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Lo había advertido Germán Basílico González: “Es el partido de la clasificación”. Y Gerardo Bedoya tampoco fue inferior al compromiso al admitir que para estar entre los ocho, no se podían “dejar escapar más puntos en casa”.
Por eso, con el uno a uno que selló el clásico bogotano 257 el pasado sábado, tanto el técnico de Santa Fe como el capitán de Millonarios se sintieron derrotados, porque al repartirse de a punto ninguno dio un paso en firme para confirmarse entre los ocho y más bien permitió que algunos que venían atrás acortaran distancia.
En resumidas cuentas, el margen de error prácticamente se acabó para azules y rojos en las cinco fechas que restan para definir los siete equipos que acompañarán al ya clasificado Medellín en la semifinal de la Mustang II.
Al menos con autocrítica de por medio, ambos aceptan dicha realidad y por ejemplo el DT albirrojo, aparte de “darle las gracias al profesor (Luis Augusto) García porque al sacar del campo a León Darío Muñoz nos hizo un favor, ya que era nuestro dolor de cabeza”, reconoce que ahora con 17 unidades en la tabla resulta obligatorio salir de la empatitis en El Campín y sumar los nueve que restan por disputarse en Bogotá (vs. Cúcuta, Caldas y Cali) para pelear clasificación con 26, ya que por fuera le quedan dos visitas complicadas: frente a Nacional, en el Atanasio, y Pasto, en la capital nariñense.
“Debemos ir paso a paso, y así como nos ha costado en casa, por fuera nos va bien y esperemos que podamos sumar los puntos suficientes para clasificar”, es la esperanza de Ricardo Ciciliano, autor del gol albiazul en el clásico que pudo significar una victoria, de no haber sido por el error de Óscar Córdoba, que aparte de admitirlo, invitó a mirar hacia delante.
“En el fútbol cualquier parpadeo te lo cobran, infortunadamente me tocó a mí, pero esperamos que el equipo pueda reponerse y que afronte estas cinco finales que nos quedan como se debe para meternos en los cuadrangulares”. Fue el balance del arquero, quien por su expulsión no estará el miércoles en el Atanasio contra Envigado.
Tanto el Uno como el mediocampista barranquillero son conscientes de que Millos debe recuperar a domicilio lo que dejó escapar en la capital, donde apenas se han sumado siete de 21 puntos disputados en el Nemesio, para una producción del 33%. Esa cifra deberá aumentarla cuando reciba a Medellín y Equidad, mientras visitará al ya citado equipo naranja, Pereira y América.
‘Poderoso’ por donde se le mire
Para fortuna de los equipos tradicionales de la capital, algunos resultados les permiten cierto respiro, como la victoria del imparable Medellín en el Centenario de Armenia (2-1), ya que los de Leonel se confirmaron en la cima del Clausura con 33 unidades y frenaron en seco al Quindío, que se quedó con 13 unidades, y puso a su técnico, Néstor Otero, en la cuerda floja.
Caso contrario el del DT rojo, Leonel Álvarez, quien mantiene una campaña casi perfecta de 11 victorias y apenas dos derrotas. Y por si no bastara con estas cifras, el DIM tiene además en Jackson Martínez al artillero del torneo.
El delantero chocoano, que pese al largo viaje que había tenido el jueves con la selección en su regreso de Asunción, pidió ser tenido en cuenta para enfrentar a los quindianos, abrió el camino del undécimo triunfo con un golazo, con el que completó 12 festejos en el torneo, nueve de ellos con pelota en movimiento.
“Muchos podrían pensar que por estar ya clasificados nos íbamos a relajar, pero nuestra mentalidad es la de sumar la mayor cantidad de puntos posible y creo que en Armenia lo demostramos”, dijo el sinónimo de gol poderoso.