El reencuentro en EE.UU.

<p>El general Keith Huber, comandante del Ejército Sur de Estados Unidos, aseguró desde Texas que los tres liberados estaban bien.</p>

Los más de cinco años que Thomas Howes, Keith Stansell y Mark Gonsalves estuvieron en poder de las Farc quedaron atrás. Aunque desde que llegaron de Colombia los rescatados permanecieron todo el día en la base militar Lackland de la Fuerza Aérea en San Antonio, Texas, en chequeos médicos y conversaciones con varias autoridades, pudieron comunicarse con algunos de sus parientes y entender que la pesadilla quedó atrás.

Pero si la base militar parecía una fiesta, las casas de los familiares y pueblos enteros en Massachussets, Connecticut y Florida, de donde son oriundos, adelantaron la celebración del 4 de julio (Día de la Independencia), porque había motivos más fuertes para festejar.

“Cuando me enteré de la noticia yo ni siquiera sabía qué hacer, pues estaba en la playa, me llamaron por teléfono y comencé a gritar como loco”, dijo Kyle, hijo de Keith Stansell, mostrando una enorme alegría por saber que pronto iba a reunirse con su padre. “Cuando a él lo secuestraron yo tenía diez años y ahora tengo 15. Han pasado muchas cosas y tenemos mucho de qué hablar”, dijo el joven vía telefónica desde su casa de Brandenton, Florida, donde  preparaban un recibiendo enorme junto con su hermana Lauren, de 17 años.

“Definitivamente lo mejor de todo es que nos ayudó a recobrar la fe y a darnos cuenta de que nuestros rezos sirvieron”, dijo la joven, quien agregó que como era la niña consentida de su padre, estaba desesperada por verlo, abrazarlo y decirle cuánto lo ama.

Pero si en Florida la dicha era total, en Bristol, un pequeño pueblo de Connecticut, estado donde viven varios colombianos, los Gonsalves y sus amigos mezclaban la emoción con la locura. “En el fondo de mi corazón siempre supe que este momento llegaría y mi padre, que murió hace unas semanas, me lo anticipó en un sueño”, dijo Joe Rosano.

Y en la casa de Thomas Howes, escenas similares fueron vividas por los familiares. Amanda Howes, sobrina del liberado, dijo: “esto nos hace redefinir el significado de la palabra milagro”.

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