Israel se niega al deseo mundial de fundar un Estado palestino

Las declaraciones del nuevo canciller generaron una enérgica respuesta de Hamas: la guerra resurgiría en la región.  

Con el desconocimiento de los acuerdos internacionales comenzó la etapa de Avigdor Lieberman, el líder del partido de ultraderecha Israel Beitenu, al frente del Ministerio de Exteriores israelí.

“Hay un sólo documento que nos obliga y no es la Conferencia de Annapolis, que no tiene validez”, dijo el nuevo canciller en su discurso de posesión, sepultando de paso las esperanzas mundiales para la coexistencia pacífica de israelíes y palestinos.

Este deseo quedó consignado en noviembre de 2007, cuando representantes de 40 países (auspiciados por el entonces presidente de EE.UU., George W. Bush), firmaron una declaración conjunta en la que Israel se comprometía a trabajar por la existencia de un Estado palestino y congelaba cualquier intento por colonizar sus territorios.

Pero Lieberman sepultó esa posibilidad en su discurso. “El gobierno nunca ratificó el acuerdo, y tampoco lo hizo el Parlamento”, aseguró.

Para algunos expertos de Oriente Medio, las declaraciones del canciller ponen en una posición muy incómoda al gobierno, liderado por Benjamin Netanyahu, ante los ojos de la comunidad internacional.

“No hay duda, desde un punto de vista internacional, incluso diplomático, de que esa declaración fue incorrecta”, le dijo el analista político hebreo Tamir Sheafer a Reuters, y agregó: “Es sólo el comienzo de las múltiples complicaciones que le esperan al gobierno de coalición”.

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