El ejército femenino de Chávez

Cerca de 3.000 mujeres venezolanas juraron defender la Revolución de Hugo Chávez.

Sin detenerse demasiado en los detalles, el presidente de Venezuela,  Hugo Chávez, se limitó a explicar que en su vida, hasta entonces, sólo había tenido dos guardianes. No pronunció nombres de dioses ni de personas, sólo dijo, en una frase suelta, que uno de ellos “fue un perro”. Pero una vez abandonara el teatro Teresa Carreño de Caracas esa tarde de septiembre podía estar tranquilo: a falta de guardianes, el Presidente acababa de juramentar a un grupo de mujeres de todas las edades, más de 3.000, “Las Guardianas de Chávez”.

Todo ocurrió el jueves pasado. El auditorio estaba copado, adornado por las camisetas rojas de las simpatizantes, con la flamante sigla PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela). Con su retórica característica, Hugo Chávez se declaró feminista y luchador incansable porque “la mujer bolivariana ocupe el lugar que le corresponde”. Además insinuó que sería de su total agrado que una mujer heredara su poder.

A nombre de las “Guardianas” habló Tania Díaz, aspirante a una curul en la Asamblea Nacional en las elecciones del próximo domingo: “Somos guardianas de la Revolución, somos guardianas de Chávez, quien es objeto de ataques brutales y de un sinfín de propaganda sucia sin cuartel”. Luego de la euforia femenina, los gritos y las manifestaciones de idolatría, el mandatario se despidió de este nuevo ejército de pelos largos y atuendos civiles. Se marchó, no sin antes enviarle un cordial saludo a la oposición: “Estoy en precampaña, calentando los motores para 2012, preparándome, cuidándome más. Ayer corrí 45 minutos a paso de potro porque estoy pasado de peso. ¡Comencé mi campaña para 2012, escuálidos. Preparados!”.

Operación Demolición

Se llama Sony Sánchez, tiene 25 años, y vive en el estado de Miranda. Integra las filas del PSUV y actualmente es candidata suplente a la Asamblea Nacional. Habla rápido y repite sus ideas como para que no queden dudas, es una guardiana de Chávez. Dice que la Revolución le ha dado mucho a ella y a todas las mujeres de Venezuela, que de no ser por el Comandante, probablemente no habrían podido salir de esa posición olvidada que hasta hace poco les deparó la historia.

Su papel como guardiana está impulsado por la gratitud. El gobierno —comenta— creó en 2008 el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, impulsó leyes con ese mismo propósito y creó programas de apoyo materno para que tuvieran la posibilidad de trabajar con tranquilidad mientras madres comunitarias alimentan y cuidan a sus hijos. “Las mujeres tienen un papel importante dentro de la Revolución Bolivariana. Les ha dado la oportunidad de estudiar, de trabajar, de que sus hijos estén sanos y bien alimentados, de tener trabajo”.

Incluso, la mayoría de las mujeres que hoy acompañan al presidente sintieron júbilo y agradecimiento al ver llegar al Panteón Nacional los restos de Manuelita Sáenz en julio pasado. Hugo Chávez tramitó su traslado desde Quito con el presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Después de tantos años era justo que descansara al lado de Simón Bolívar, el hombre para el que siempre tuvo una mano extendida.

Para Sony Sánchez ahora es momento de retribuir lo otorgado y de luchar junto a las demás para que la llama revolucionaria jamás se apague y la vida continúe fundida con el socialismo. Por eso, como buscando un golpe de gracia, las Guardianas de Chávez nacieron de las entrañas del PSUV con la misión inicial de reforzar la campaña del partido para las elecciones del próximo domingo.

La ingeniería electoral chavista diseñó un plan para hacerse invencible en las urnas. Se le dio el nombre de Operación Demolición a manera de cariñosa dedicatoria para los opositores. La meta es una sola: conseguir para el oficialismo al menos dos tercios de las 167 curules de la Asamblea Nacional, el poder suficiente para que la revolución y sus ideales se mantengan sin contratiempos.

Con una diana a la que disparar sus flechas y justo en el año en el que se conmemora el Bicentenario, el PSUV diseminó por todo el territorio venezolano las Unidades de Batalla Bolívar 200 (UBB 200), una especie de comandos regionales desde donde se dirigen las campañas y desde los que se vigilará la transparencia en los 12.471 centros de votación del país. Por debajo de esta estructura se encuentran actualmente las Guardianas de Chávez, las caminantes de los pueblos y las veredas, las que golpean en las puertas de las casas para convencer a las mujeres de las bondades de votar por el PSUV.

“Principalmente nos dirigimos a la gente e intentamos sensibilizarla exponiendo las razones por las que las mujeres hemos formado parte en esta revolución —relata Sony Sánchez—. ¿Cómo defenderla? Les preguntamos a niños, adultos y abuelos. Luego respondemos: con el voto”.

A Enrique Mendoza, candidato a diputado por el Partido Socialcristiano (Copei), vertical contradictor de Chávez, la figura de las guardianas le recuerdan los “’Batallones de la dignidad’ del dictador Noriega en Panamá y a los “Camisas Negras” de Mussolini. “Se trata del discurso bélico de siempre, el mismo léxico militar que el presidente utiliza para todo. En estas elecciones nos estamos jugando el futuro de Venezuela y está en nuestras manos tratar de frenar el avance del marxismo comunista. No podemos ser cómplices”.

¿Y después del 26 de septiembre, cuando ya se conozcan los resultados de las votaciones, qué pasará con las Guardianas de Chávez? Sony Sánchez no lo sabe a ciencia cierta. Somos las guardianas de un hombre y somos multiplicadoras de su mensaje. Creo que vamos a seguir obteniendo la victoria en las presidenciales de 2012 y en los años siguientes”. Chávez calienta motores...

Mujeres guardaespaldas

El líder de Libia Muammar al-Gaddafi, quien desde 1969 asumió el poder después de que una revolución derrocara el régimen monárquico del rey Idris, cuenta con un particular cuerpo de seguridad. Su guardia personal (conocida como la Guardia Amazónica) está compuesta por 200 jóvenes vírgenes y atractivas instruidas en artes marciales y en el manejo de armas. El año pasado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, condecoró a Gaddafi con la Orden del Libertador, la máxima distinción que otorga ese país.

El movimiento ‘Manuelita Sáenz’

En 1999 en Venezuela se creó el movimiento de Mujeres Manuelita Sáez, a cuyas miembros se reconoce hasta hoy con el nombre de ‘momumas’. Nacieron como un grupo feminista de ideales claros, promotoras de la equidad, la igualdad y la justicia social, y enemigas del neoliberalismo, del imperialismo y de las “políticas que vulneran la soberanía venezolana”.

Por su afinidad con el recetario ideológico del Partido Socialista Unido de Venezuela, las ‘momumas’ decidieron sumarse al batallón de las ‘Guardianas de Chávez’ y apoyar a los candidatos del oficialismo el próximo domingo.

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