La ‘bloguera’ revolucionaria

A través del blog “Generación Y”, Yoani Sánchez cuenta los avatares de su vida en Cuba. Esta cubana, de 32 años, logró un récord: recibe más de un millón de visitas mensuales en su página.

La revista Time la catalogó como una de las 100 personas más influyentes del mundo. Yoani Sánchez, de 32 años, licenciada en filología hispánica, abrió hace 13 meses una página en la internet en la que critica las cosas de la isla que no le gustan.

Ese desahogo personal se convirtió en todo un hito. Un hito que ya desató la furia de Fidel Castro y la admiración de miles de personas en todo el mundo. Por esos comentarios, que a diario publica en su blog “Generación Y”, Yoani fue la ganadora del premio Ortega y Gasset. Sin embargo, no pudo ir a recoger su reconocimiento a España.

“En días recientes leí la declaración de una joven cubana que había solicitado permiso para recibir uno de los tantos premios que propicia el imperialismo para mover las aguas de su molino. Lo grave es que existan jóvenes cubanos que piensen de esta forma”, justificó Castro.

No se sabe todavía qué es lo que más le molesta al ex líder cubano: si los duros dardos que lanza Yoani desde su página o el millón de visitas mensuales que tiene su blog.

“Esto no es otra cosa que un sitio de reflexión y una forma de abrir espacios a la libertad de expresión, que aquí el Estado controla y prohíbe ante el miedo del pensamiento diferente”, dice Yoani, quien explica que lo que empezó en mayo del año pasado como un pasatiempos para hacer un ejercicio personal de exorcismo, es hoy todo un fenómeno donde millones de personas entran a discutir.

“El éxito de todo esto no está tanto en lo que yo digo, sino en el espacio de discusión que se ha creado, que tanta falta nos hace”, dice Yoani, quien además trabaja escribiendo para el portal “Desde Cuba”, en el que maneja la misma línea crítica de su blog.

“Yo llegué a creer que la voz de un individuo puede empujar los muros, oponerse a las consignas y desteñir los mitos”, comenta la mujer, quien hace apenas unos días fue señalada por el ex presidente Fidel Castro como una ayudante de las hostilidades alentadas por Estados Unidos para desprestigiar al gobierno comunista.

A pesar de que no utilizó su nombre, en el prólogo del libro Fidel, Bolivia y algo más , escrito por  Nicolás Fernández, Edwin Flores y Ramiro Ramírez, Castro usa varias de las frases que Yoani ha puesto en su blog y lamenta que la juventud esté traicionando a la revolución.


Pero ni los ataques de Castro amedrentan a Yoani, pues ella asegura que los cubanos no tienen otra opción que sentirse seres libres y expresar sus verdades para ser cada día más honestos y sinceros, y con esa convicción ella sigue con sus escritos.

“Ni siquiera tan magna embestida me hace abandonar la premisa de no entrar en el ciclo de la réplica y la autodefensa. Siento decirle que sigo concentrada en un tema llamado Cuba”, le respondió ella a Fidel a través de un mensaje en su blog.

“ ‘Generación Y’ es un blog inspirado en gente como yo, con nombres que comienzan o contienen una ‘y griega’. Nacidos en la Cuba de los años 70 y 80, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración. Así que invito especialmente a Yanisleidi, Yoandri, Yusimí, Yuniesky y otros que arrastran sus ‘y griegas’ a que me lean y me escriban”, dice ella en la portada de su sitio en internet, que desde hace unos meses fue bloqueado por el régimen para los cubanos que quieran entrar allí.

Nacida y criada en Cuba, su infancia la pasó en un barrio del centro. Un vecindario bastante popular. Sus abuelos eran emigrantes de España, venían de Asturias e Islas Canarias. Cuando terminó el bachillerato, intentó estudiar periodismo, pero no le alcanzaron las calificaciones. Se matriculó para estudiar español y literatura. A los 20 años se convirtió en madre de Teo, su niño que hoy tiene 12 años. Vive hace 15 años con su marido. No se ha casado, pero igual eso no importa en Cuba. “Aquí eso no se acostumbra. Eso es por papeles y división de bienes, pero como a mi edad no se tiene nada, no importa”.

“Los censores anónimos de nuestro afamado ciberespacio han intentado callarme, apagar las luces de un salón y dejarme sin amigos, pero no lo lograrán”, asegura la joven sobre los problemas que ha enfrentado su blog, que cada vez le cuesta más trabajo actualizar, pues ni ella misma puede ingresar de manera directa, sino que ha tenido que inventarse rutas nuevas en la internet y contactos para que no apaguen su voz.

A Yoani la censuró el gobierno cubano en marzo pasado. “Está claro que no me apoyan”, dice ella con humor. Desde esa fecha su blog es inaccesible desde los sitios públicos de Cuba. Pero amigos suyos lo actualizan desde el extranjero. Así mantiene bien nutrida su página.

Pero a pesar de los obstáculos en el camino, Yoani sigue convencida de que un día las cosas van a empezar a cambiar y que va a poder ver a Cuba como “una patria libre donde el pensamiento alternativo sea respetado”. “Espero que pronto tengamos un mandatario elegido por el pueblo, que no sea militar para que no tengamos que portarnos como soldados y que se levante de la silla cuando termine su mandato”, dice la escritora. Y, ¿después de eso? La respuesta es sencilla: “Cuando aquí reine la democracia, quiero seguir escribiendo, pero conectada directamente a la internet”.

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