El hambre, una amenaza para el mundo

La escasez de comida podría originar una crisis sin precedentes. Según los expertos, ningún continente está a salvo. La situación ha provocado disturbios en varios países.La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)  busca una salida al problema.

El precio de los alimentos se desbordó. Según cifras de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en los últimos tres años el costo de los productos básicos subió 83%. La situación amenaza la estabilidad de 40 países y ha provocado disturbios en más de 30, según datos del Banco Mundial.

Por eso, líderes de todo el mundo analizarán desde hoy en Roma el fenómeno y los efectos que pueda tener esta situación en las poblaciones más vulnerables, así como las repercusiones del cambio climático en la seguridad alimentaria. La Cumbre sobre Seguridad Alimentaria intentará dar una primera respuesta al problema, que amenaza con hacer crecer el hambre en el mundo.

El alza de precios de los productos básicos es un fenómeno permanente que comenzó, según los expertos, por el precio del petróleo, el uso de alimentos para biocombustibles, la sequía prolongada en países productores clave como Australia y el crecimiento desmesurado de los dos gigantes: India y China.

“Estamos en una situación de emergencia y hay que tomar medidas de urgencia, porque las condiciones de vida de millones de personas se están deteriorando a gran velocidad”, advirtió recientemente Kostas Stamoulis, alto funcionario de la FAO. Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, tampoco se quedó callado. Durante meses ha repetido que “la guerra del hambre amenaza con causar inestabilidad en 37 países”.

Las proyecciones de Zoellick se basan en las estimaciones de la FAO, que identifica a los “países en crisis que requieren asistencia externa” para lidiar con el alza en los precios. Se trata de países pobres e importadores tanto de alimentos como de carburantes, con lo que se hace añicos el presupuesto del Estado y el de las familias. De ellos, 21 están en África; 10 en Asia, cinco en América Latina y uno en Europa (Moldavia).

El panorama es preocupante.

Cumbre de propuestas

Los participantes en la Cumbre sobre el hambre tratarán temas clave que influirán en la seguridad alimentaria en los próximos años, como el precio de las materias primas agrícolas, el cambio climático, las escasez de agua y tierras, el aumento de las necesidades energéticas y el crecimiento de la población.

Cerca de cincuenta jefes de Estado y de gobierno participarán en la cumbre, entre ellos el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que llegó ayer a Roma, donde ya estaban el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; el brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva; y el egipcio, Hosni Mubarak.

Rodríguez Zapatero instará a la comunidad internacional a incrementar coordinadamente la ayuda a los países más afectados por la crisis de alimentos, adelantó la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín.


El presidente francés, Nicolás Sarkozy, por su parte, propondrá la creación de un grupo internacional sobre la seguridad alimentaria mundial. El grupo internacional por cuya creación abogará Sarkozy, deberá incluir a representantes de agencias de la ONU, del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, de bancos regionales de desarrollo, de la Organización Mundial del Comercio, así como de Estados, las ONG, científicos e inversores. Esta iniciativa está inspirada en el modelo del grupo de expertos sobre el cambio climático (IPCC) , que periódicamente emite informes con proyecciones sobre los efectos de la acumulación en la atmósfera de gases de efecto invernadero. El jefe de Estado francés abogará también porque la comunidad internacional movilice recursos adicionales para ayudar a los países en desarrollo a acelerar la transformación de su producción agrícola.

Estas propuestas se hacen debido a los números de los últimos informes. Dice el informe anual de Perspectivas Agrícolas publicado por la OCDE y la FAO que los precios de los alimentos se encuentran en una espiral ascendente y aunque no se van a mantener los actuales niveles récord, se espera que en 2008-2017 estén entre un 20 y un 80% por encima de los registrados en los diez años anteriores.

Revela que cerca de 800 millones de personas sufren hambre crónica, sobre las que el encarecimiento de la comida puede tener efectos devastadores y a las que se han unido otros muchos millones que ahora no pueden comprar la comida necesaria, lo que está creando protestas.

América Latina también padece en carne propia el problema del hambre. Aunque varios países han sido llamados “la despensa del mundo”, lo cierto es que en muchos la comida empieza a escasear. Según un informe del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), el encarecimiento de los alimentos aumentará la pobreza e indigencia en más de 10 millones de personas. Las situaciones más críticas las viven Haití, Bolivia y Perú.

Muchos países se enfrentan además al doble desafío del encarecimiento del petróleo y los alimentos, y la FAO ya identificó a los 22 países especialmente vulnerables por sus niveles de hambre crónica y su condición de importadores netos de petróleo y alimentos. Ellos son: Eritrea, Níger, Comoras, Haití y Liberia.

El plan de ayuda

Según las Naciones Unidas, hacen falta US$1.700 millones para enfrentar la actual crisis alimentaria. Sin embargo, el plan de ayuda que tiene contemplado la organización, se llevará a cabo hasta finales de 2009 pues hay que seguir varios procesos. Una vez comprometida una cantidad, los países donantes podrán negociar en qué iniciativas prefieren participar. Por ejemplo, según fuentes del organismo, es de esperar que España, uno de los mayores contribuyentes, quiera dar sus ayudas a  América Latina o África occidental.

La principal partida será de 405 millones de euros e irá destinada a la creación de redes de producción seguras. La intención es repartir fondos entre pequeños agricultores para conseguir que sean ellos mismos quienes distribuyan sus productos, tengan líneas de crédito, controles de calidad y planes de reservas para momentos de crisis. La FAO no es el único organismo que elabora planes de ayuda. Varias divisiones de la ONU estudian iniciativas que se presentarán hoy.