¿México se colombianiza?

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, desató el debate al comparar la situación de ese país con la de Colombia hace unos años. El presidente mexicano, Felipe Calderón, rechaza el paralelo.

Una vez más la difícil situación de orden público que vive México por cuenta del narcotráfico volvió a trazar el ya conocido paralelo que desde hace tiempo se viene estableciendo para describir la realidad actual: México es hoy la Colombia de hace 20 años.

En esta oportunidad la referencia fue propuesta por la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton. En Washington, ante el Consejo de Relaciones Exteriores, afirmó que los recientes hechos de violencia en el país mexicano le recuerdan a la Colombia de los años 80 y 90: “Casi el 40% del país, en un momento u otro, estaba controlado por los insurgentes, por las Farc”.

En más de una oportunidad, el presidente Felipe Calderón ha sido cuestionado al respecto, trayendo desde el pasado las figuras de Pablo Escobar y el Cartel de Medellín o la de los hermanos Rodríguez Orejuela y el Cartel de Cali. El jefe de Estado ha sido claro: en su concepto la comparación no tiene asidero porque en Colombia “el crimen organizado tuvo dominio y control de más de un tercio del territorio y asesinó a candidatos presidenciales. Esto no ha ocurrido en México”.

Calderón, quien asumió el poder en 2006 anunciando verticalidad en la confrontación del crimen organizado, ha visto cómo a lo largo de los últimos cuatro años la disputa entre carteles se intensificó y cómo hoy, en lo que va corrido de su mandato, los asesinatos superan la cifra de 28.000. Críticas desde todos los frentes han caído sobre el Gobierno, la situación parece ir cada vez peor.

A pesar de que los análisis sostengan que la penetración del narcotráfico en Colombia haya alcanzado una sofisticación que todavía al parecer no alcanza en México (infiltración en el Congreso y en organismos de seguridad), existen similitudes que han llevado al gobierno mexicano a capacitar sus fuerzas antinarcóticos con cursos impartidos por policías y soldados colombianos, reconociendo cierta experiencia en el combate de los problemas que los aquejan.

En las declaraciones de este miércoles, Hillary Clinton destacó la importancia que tuvo el Plan Colombia para diezmar la influencia del narcotráfico y la violencia. “Sé que fue controversial. Hubo problemas y errores, pero funcionó”. La secretaria de Estado recalcó la necesidad de precisar un plan equivalente para México, Centroamérica y el Caribe: “Enfrentamos una amenaza creciente de una organización, una amenaza de narcotráfico que en algunos casos se transforma o hace causa común con lo que consideramos insurgencia”.