La guerra, nuevo capítulo

Arranca este miércoles en Cartagena Cumbre Antinarcóticos de Centroamérica y el Caribe. Con la presencia de 23 delegaciones y 5 mandatarios, los países de la región buscan hacerle frente a las nuevas y complejas estrategias de los carteles de la droga. La reunión definirá directrices para los próximos dos años.

Cada vez se hace más evidente que la lucha contra la droga dejó  de ser un problema estrictamente  andino. Mañana, 23 países de Centroamérica y el Caribe darán un paso más hacia la integración de la guerra antinarcóticos, cuando el presidente Álvaro Uribe Vélez inaugure la Cumbre Regional  de  Drogas, Seguridad y Cooperación del Caribe, Centroamérica, Colombia, México y Venezuela, al cual también asistirán los presidentes de Panamá, Martín Torrijos; Guatemala, Álvaro Colom; El Salvador, Elías Antonio Saca, y el mexicano Felipe Calderón.

“Es una reunión en donde buscamos reforzar lazos para que haya un mayor flujo de información entre los países de la región y que los envíos de pruebas de un país hacia otro sea más eficiente”, le dijo a El Espectador el director de la Policía Antinarcóticos, el general Álvaro Caro. “Esperamos que con esta reunión se genere un plan (se llamará la “Declaración de Cartagena”) que será la hoja de ruta de trabajo y cooperación en la región durante los próximos dos años”, explicó el general.

La reunión ocurre pocas semanas después de publicado el último informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (Unodc), la cual registró un incremento en las zonas de cultivo de arbustos de coca en los países andinos de un 16%, incluyendo un significativo incremento en territorio colombiano, que alcanzó las 99 mil hectáreas cultivadas (27% más que el año pasado). Asimismo, el informe registró un incremento de un 1% en los niveles potenciales de producción de cocaína.

Hoy, según el informe, 994 toneladas de esta droga salen del territorio andino rumbo a Estados Unidos y Europa, a través de una compleja red de rutas de contrabando, muchas de las cuales atraviesan todos los rincones de Centroamérica y el Caribe.

 Para el general Caro, el narcotráfico es un crimen transnacional, que ha visto en los últimos años una evolución hacia sistemas de tráfico que distan mucho de las estrategias utilizadas por los carteles en los ochenta. “Antes, era cuestión de utilizar avionetas o buques que llevaban la droga directamente a suelo de Estados Unidos sin la necesidad de intermediarios”, explica.

“Hoy, en cambio, estamos viendo el creciente uso de lanchas rápidas que sacan la droga para que luego ésta sea recogida en alta mar y llevada a puertos centroamericanos. También estamos diseñando una estrategia contra el uso de submarinos artesanales y la utilización de containers en puertos colombianos”.

Sumado a los altos niveles de producción, las redes de narcotráfico le están dando nuevos dolores de cabeza a las autoridades,  en la medida en que han aprendido a trabajar en redes transnacionales que involucran un puñado de carteles, liderados por los capos mexicanos y colombianos, y soportadas en grupos y bandas locales en Guatemala, El Salvador y otros países de Centroamérica y el Caribe.

Según el informe “Perdiendo la guerra contra las drogas”, de la organización del International Crisis Group (ICG), con sede en Bruselas, en la actualidad el Cartel de Sinaloa, el Cartel de Tijuana y el Cartel del Golfo están dominando el envío de droga a través de la frontera mexicanoestadounidense. De estos tres, “el Cartel de Sinaloa es el más fuerte y exitoso de los carteles, ya que se apoya en una amplia red que opera en el exterior, en países como Nicaragua, El Salvador y Guatemala”.

La necesidad de una lucha más integrada contra la droga fue expuesta por el presidente mexicanos Felipe Calderón, frente al Congreso de México, quien debía autorizar su viaje a Cartagena: “México es un activo promotor de esfuerzos regionales y multilaterales en materia de seguridad, combate y prevención del problema de las drogas, de ahí la importancia de estar representados al más alto nivel en esta Cumbre”, dijo el mandatario en su solicitud  ante el Congreso.

En la pasada cumbre antinarcóticos mundial en Estambul (Turquía), Calderón fue felicitado por la manera como, bajo su mandato, ha enfrentado a los carteles de la droga. Según reconoció Michele Leonhart, directora de la DEA, sólo durante el último año México ha alcanzado récords en interdicción y capturas de narcotraficantes en su territorio, incluyendo 83 extradiciones a Estados Unidos en los últimos ocho años. Esto, sin embargo, le ha costado la muerte de decenas de policías, incluyendo el director de esta institución, Edgar Millán, a manos de los carteles.

 “En los Estados Unidos sentimos los efectos del éxito mexicano”, dijo Leonhart, en Estambul. “Estamos viendo una tendencia sostenida durante 15 meses, donde los precios de la cocaína han subido un 30% y su pureza ha decaído en cifras de dos dígitos”.

Leonard, además, al recordar a los policías asesinados en México, le pidió al auditorio un momento de silencio, “para recordar a todos nuestros valientes compañeros en el mundo, que han dado su último sacrificio en la guerra global contra las drogas.

La Declaración de Cartagena marcará el nuevo capítulo de esta guerra que, en la región, cumplirá dentro de poco dos décadas. Será el guión que durante dos años continuarán los gobiernos para seguir con la lucha iniciada hace casi veinte años, cuando George Bush padre conminó a los Andes a erradicar de una vez por todas al narcotráfico.