaje al país este viernes, mientras se entrenan por estos días en la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro.

Entre los convocados aparecen el centrocampista Antonio Valencia, del inglés Manchester United, Cristian Benítez y Giovanny Espinoza, que refuerzan al Birmingham, también de Inglaterra. Además, Vizuete ratificó su confianza en Cristian Noboa, del ruso Rubín Kazán; Segundo Castillo, del serbio Estrella Roja; Carlos Tenorio, de Al Nasr, de Qatar; Jefferson Montero, de Villarreal y Walter Ayoví, del mexicano Monterrey.