Empleos que matan

Científicos de la U. de Warwick, en Inglaterra, descubrieron que ocupar cargos altos en las empresas acelera el deterioro mental.

Desde que lo ascendieron de puesto, ¿tiene dificultades para conciliar el sueño? ¿Se siente demasiado tensionado por sus nuevas responsabilidades? ¿Prefiere descansar cada vez menos para no atrasarse con sus obligaciones? ¿No puede relajarse en ningún momento del día? Si alguno de estos síntomas le suena familiar, su mente puede estar sufriendo un fuerte desgaste debido a las cargas de trabajo que ha tenido que afrontar desde que asumió un papel más importante dentro de su empresa. Se trata de un mal, asociado con el estrés laboral, que cada vez afecta a un mayor número de directivos, gerentes y jefes.

Estas son las conclusiones de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Warwick, en Inglaterra, quienes llevaron a cabo una investigación con mil empleados que lograron ser promovidos en sus trabajos en los últimos 14 años. Convencidos de que un ascenso laboral también trae consigo efectos negativos, estos investigadores, liderados por el médico Chris Boyce, quisieron poner a prueba la creencia que se ha tenido durante mucho tiempo de que la gente con puestos de mayor jerarquía tiene mejor salud debido al aumento en sus ingresos y aparentemente a una mejoría en su calidad de vida.

Después de analizar la cotidianidad de mil empleados, quienes tuvieron que asumir nuevas responsabilidades y una mayor carga laboral, Boyce y su equipo encontraron que los ascensos en el trabajo están relacionados con un significativo desgaste mental, aproximadamente del 10% en cada individuo, que se identifica por medio de síntomas como el estrés, la ansiedad y la depresión. “Recibir una promoción en el trabajo no es tan grandioso como la gente piensa”, explicó Boyce a la cadena BBC.

En primer lugar, advirtió, la mayoría de las veces los empleados no han recibido el entrenamiento y el apoyo adecuados para sumir la carga de responsabilidades adicionales que trae consigo un ascenso. Además, “nuestra investigación también evidenció que los jefes, gerentes o directivos dejan de visitar al médico y de acudir a los controles porque ponen primero sus obligaciones que su salud por falta de tiempo”. Esto, según Boyce, hace que el deterioro mental y físico sea cada vez mayor.

Luego de conocerse este estudio —al que se suman varias investigaciones relacionadas con la carga laboral y los desórdenes alimentarios o los problemas emocionales— la Organización Mundial de la Salud emitió una serie de recomendaciones para contrarrestar los efectos negativos que pueda generar una promoción en el trabajo y prevenir el estrés laboral: el empleado debe tener claras sus funciones, establecer los parámetros de su cargo dentro de la empresa, distribuir el tiempo para la realización de su trabajo y tomar pequeños descansos durante el día que le permitan relajarse y despejar la mente.

últimas noticias

Fútbol sin arquero para ‘cracks’

El poder de la sugestión

Cusco es la ciudad preferida de Latinoamérica

Balance positivo del turismo en Colombia