Obama le echa los perros a Cuba

En un giro sin precedentes en la política de Washington hacia la isla, el mandatario levantó las restricciones a viajes y envíos de remesas.

A pocos días de que empiece la Cumbre para Las Américas, en Trinidad y Tobago, escenario del primer encuentro de Barack Obama con los presidentes de América Latina, Cuba será la gran ausente. Pero paradójicamente también la gran protagonista. Desde que llegó al poder, el pasado 20 de enero, el presidente estadounidense se ha pronunciado en varias oportunidades a favor de cambiar las relaciones entre Washington y La Habana, y el lunes dio el primer paso del cambio.

Obama dio la orden de levantar las restricciones que prohibían a los estadounidenses de origen cubano viajar ilimitadamente a Cuba y enviar dinero a sus familiares en la isla. Además, permitirá el envío de regalos a Cuba y la emisión de licencias para incrementar las comunicaciones entre y hacia el pueblo cubano.

Se calcula que aproximadamente 1,5 millones de estadounidenses tienen familia en Cuba. “Es tiempo de permitir que los cubano-estadounidenses vean a sus madres y padres, sus hermanas y hermanos. Es tiempo de permitir que el dinero cubano-estadounidense haga a sus familias menos dependientes del régimen de Castro”, aseguró el jefe de Estado.

Con estas medidas, Obama acaba con las restricciones impuestas por George W. Bush, en 2004, que limitaban las visitas a miembros de la familia directa a una vez cada tres años, permitía una estancia máxima en la isla de 14 días y no sobrepasar los US$50 diarios en gastos.

Presión latina

Detrás de este movimiento de Obama existió una fuerte presión de gobiernos latinoamericanos. Desde Luiz Inácio Lula da Silva, por quien Obama admitió que siente una gran admiración, hasta Evo Morales, Hugo Chávez y Rafael Correa, entre otros, han abogado desde hace meses por el fin del embargo.

No son los únicos. Hace apenas unos días, a La Habana llegó una comisión de congresistas estadounidenses opuestos al embargo. En un gesto hacia Washington, fueron recibidos por Raúl Castro, con quien conversaron varias horas. Al mismo tiempo, Fidel Castro aseguró que no teme al diálogo con Estados Unidos y que su país no necesita de la “confrontación” para existir.

Según analistas latinoamericanos, será en la Cumbre de las Américas donde Obama enfrente la mayor presión para levantar el embargo. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, gestor de la normalización de relaciones de La Habana con el resto de América Latina, quiere tratar el tema con Obama, sin embargo, dicen sus asesores, “no quiere causar un problema al mandatario estadounidense”.

Por su parte, el secretario de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, advirtió que esa era la estrategia equivocada. “Si los aliados de Cuba creen que poner el tema en la Cumbre es la forma de presionar, están equivocados”. Pero lo cierto es que la propuesta del documento final de la Cumbre sí contempla pedir al gobierno de EE.UU. el “cese inmediato del bloqueo económico a Cuba”.

¿Puertas abiertas?

Mientras tanto, la gran pregunta que ronda es: ¿está la isla preparada para abrir sus puertas a una invasión de turistas norteamericanos? Según expertos, no, pues toda la capacidad hotelera de Cuba está copada por canadienses y europeos.

“Hay una gran demanda contenida y el gobierno tendrá que entrar a controlar eso”, aseguró Bob Whitley, presidente de la Asociación de Operadores de tours de Estados Unidos. Y agregó que “este es un problema que tendrán que lidiar los Castro”.

La posición de Colombia

Colombia espera que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba entren en un “escenario de apertura y diálogo” a partir de la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, aseguró el canciller colombiano, Jaime Bermúdez. El ministro destacó que “hay mucha expectativa por lo que se logre en el trabajo con Estados Unidos y toda la región hacia adelante”. Agregó que Colombia mantiene una estrecha relación diplomática con Cuba, con una cooperación de doble vía en momentos críticos y una interlocución respetuosa entre sus presidentes, Álvaro Uribe y Raúl Castro. “Si se abre un espacio para el acercamiento entre EE.UU. y Cuba, que sea un escenario de apertura y diálogo”, comentó Bermúdez.

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