Los diamantes de Naomi Campbell

La célebre modelo británica compareció en La Haya en el juicio por genocidio contra el ex mandatario liberiano Charles Taylor, de quien habría recibido un regalo de diamantes.

Después de trece años de ocurrido el episodio, la ex top model británica Naomi Campbell confesó haber recibido de regalo una pequeña bolsa de diamantes. Fueron “dos o tres piedritas sucias” que le entregaron presuntos servidores de Charles Taylor, el ex presidente de Liberia que actualmente espera a ser juzgado por genocidio en la Corte Penal Internacional de La Haya. En otro contexto, el regalo no hubiera pasado de ser más que un presente de alto valor para una personalidad pública, pero en el juicio que se adelanta podría ser una prueba de la irregular y sangrienta explotación que Taylor efectuaba en las minas de Sierra Leona.

Dos horas de testimonio en La Haya, ante el Tribunal Especial Para Sierra Leona, bastaron para que Campbell admitiera el hecho. Lo negó muchas veces anteriormente, incluso al aire en el programa estadounidense de la influyente y taquillera Oprah Winfrey. “Tenía miedo”, admitió ayer al frente de los jueces. Dijo temer por la seguridad suya y la de su familia, porque ahora tiene entendido que Taylor “ha matado a un montón de gente”.

Todo ocurrió en la casa de Nelson Mandela en Johannesburgo, una noche de finales de 1997. Figuras como el músico Quincy Jones, la actriz Mia Farrow, Charles Taylor y Naomi Campbell asistieron a una cena, organizada por el propio Mandela, con el fin de recoger recursos para la fundación que el presidente sudafricano encabezaba y que lleva su nombre. Después de comer, cuando Naomi Campbell dormía, dos hombres llamaron a su puerta y le entregaron una pequeña bolsa con piedras, de las que se percató sólo hasta el día siguiente.

Campbell declaró que habló del regalo con su representante Carole White y Mia Farrow, quienes le sugirieron que el regalo debía ser de Charles Taylor. “No iba a quedarme un regalo cuando estaba en Sudáfrica para ayudar a niños desfavorecidos”, explicó la modelo, luego de relatar que entregó las piedras a Jeremy Ratcliffe, encargado de la Fundación Mandela.

El instigador de la guerra

El desarrollo y el fin de la Guerra Civil de Sierra Leona (1991-2002) pusieron el nombre de Charles Taylor en una muy mala posición. De acuerdo con las investigaciones que rodearon el conflicto, desde 1997, cuando llegó a la presidencia de Liberia, el mandatario comenzó a financiar al Frente Revolucionario Unido (RUF) sierraleonés, cuyo fortín territorial se hallaba en la zona más rica en diamantes del país. Las exportaciones legales de Liberia llegaron a ser diez veces superiores a la producción local y Taylor parecía ser el puente entre la guerrilla, la exportación de diamantes, las armas y el enriquecimiento mutuo.

Las cifras de los seis años de guerra, presuntamente instigados por Taylor, y el recuerdo del RUF como un grupo de brutalidad sin límites, dejaron para la historia cerca de 200.000 muertos, 800.000 desplazados y una cantidad no establecida de mutilados. Todas estas razones apoyaban las acusaciones que sostenían que tanto las piedras recibidas por Naomi Campbell, como los cientos de ellas que se comercializaban en Amberes, Tel Aviv y Beirut, eran “diamantes de sangre”.

Taylor dejó el poder en 2003 y se exilió en Nigeria, donde anduvo prófugo tras conocer que estaba siendo buscado para llevarlo a juicio en el Tribunal Especial de Sierra Leona. Finalmente, el 28 de marzo de 2006 y muy cerca de la frontera con Camerún, el ex presidente liberiano fue capturado y puesto a disposición de la justicia internacional.

El jueves en La Haya, Naomi Campbell y Charles Taylor volvieron a verse después de más de una década, pero en situaciones radicalmente distintas: la de testigo y acusado. La defensa refutó el relato de la mujer asegurando que los hombres que entregaron los diamantes jamás dijeron que se trataba de un regalo del mandatario de Liberia y que el testimonio no era más que una distracción. Por ese motivo solicitó que el interrogatorio de Mía Farrow, previsto para el próximo lunes, sea cancelado.