El eterno fusible de Chávez

Alí Rodríguez, un viejo conocido en Venezuela, llega al Ministerio de Finanzas para enderezar la economía.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha recurrido nuevamente a la rotación de sus más fieles colaboradores para reestructurar el equipo de Gobierno. Esta vez ha designado como ministro de Finanzas a Alí Rodríguez, quien durante los casi 10 años de mandatos de Chávez ha trabajado como ministro de Energía y Petróleo, presidente de Petróleos de Venezuela, ministro de Relaciones Exteriores y embajador en La Habana, aparte de haber sido secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Chávez anunció la designación de Rodríguez esta semana, en la emisión de su programa de radio y televisión Aló Presidente. “Tiene toda la experiencia de Pdvsa, del petróleo”, dijo el Mandatario  al referirse sobre la experiencia de su nuevo Ministro.

Rodríguez, un economista de 70 años de edad, había aceptado hace pocas semanas ser vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para la región andina, donde nació.

Su reincorporación al Gabinete se produce apenas unos días después de que Chávez anunciara un conjunto de medidas económicas y abriera puertas a un pacto con sectores del empresariado. Por ello se entiende que la tarea de Rodríguez será impulsar el diálogo con los grupos privados.

“Se trata de buscar una alianza nacional entre el sector público y el sector privado para mejorar la producción del país y la situación de todos los sectores de la sociedad venezolana”, destacó Rodríguez.

El nuevo titular de Finanzas participó en la lucha guerrillera venezolana de los años 60 y 70, y permaneció en ella cuando muchos de los grandes comandantes habían abandonado las armas. De aquellos tiempos le quedó una grave lesión en una pierna que le obliga a caminar con bastón. Es un radical de izquierda, con peso específico dentro del Gobierno y del PSUV. Su trabajo como canciller y en la OPEP reforzó su prestigio político.

Los sectores de línea dura de la oposición rechazan el nombramiento porque recuerdan que durante la gestión de Rodríguez como presidente de PDVSA, y luego de la huelga que paralizó la principal industria venezolana por dos meses, fueron despedidas 17.000 personas, incluyendo la casi totalidad del tren gerencial de la empresa estatal.

Fue después de esa barrida laboral cuando el Gobierno de Chávez (que ya tenía cuatro años en el poder) logró desembarcar en la petrolera. Con el control directo del creciente ingreso petrolero, desarrolló los planes de asistencia social (las llamadas misiones) que fueron factor clave para que el mandatario ganara el referéndum revocatorio de 2004 y fuese reelecto en 2006.

Rodríguez sustituye en el cargo a Rafael Isea, un joven economista y militar retirado que recientemente fue electo candidato del partido oficial a la gobernación del Estado de Aragua.

El principal reto del ministro entrante, aparte de concretar un acuerdo con los empresarios apenas fijado con alfileres, es mantener el impulso de la economía, que ha crecido sin parar durante 18 trimestres, pero que en el primero de este año dio señales de agotamiento.

Para lograrlo, Rodríguez supervisará el paquete de medidas anunciado por Chávez la semana pasada, que incluyen un fondo de 1.000 millones de dólares para proyectos productivos, subsidios agrícolas y la eliminación de impuestos.

Aseguró además que dará continuidad a la política económica del Gobierno Bolivariano.

También enfrenta un irrefrenable avance de la inflación, que en cinco meses ya ha rebasado el 12%, aunque el propio presidente Chávez ha dicho que no sacrificará el bienestar colectivo para frenar este indicador.