Arde Franz Ferdinand

Esta agrupación, exponente de lo que se ha denominado como indie rock, presenta ‘Tonight’, su más reciente álbum.

Es sabido que su música hace que un frenesí se apodere de la pista de baile. No importa si es Londres, Nueva York o Buenos Aires, todos sucumben. Sucumbiremos en Bogotá también. Franz Ferdinand, el cuarteto inglés-escocés que desde 2001 viene haciendo del indie rock una opción para que las chicas contorneen sus caderas y los chicos levanten las manos en forma de proclama, llega por primera vez a Colombia. Este sábado el Salón Milenio de Corferias, a las 8:00 p.m., será testigo de sus guitarras que escarban un revoltijo de sonidos, de sus rasgueos post punk y de la independencia de ritmos que hacen que esta banda camine por los nuevos senderos del rock inglés.

¡Este fuego se sale de control y quema esta ciudad! ¡Hay un fuego en mí que quema! gritarán en un coro Alex Kapranos, el vocalista, agarrado del micrófono, y Nick McCarthy rasgueando la guitarra. Paul Thomson, en la batería, y Bob Hardy, en el bajo, harán por su parte que un beat despiadado condene a todos los asistentes a gritar: ¡Take me out!

La puesta en escena será más bien austera, pues estos dandis no quieren que la gente pague una boleta para ver tele en una pantalla enorme, quieren que su público viva lo que es un concierto real.

Esta gira por Suramérica, que arrancó en Buenos Aires, pasó por Paraguay y Perú, tiene la intención de promocionar el tercer álbum de la banda Tonight: Franz Ferdinand, un experimento que resulta más electrónico, con menos protagonismo de las guitarras, que está influenciado por ritmos africanos y en el que se escucha un tintineo fruto de una percusión lograda con el juego de huesos humanos.

 This fire, Take me out y Michael, éxitos de su primer álbum, causarán algarabía y recordarán a esa banda que se metió a los televisores de miles de jóvenes con videos de una gran pulcritud gráfica que retomaban los trazos de los constructivistas rusos.

Sin que la calma haya podido habitar entre la audiencia, el cuarteto que antes ensayaba en algún garaje perdido en Glasgow contará la historia de un desesperado que una noche se levanta y decide hacer que alguien lo ame: ¡I said I'm gonna make somebody love me! Y la audiencia joven responderá: ¡Well do ya, do ya, do ya wanna! ¡ Wanna go where I never let you before! Y así, los éxitos de su segundo disco, You could have it so much better, dejarán claro por qué sus sonidos han creado una marca registrada.

Unas horas antes de que empiece el concierto este sábado, estarán seguro asaltando alguna videotienda buscando algo autóctono, como siempre lo hacen en los lugares que visitan. Cuando la tarde caiga, regresarán a sus camerinos a escuchar a su telonero y luego se subirán a la tarima para consagrar sus nuevas maneras de hacer rock. Sucumbiremos, todos en Bogotá sucumbiremos.