En suspenso embajador en Caracas

El Senado de EE.UU. no lo ha ratificado y hay dudas de que Hugo Chávez le dé el beneplácito.

El martes, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado aprobó el nombramiento de 33 embajadores de EE.UU., incluyendo los designados para Colombia, Chile, Panamá y Perú. Sin embargo, por razones que aún no están muy claras, los miembros del Comité decidieron hacer una sesión especial para ratificar (o no) a Larry Palmer, quien fue nominado por el presidente Barack Obama como su hombre en Venezuela.

Palmer es miembro del Servicio Exterior estadounidense desde 1982. Ha sido cónsul en República Dominicana y formó parte de las misiones diplomáticas de Washington en Uruguay y Paraguay, además ocupó la embajada de Honduras en 2005. Sin embargo, se ha dedicado más a la academia que a la diplomacia. Tal vez por eso sus primeras declaraciones sobre Venezuela sembraron muchas dudas entre varios senadores, que lo calificaron como débil frente a Hugo Chávez.

El senador demócrata Bob Menéndez fue el primero en criticarlo. “Quizás es su temperamento, pero no enseña una fortaleza que creo que es necesaria en una relación con Hugo Chávez”, advirtió. Por su parte, el senador Richard Lugar, el republicano de mayor rango en el Comité y uno de los más duros críticos con el gobierno de Caracas, le envió un cuestionario para despejar las dudas.

Palmer dio un giro a su posición y pasó de la prudencia al ataque. En sus respuestas, que según analistas son el reflejo de la presión a la que fue sometido, el nominado respondió que Venezuela es un país en que la libertad de prensa, de expresión y asociación están bajo amenaza. Aseguró que las fuerzas armadas venezolanas estaban con la moral baja debido a designaciones orientadas por lo político e incluso afirmó que Venezuela está obligada, como miembro de las Naciones Unidas y de la OEA, a negarles a grupos terroristas la capacidad de operar dentro de su territorio. Para rematar, se mostró preocupado por la presencia de cubanos en el país. “Hay informes creíbles de una creciente cooperación cubano-venezolana en los servicios de inteligencia y los militares. Oficiales militares venezolanos reciben capacitación en Cuba. Promotores sociales venezolanos reciben capacitación paramilitar de oficiales cubanos”, escribió el nominado embajador.

Estas palabras podrían convencer a sus críticos en Washington, pero en Caracas están a punto de desatar una tormenta. Fuentes del Palacio de Miraflores señalan que al presidente Chávez estaría pensando en negarle el beneplácito a Palmer, lo que implicaría que Washington tendría que presentar a otro candidato, un hecho que ni en los peores momentos de las relaciones con Venezuela se ha presentado. “Si no ha sido ratificado y ya habla así, ¿qué podemos esperar de él?”, señaló Andrés Izarra,  director de Telesur. Por su parte, el embajador venezolano en la OEA, Bernardo Álvarez, calificó de decepcionantes los comentarios.