El regreso de Kennedy

Edward Kennedy, senador demócrata por el estado de Massachusetts, volvió al Senado estadounidense, después de ser operado de un tumor cerebral maligno a principios de junio.

El patriarca del liberalismo americano, de 76 años, entró al Capitolio en medio de una ovación por parte de sus colegas.

Kennedy llegó en un momento clave para el Senado, pues durante la jornada se debía votar el Medicare, un seguro médico para ancianos. El senador demócrata votó a favor de un proyecto de ley que buscaba mantener estable la proporción del programa de salud. El gobierno del presidente Bush quería reducir el presupuesto en un 11% y era un firme opositor de la ley.

El proyecto de ley ya había sido aprobado en la Cámara de representantes, pero le faltaba sólo un voto en el Senado: el del senador Kennedy, el cual fue determinante para pasar el proyecto.

Al registrar su voto a viva voz con un sonriente “sí” y el dedo pulgar hacia arriba, Kennedy fue ovacionado por miembros de ambos partidos. Después del voto de Kennedy, nueve senadores republicanos, quienes se oponían al proyecto de ley, cambiaron su voto a favor del “sí”. La oficina del senador sacó un comunicado que decía: “regreso al Senado para guardar mi promesa a nuestros ciudadanos ancianos, y eso es proteger el Medicare”.

La Casa Blanca todavía no se ha pronunciado sobre la votación, que superó los 60 votos necesarios para anular un veto presidencial.

Desde el asesinato de sus hermanos mayores, el presidente John F. Kennedy y el candidato presidencial Bobby Kennedy, el senador Edward Kennedy ha encabezado una de las más reconocidas dinastías políticas norteamericanas. El clan Kennedy hoy incluye a su hijo Patrick, representante a la cámara por el estado de Rhode Island, quien estuvo acompañándolo durante la crucial jornada legislativa.

A su lado también se vieron figuras como la del candidato presidencial Barack Obama, quien espera heredar la llamada ala liberal del partido demócrata. El senador Kennedy fue uno de los primeros dirigentes del partido demócrata en apoyar la candidatura del candidato afroamericano. Los comentaristas americanos han resaltado varios paralelos entre Obama y los Kennedy.

Algunos comparan el mensaje de cambio de la campaña del Senador Obama con el de Bobby Kennedy en 1968. También han comparado al senador de Illinois con el gran ícono del liberalismo estadounidense, el presidente JFK. De hecho, Caroline Kennedy, la  hija del asesinado presidente, hoy hace parte de la comisión que está buscando un vicepresidente para la campaña de Obama.

En un artículo titulado “Un Presidente Como mi Padre”, publicado en The New York Times, Caroline asegura que Obama despierta las mismas pasiones en el pueblo americano que su padre despertó en los años 60. “Nunca he tenido un presidente que me haya inspirado de la manera que me dicen que mi padre los inspiró. Creo haber encontrado a ese hombre”, escribió, refiriéndose a Obama.

Kennedy viajó a Washington sólo para votar por este proyecto de ley. Después volvió a Boston para un tratamiento médico de radiación y quimioterapia. Aunque los doctores que lo operaron dijeron que la intervención salió bien, el senador se encuentra en un frágil estado de salud. Todavía no se sabe si su regreso es permanente.

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