Benedicto XVI admite que "Iglesia falló" en manejo de abusos sexuales

Así se inició la visita del Papa al Reino Unido.

La llegada del papa Benedicto XVI al Reino Unido no fue grata. Antes de su arribo, más de 50 intelectuales, actores y académicos, como Stephen Fry, el profesor Richard Dawkins y Lord Taverne, criticaron la visita y señalaron que el Vaticano “es responsable de oponerse a la distribución de preservativos y, por tanto, de la diseminación del virus del sida en países pobres (…) se opone al aborto y a los derechos de homosexuales y transexuales. Además, fracasó en hacer frente a los casos de abuso de menores dentro de su propia organización”.

Las críticas fueron replicadas por cientos de personas en las calles de Edimburgo (Escocia), en donde el Pontífice fue recibido por la reina Isabel II. Por eso durante su primer acto oficial, una misa al aire libre en Glasgow, Benedicto XVI no tuvo más remedio que referirse a los abusos de menores. Y lo hizo en palabras muy duras. El Papa aceptó por primera vez que la Iglesia católica falló en el manejo de los casos y de nuevo pidió perdón por los errores.

El Pontífice dijo que la Iglesia en su conjunto, los obispos y el Vaticano, no fueron suficientemente “vigilantes, veloces y decisivos” a la hora de afrontar los abusos sexuales a menores. “Tengo que decir que siento una gran tristeza. Tristeza también porque la autoridad de la Iglesia no ha sido lo suficientemente vigilante, ni suficientemente veloz, ni decidida, para tomar las medidas necesarias”, aseguró Benedicto XVI a los periodistas que le acompañaron en el avión que le llevó desde Roma a Edimburgo, primera etapa de su viaje de cuatro días al Reino Unido.

Camino de la isla británica, donde se han registrado en los últimos años numerosos casos de curas pederastas —muchos de los cuales siguen aún en el sacerdocio, según denunció la prensa local—, Benedicto XVI desveló que para él fue “un shock” conocer estos escándalos.

Tras insistir en que la Iglesia debe cumplir “penitencia” por lo ocurrido, el anciano Pontífice, que ha declarado “tolerancia cero” a la pederastia, aseguró que en estos momentos lo más importante son las víctimas, a las que hay que ayudar para que puedan superar el trauma, así como recuperar la vida y la confianza en el mensaje de Cristo. También dijo que a los curas pederastas, “esas personas culpables, hay que excluirlos de toda posibilidad de acceder a los jóvenes”.

“Sabemos que esta es una enfermedad y que la libre voluntad no funciona, y debemos proteger a estas personas de sí mismas y hay que encontrar el modo de ayudarlas y excluir cualquier acceso a los jóvenes. Es difícil entender tanta perversión en un ministro de Dios” y reiteró la necesidad de una exhaustiva selección de los candidatos al sacerdocio.

Sus declaraciones no suscitaron ninguna reacción entre la ciudadanía. El escándalo de los abusos causó tanta molestia entre los ciudadanos que el fervor religioso fue reemplazado por manifestaciones. La visita terminará el próximo domingo.