Latinos en la huida

Llenos de lágrimas y desesperación, cientos de familias indocumentadas están saliendo de Arizona en busca de refugio.

Hoy más que nunca arde la colmena hispana en Arizona debido al humo denso y asfixiante de racismo que se vive en el estado fronterizo. La furia de su gobernadora, la republicana Jan Brewer, quien llevará la SB1070 hasta la Corte Suprema de ser necesario y su cancerbero, el alguacil de Maricopa, Joe Arpaio, quien en su récord cuenta con más de 2.600 deportaciones, hacen que miles de latinos en medio del terror sigan alistando sus maletas para iniciar la fuga.

Para gran parte de ellos regresar a México o Centro América es una opción natural, sin embargo ni esta posibilidad la tienen tan fácil los cerca de 460 mil indocumentados que se estima viven en el estado de Arizona, pues al salir vía aérea o terrestre y por haber permanecido ilegalmente en el país enfrentan, en algunos casos, altas multas económicas y hasta detención como requisito previo para abandonar los Estados Unidos, explica John de Leon, abogado con más de 10 años de experiencia en migración.

“Por esta razón muchos de los que huyen lo hacen hacia otros lugares de Estados Unidos”, añade.

El 24 de julio, cinco días antes de que entrara en vigencia la ley, Yolanda, su hija Talía y sus tres nietos terminaron de empacar todo en una camioneta en el antejardín de su casa en las afuera de Phoenix. Después de muchas lágrimas, dejando más de 12 años en la ciudad, además de muebles, cuadros y juguetes que no pudieron vender en una de las tantas ventas de garaje que se han tomado a Arizona en las últimas semanas, abandonaron todo con la esperanza de empezar una nueva vida siete horas al noreste. Su destino, el estado de California, donde el sentimiento antiinmigrante no es tan fuerte como en estados vecinos, según un reporte del Consejo Nacional de la Raza.

Y es que el éxodo no afloja ni siquiera con el fallo de la juez federal Susan Bolton, quien bloqueó las provisiones más recias de la ley. La cancillería de Honduras, en alianza con el consulado mexicano en Arizona, acaba de revelar un informe preliminar sobre este desplazamiento masivo. “Tenemos informes oficiales que revelan que cerca de 250 mil indocumentados han salido del estado en los últimos meses, número que sigue en aumento”, dijo Alden Rivera, vicecanciller de Honduras en rueda de prensa. Por su parte, la Cámara de Comercio de Phoenix, que respaldó las cifras, añadió que alrededor de 30 mil pequeñas empresas y negocios, que en su mayoría tenían mano de obra latina, han cerrado sus puertas.

Se espera que aproximadamente el 30% de todo el éxodo de latinos indocumentados llegue al estado limítrofe de California, pues para muchos el hecho de que sea de los únicos en la región que haya apoyado el boicot económico contra Arizona desde el primer día y que además haya vivido victoriosamente un batalla similar en el 94 les asegura algo de tranquilidad.

Sin embargo, los 19 mil millones de dólares de déficit de su economía, 12,3% de desempleo, 2,6% más que el promedio nacional, sumado a una aguda crisis hipotecaria que aún persiste en California, la que hasta hace poco fue la octava economía más grande del mundo, no auguran nada parecido a la tierra prometida. “En estos momentos lo más importante para los que salen de Arizona es recobrar la tranquilidad, la estabilidad económica vendrá después”, explica Arturo Vargas, presidente de Naleo, organización que agrupa a líderes políticos latinos en todo el país. “Si bien en lo económico las cosas estarán apretadas en cuestión de empleo y vivienda en California, en lo político las cosas no serán más fáciles pues su llegada polarizará aún más el panorama en materia migratoria con miras a las elecciones parlamentarias que se realizarán en noviembre”.

 

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