México critica a E.U.

Problemas con la Iniciativa Mérida contra las drogas. El gobierno considera “inaceptables” las condiciones para la ayuda.

Como hacía años no ocurría, los gobiernos amigos de México y Estados Unidos se lanzaron dardos y descalificaciones sobre quién es el responsable de la falta de avances en la guerra contra el narcotráfico. En forma indignada, el gobierno de Felipe Calderón consideró “inaceptables” las condiciones impuestas por el Congreso norteamericano para otorgar 350 millones de dólares en ayuda al combate contra el crimen organizado.

En una reunión con los gobernadores fronterizos de México y E.U., el presidente Felipe Calderón aprovechó los reflectores para subrayar que el problema del narcotráfico, “que ha sido el origen y es la principal causa de la violencia fronteriza”, obedece a un hecho inobjetable: “El mercado norteamericano de la droga es el mayor del mundo”. Calderón señaló que “siendo un problema cuyo origen está en los consumidores americanos, hay quien pretende que México lo enfrente y lo resuelva por sí solo”.

Las palabras de Calderón calaron, porque después el embajador estadounidense Tony Garza pretendió justificar la abulia de Washington frente al problema, alegando que México también es consumidor de drogas, como si la abismal diferencia entre ambos mercados tuviera punto de comparación. Garza dijo que el negocio de las drogas “es un problema compartido y se le debe dar una solución compartida”.

En México se recibió con desagrado que el embajador de E.U. hablara de “solución compartida”, cuando no comparte la responsabilidad que le corresponde, ya que ni siquiera ejerce un mínimo control sobre las armas que se venden libremente en territorio norteamericano y sin mayor problema van a parar a narcotraficantes mexicanos.

A pesar de los problemas crecientes que enfrenta México en su lucha contra el crimen organizado, el aliado en vez de reforzar el apoyo, se lo regatea con el recorte de fondos del Plan Mérida. Esta iniciativa contemplaba destinar 500 millones de dólares para apoyar la lucha contra el narcotráfico, pero los legisladores lo rebajaron a 350 millones, imponiendo múltiples condiciones de supervisión sobre la actuación del ejército mexicano. Un editorial del periódico capitalino El Universal dijo que “México aporta unas 20 veces más, en dinero, y todos los muertos”.

México calificó de “inaceptables” las condiciones impuestas por el Congreso de E.U. para otorgar 350 millones de dólares por incorporar condicionamientos contrarios al proyecto. Juan Camilo Mouriño, ministro del Interior, dijo que México no aprobará que Estados Unidos haga evaluaciones unilaterales o condicione la ayuda.

El Congreso estadounidense aprobó entregar fondos si estima que México realizó reformas judiciales y considera que soldados y policías “no están involucrados en violaciones a derechos humanos o corrupción”.

La realidad mexicana

México vive hoy una ola de violencia sin precedentes. El Plan Mérida parecía anunciar un nuevo ánimo de cooperación y una nueva lectura de la realidad. El analista Federico Reyes Heroles afirma que “transformar esa iniciativa en una forma de escrutinio institucional de las acciones del Ejército y del Gobierno es en el fondo una afrenta”.


José Reyes Ferriz, alcalde de Ciudad Juárez, una de las más castigadas por la violencia del narcotráfico, declaró a La Vanguardia que las ciudades fronterizas del norte de México sufren el embate de la delincuencia organizada por la inacción de Estados Unidos. Reyes Ferriz, coordinador de los alcaldes fronterizos, dijo que “la violencia en la frontera es generada por el tráfico de drogas hacia E.U. y por el consumo que hay en aquel país”.

“Es un problema de los dos países, pero E.U. no está haciendo su parte, no hace nada por combatir al narcotráfico. Por eso, en la frontera se concentró la delincuencia organizada, porque la droga tiene que pasar por aquí”, agregó. Explicó que al operar el crimen organizado en estas ciudades, se generan flujos de dinero que afectan a la economía de la región y a la sociedad porque se generan mayores índices de delincuencia.

Además, destacó el alcalde, a este problema se suma el tráfico de armas de fuego que utiliza la delincuencia organizada, acción que tampoco combate Estados Unidos. “E.U. no hace las revisiones, el seguimiento, el control, para poder evitar que salgan esas armas, a pesar de que saben que están prohibidas en México”, subrayó.

En cifras

25%

De la ayuda que Estados Unidos aprobó a México para la lucha contra las drogas está supeditada a cumplir una serie de condiciones.

350’000.000

De dólares fue el monto que el Congreso estadounidense aprobó para este año en el paquete del Plan Mérida.

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