El Bernabéu se acostumbró a llorar

Real Madrid, eliminado de la Champions.

Era la ocasión perfecta: la final de la Liga de Campeones en su edición 2010 se celebrará en el Santiago Bernabéu y el Real Madrid como anfitrión se trazó como propósito levantar la décima orejona y confirmarse como el más ganador de la competición con su hinchada como testigo.

Pero dicha ilusión se quedó justamente en eso el miércoles, cuando el Lyon igualó con el club merengue en la capital española a un tanto y lo eliminó del torneo de clubes más importante del mundo, ya que en la ida los franceses se habían impuesto por la mínima (1-0).

De nada sirvió el liderato de la liga ibérica recuperado el fin de semana anterior porque si bien los dirigidos por Manuel Pellegrini al minuto seis ya igualaban la serie con el tempranero gol de Cristiano Ronaldo, al final terminaron pagando caro tanto desperdicio de opciones, sobre todo dos claras del argentino Gonzalo Higuaín en la primera parte.

Para el complemento, el visitante salió a buscar el gol ante un local que no impuso condiciones y lo encontró a 15 del final en una gran jugada colectiva que finalizó Miralem Pjanic. De ahí en adelante fue descontrol blanco que se trasladó al banquillo, donde el DT en su afán de conseguir los dos goles de la clasificación, excluyó a Kaká para darle paso a Raúl, lo que le podría costar el puesto al entrenador chileno.

Pero ni con el símbolo madridista encontró el camino y antes el visitante dispuso de dos oportunidades para haberse llevado el triunfo, en especial una del argentino Lisandro López. Igual el empate bastó y sobró para dar la primera sorpresa de la Champions y aumentar a seis las ediciones del Real sin superar la segunda fase.

Justamente un 10 de marzo, pero de 2004, el Madrid empezó a escribir su reciente leyenda negra en el Viejo Continente. Uno tras otro, el Juventus, el Arsenal, el Bayern Munich, el Roma y, el pasado curso, el Liverpool, sacaron al mejor club del siglo pasado de la competición continental. Rivales de entidad, pero que en ningún caso afrontaron el duelo con favoritismo absoluto. Una relación a la que ahora se ha sumado el Lyon, un equipo al que se le resiste el conjunto blanco y que ha espantado sus propios fantasmas, ya que sumaba tres ediciones seguidas sin alcanzar los cuartos.

En el otro juego de octavos, que se cumplió este miércoles, el Manchester United ratificó la superioridad sobre el Milan y lo goleó 4-0 en Old Trafford, para dejar 7-2 la serie en el global —también se había impuesto en la ida, 2-3-. Los goles de Wayne Rooney (dos), el coreano Ji-Sung Park y Darren Fletcher sellaron el boleto a cuartos y confirmaron de paso el rótulo de favoritos para los de Alex Ferguson.

Los otros cuatro clasificados a la tercera fase del torneo se conocerán la semana próxima, cuando el martes Sevilla reciba al CSKA de Moscú en España (1-1 en la ida) y el Chelsea haga lo propio con el Inter en el Stamford Bridge de Londres (1-2). El miércoles se definirán los dos últimos cupos a cuartos con los juegos Barcelona-Stuttgart en el Camp Nou (1-1) y Burdeos-Olympiacos en Francia (1-0).