Fin de sanciones a Cuba

La UE cree que debe cooperar con los cambios que promueve Raúl Castro.

La Unión Europea decidió levantar las sanciones diplomáticas contra el régimen cubano y anunció su disposición para abrir un diálogo incondicional con los líderes políticos de la isla. La medida, tomada por los 27 países miembros de la Unión en una cumbre en Bruselas, busca promover la democracia en la isla y apoyar los cambios emprendidos por Raúl Castro desde cuando asumió la presidencia del país después de la retirada de su hermano Fidel.

Así lo anunció Benita Ferrero-Waldner, la comisionada de Relaciones Exteriores de la Unión Europea. “La Unión decidió facilitar un proceso de diálogo político recíproco, incondicional, no discriminatorio y orientado a conseguir resultados”, aseguró.

Agregó que “se hablará muy claro también sobre lo que los cubanos aún tienen que hacer... liberar a los prisioneros, trabajar realmente en las cuestiones de derechos humanos”.

En las conclusiones del encuentro, la Unión Europea volvió a ofrecer un diálogo global y abierto sobre “todas las cuestiones de interés mutuo”. “Este proceso de diálogo deberá incluir todos los ámbitos potenciales de cooperación, incluidos los sectores político, de los derechos humanos, económico, científico y cultural”, se lee en el documento final.

Según esta iniciativa, el Consejo reconoce “los cambios emprendidos hasta la fecha por el Gobierno cubano”, “apoya los cambios continuos de liberalización en Cuba” y “alienta a Raúl Castro a introducirlos, por coherencia con las intenciones que ha manifestado”.

No todos los países presentes en la Cumbre estuvieron de acuerdo. Algunas naciones del bloque europeo incluyendo la República Checa y Suecia se mostraron renuentes a suspender las sanciones diplomáticas, pues insisten en que lo primero que Cuba debe hacer es mejorar su historial de derechos humanos.

 Tal vez por eso, el gobierno checo insistió en introducir en el texto final una cláusula que ata las conversaciones políticas de la isla con la oposición. Así las cosas, al tiempo que se habla con las autoridades de la isla se escuchará también lo que tenga que decir la disidencia.

La UE se comprometió, sin embargo, a “considerar ante el Gobierno de Castro su punto de vista sobre la democracia, los derechos humanos universales y las libertades fundamentales” y a pedirle que respete la libertad de expresión e información.

Asimismo, los Veintisiete hicieron “un llamamiento al Gobierno de la isla para que mejore de forma efectiva la situación de los


derechos humanos mediante, entre otras cosas, la liberación incondicional de todos los presos políticos, incluidos los que fueron detenidos y encarcelados en 2003”.

Las sanciones de la UE fueron impuestas a Cuba después de que el gobierno de Castro encarcelara a 75 disidentes en 2003. Dieciséis de los arrestados han sido liberados por cuestiones de salud y otros cuatro fueron excarcelados el mes pasado, obligados al exilio en España. Sin embargo, 55 de ellos continúan en prisión.

Los cancilleres de la UE en la cumbre aprobaron además establecer condiciones que se impondrán al régimen de Castro a cambio de las relaciones libres de sanciones. Las condiciones incluyen la liberación de todos los presos políticos, el acceso de los cubanos a la internet, y un tratamiento de doble vía para todas las delegaciones de la UE que lleguen a la isla.

El bloque evaluará el progreso de Cuba en el plazo de un año y podrá tomar nuevas medidas si las condiciones del respeto a los derechos humanos no mejoran, informaron funcionarios. Estados Unidos criticó la decisión. Sin embargo, el canciller español, Miguel Ángel Moratinos, dijo que “ellos tienen su política exterior y nosotros la nuestra”.

E.U. está inconforme

La decisión que tomaron los 27 países de la Unión Europea, de levantar las sanciones diplomáticas a la isla, despertó todo tipo de reacciones. Estados Unidos fue el primero en hablar sobre el tema. Según voces de la administración Bush, es una decisión equivocada pues las reformas introducidas por Raúl Castro son “unos cambios cosméticos muy menores” que no logran poner fin a las políticas represivas bajo el poder de Fidel Castro.

El portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, dijo que  “se da una legitimidad adicional o da a entender al régimen dictatorial de Cuba que su continua opresión del pueblo cubano es ahora más aceptable de lo que era antes”.